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El nuevo lujo o la vuelta del minimalismo

Menos es más. Atrás quedaron los excesos y la ostentación en la moda. Las marcas más elitistas apuestan por la sencillez y las formas de los años 90. En otras palabras: vuelve el minimalismo.

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Si creías que con las las boybands, el flúor, el grungre o Kate Moss la vuelta de los 90 ya había acabado , te equivocas. La moda reivindica desde hace varias temporadas el regreso del minimalismo, una estética que hace dos décadas estuvo en pleno auge. Ahora lo llevan las famosas, se ha convertido en sinónimo de elegancia y reina en las colecciones de las mejores marcas.

Aunque procede directamente de la arquitectura, el minimalismo surge en la moda de los 60 como contrapunto del pop art y el colorido sobrecargado. Su precepto era la armonía de las formas y de los colores y se inspiraba fuertemente en la cultura japonesa y en su concepto zen del equilibrio. Pero no fue hasta los 90 cuando llegó a su máximo auge . Como respuesta a la extravagancia y estridencias de los 80 muchos de los diseñadores de la época se pasaron a las formas puras y al blanco impoluto. Calvin Klein se hizo de oro y Jil Sanders , que llevaba más de dos décadas con su marca en marcha, vio como sus diseños marcaban la pauta. Hasta Versace, el rey del exceso de los 90, depuró sus formas en algunas colecciones.

¿Pero por qué ha vuelto?

El nuevo minimalismo es toda una declaración de intenciones del lujo que, para conectar con las generaciones actuales y vender más, parece haber decidido abandonar la ostentación y apostar por lo básico y el sport.

<p>Olivia Wilde con un vestido de Calvin Klein.</p>
Olivia Wilde con un vestido de Calvin Klein.
Foto: Getty Images

Aunque la crisis puede no haber afectado a la moda más elitista, quien podía gastar antes miles de dólares puede seguir gastándolos ahora, sí que lo ha hecho a su estética. Sencillamente no es vendible el exceso y la ostentacion en los tiempos en los que vivimos y grandes marcas como Dior o Balenciaga han cambiado de rumbo con sus nuevos directores creativos y las modelos sin formas, casi andróginas, vuelven a ser las reinas de la pasarela.

Dior dijo adiós a Galliano y se rindió a las creaciones más puristas de Raf Simons, que ya había practicado el minimalismo precisamente en una de sus cunas, Jil Sanders. Y Balenciaga hizo lo propio hace menos de un año y pasó de las creaciones de Nicolas Ghesquieère, a veces algo excesivas, a las más 'casual' de Alexander  Wang.

Las dos incorporaciones parecen ser un éxito y otras muchas marcas, como Calvin Klein, Jil Sanders, Donna Karan o Armani no han parado en su experimentación con el minimalismo, que se ha convertido así en sinónimo de lujo. Por si fuera poco, modelos como Cara Delvingne han sido bautizadas como la 'nueva Kate Moss', aunque la antigua nunca se haya ido y siga siendo una codiciada imagen.

Las famosas son perfecto reflejo del triunfo del minimalismo y Carey Mulligan, Rooney Mara, Marion Cotillard y Gwyneth Paltrow son sólo algunas de las VIP que se han apuntado a la tendencia y han sido nombradas una y otra vez como las más elegantes.  Y es que las mejor vestidas ya no son las que más ostentan sobre la alfombra roja....

Terra

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