Copia del auto del juez español Baltasar Garzón contra Augusto Pinochet.

RESUMEN DEL AUTO DE BALTASAR GARZÓN CONTRA AUGUSTO PINOCHET


10 de diciembre, EPI
El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón dictó el jueves 10 de diciembre auto de procesamiento contra el general Augusto Pinochet como coautor de los delitos de genocidio, terrorismo y torturas cometidos en Chile durante la dictadura militar que él presidió, así como en otros países durante el desarrollo del "Plan Cóndor", del que considera responsable al ex dictador. Además, el magistrado ha ratificado la situación de prisión provisional incondicional de Pinochet y la Orden Internacional de Detención que dictó contra él. Asimismo, ratifica el embargo de sus cuentas, que decretó el pasado 19 de octubre, para hacer frente a la responsabilidad civil en la que pueda incurrir.

El juez afirma en su auto, de 285 folios, que debe procesar a Pinochet, a pesar de no haberle tomado declaración, como solicitó por comisión rogatoria, porque la calificación de coautor es "ineludible" en su caso, sin perjuicio de que "difícilmente puedan escapar" a dicho concepto los miembros de la Junta de Gobierno, los mandos militares implicados, los de los Servicios de Inteligencia o los que cumplieran las órdenes en inmediata relación de jerarquía.

Según Garzón, "está acreditado indiciariamente el acuerdo de voluntades de los responsables militares, encabezados por Augusto Pinochet Ugarte, para acabar con el sistema constitucional chileno, con la vida del presidente constitucional e iniciar todo un sistema de represión selectiva pero masiva. Para ello dotan a todas las instituciones y personas jerárquicamente subordinadas de todos los medios no formalmente legales e ilegales necesarios y de la impunidad precisa para acometer la labor encomendada". "Así -prosigue el auto- se instaura el sistema de ejecuciones sumarias sin juicio, con enterramientos masivos en lugares no identificados, Centros de Detención Clandestina que funcionan como campos de concentración, se diseña un sistema 'científico' de torturas y se crea organizaciones como la DINA o la CNI que desarrollan acciones paramilitares." Además, "se diseña un sistema de coordinación terrorista internacional de apoyo y asistencia de otros países u otras organizaciones terroristas para la eliminación o entrega ilegal de prisioneros que después son ejecutados (Plan Cóndor)."

Participación de Pinochet
La participación de Pinochet, al que el magistrado sitúa presuntamente al frente del organigrama anterior, es "directa y se ejerce sobre personas determinadas", ya que como jefe de la Junta de Gobierno y presidente de la República de Chile tiene el suficiente poder como para que la situación descrita cese, y en lugar de eso, la "incita y anima dando las órdenes oportunas a sus inferiores" y ejerciendo la jefatura exclusiva de la DINA.

Según el juez Garzón, además de los delitos de genocidio, terrorismo y torturas por los que le procesa, puede haber cometido otros, como malversación de caudales públicos por la utilización de fondos públicos para fines ilegales y delictivos, y contra el patrimonio, al apoderarse de bienes de las víctimas de la represión, acerca de las que el auto ofrece una detallada enumeración.

La resolución afirma, incluso, que en el caso de Pinochet "no puede hablarse con seriedad de desconocimiento, error o negligencia, sino de consciencia y voluntad de ejecución directa", porque "en su papel de director del plan delictivo provisionalmente establecido desarrolla toda una serie de actos necesarios, insustituibles e imprescindibles, sin los que no se habría producido la comisión, persistencia y permanencia de la acción delictiva".

Además, el juez Baltasar Garzón explica que el elemento subjetivo de los delitos por los que procesa a Pinochet -genocidio, terrorismo y torturas- implica que la conducta de sus autores se inserte en un plan global preordenado con el que se pretenden conseguir varios objetivos. En este sentido, el auto cita la desaparición parcial de un grupo nacional por medio de la eliminación selectiva de sus miembros; desarrollo de una acción criminal terrorista organizada en el interior y en el exterior (Plan Cóndor) para la eliminación de opositores políticos o de las personas que podrían suponer un riego; y ejecución de torturas sistemáticas en todos los casos.

"Acciones diabólicas" de la DINA
Garzón asegura que el actual senador vitalicio chileno fue el responsable directo de todas las acciones "diabólicas" que perpetró la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) y la Central Nacional de Informaciones (CNI) durante la dictadura militar (1973-1990), por las que más de 300.000 personas fueron privadas de libertad; más de 100.000 expulsadas u obligadas a exiliarse; casi 5.000 personas asesinadas o desaparecidas; y más de 50.000 sometidas a torturas.

Además de las violaciones de derechos humanos que tuvieron lugar en Chile, Baltasar Garzón marca el punto de partida de la actividad genocida en la concepción de un plan con ramificaciones internacionales "para obtener información e inteligencia sobre adversarios políticos, dirigida a su identificación y ubicación para su eliminación física o traslado a cualquier punto que convenga al país miembro (del mencionado plan) que lo reclame para su secuestro, desaparición, tortura y/o ejecución". "El Plan Cóndor, cuyo único objetivo real es viabilizar la represión violenta de las víctimas --afirma el juez--, es un proyecto personalmente ideado por el coronel Manuel Contreras, siguiendo las órdenes de Augusto Pinochet, y otros responsables de países comprometidos, en esa época, en la lucha contra el Comunismo Internacional tales como Uruguay, Paraguay, Bolivia, Brasil y posteriormente Argentina".

Archivo del terror y Operación Cóndor
La primera reunión, según la documentación que obra en la causa de los "Archivos del Terror" de Paraguay, se celebró en octubre de 1975 en Santiago de Chile. En esa reunión de la Inteligencia Nacional se determinó que el "Plan" se creaba "para enfrentar esta guerra psicopolítica", para lo que se debía "contar en el ámbito internacional no con un mando centralizado en su accionar interno, sino con una coordinación eficaz que permite un intercambio oportuno de informaciones y experiencias además de cierto grado de conocimiento personal entre los jefes responsables de la Seguridad".

En este sentido, Baltasar Garzón afirma que la DINA "se constituye en un mecanismo diabólico de desaparición, tortura y eliminación de personas, dentro y fuera de Chile, especialmente en Argentina, donde logra convenios de cooperación con el SIDE y la Policía Federal, lo que permitirá el traslado clandestino de detenidos". Del mismo modo, el magistrado asegura que la Inteligencia chilena estableció vínculos de cooperación con la "Triple A" argentina, "La Hermandad Corsa" (Francia) o "Avanguardia Nazionale" (Italia), para la ejecución de atentados en Europa. Además, menciona que refugió a cubanos nacionalistas para luego utilizarlos en atentados como el perpetrado contra Orlando Letelier en Washington o el general Prats en Buenos Aires.

Baltasar Garzón destaca que Pinochet ordenó atentados contra el ex comandante en jefe del Ejército de Chile y vicepresidente de la República con Salvador Allende, Carlos Prats; el ex vicepresidente de Chile Bernardo Leighton; el secretario general del Partido Comunista de Chile, Carlos Altamirano; y el ex ministro de Defensa del Gobierno de Allende Orlando Letelier.

Contactos en España
Entre los contactos que Pinochet tuvo con grupos terroristas más allá de las fronteras de Chile, Garzón relata que en 1975, con ocasión de los funerales de Francisco Franco, Pinochet y Contreras se entrevistaron en Madrid con uno de los miembros del grupo italiano estrechamente relacionado con el atentado contra Leighton, llamado Stefano de la Chiae, que colaboraba con la DINA en las acciones exteriores. Según Garzón, los agentes de la DINA actuaron también en Portugal, Francia, Estados Unidos, e Italia.
En el auto, Garzón documenta la detención, tortura, asesinato y/o desaparición en Chile de casi 3.000 personas, entre las que se encuentran los ciudadanos españoles Antonio LLidó, Carmelo Soria, Michelle Peña y Juan Alsina. También figuran víctimas de México, Ecuador, Argentina, Bolivia, Perú, y Uruguay.

Delito de Genocidio
En los fundamentos jurídicos del auto de procesamiento, Garzón asegura que, para tipificar los hechos como un delito de genocidio contra un grupo nacional, debe superarse un primer problema, que es la posible atipicidad en España como delito de genocidio en el momento en el que ocurrieron los hechos cometidos por los "exterminadores chilenos". "Este problema --asegura-- puede superarse aplicando la Constitución, que lleva a considerar inconstitucional la reducción de los grupos nacionales a los de naturaleza étnica, de acuerdo con la eficacia interpretativa de la legislación interna en materia de derechos fundamentales de la Convención de 1948 qu la Constitución".

Terrorismo
Respecto al delito de terrorismo, Garzón considera que "la conceptuación del terrorismo como crímen internacional, supone que no rige la exigencia de la doble incriminación, y por tanto puede ser perseguido aún en el supuesto en el que no lo fuera en el país en el que ocurren los hechos, porque lo importante es el principio de persecución universal que impone la intervención supranacional y la competencia extraterritorial, al amparo del artículo 23.4 de la Ley Orgánica del Poder Judicial en relación con el artículo 15.2 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, hecho en Nueva York el 19 de diciembre de 1966".

Torturas
Por último, Baltasar Garzón afirma respecto al delito de torturas que, "ante la dificultad que podría presentar el artículo 9.3 de la Constitución Española, los hechos integrantes de las torturas, necesariamente, deben ser investigados -a partir de su tipificación como delito en julio de 1978-, y en todo caso, como uno de los instrumentos a través de los cuales se ha ejecutado el delito de genocidio presuntamente cometido por el imputado, y el propio delito de terrorismo en cuanto a aquellas pueden ocasionar lesiones graves e incluso la muerte".