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La web de TinInX-Sección Imagen

    Este es un espacio dedicado al mundo de la fotografía y del tratamiento de la imagen.

    Como es de entender, la fotografía es un medio con el cual podemos expresarnos, pero hay que aprender ciertas técnicas para que los resultados pasen de ser modestos a sorprendentes.

    El mundo informático, cada vez más, nos ofrece herramientas de mayores prestaciones de las cuales sin un cierto adiestramiento no conseguiremos resultados de verdadero interés.

    La fotografía es un arte, pero el tratamiento de la imagen a parte de creatividad conlleva  meticulosidad y el conocimiento de las nuevas funciones de las aplicaciones puestas a nuestra disposición. El convertir una imagen antigua de escalas de grises a color, la limpieza de antiguos documentos visuales, hasta ya el tratamiento a base de formulaciones matemáticas de la imagen, nos exige conocimientos, no sólo en el ámbito del arte, sino en ciencias y técnicas avanzadas que amplían nuestras capacidades al encontrarnos con el momento de la edición.

    Como es lógico, si obtenemos imágenes de gran calidad, los retoques serán sólo los necesarios, una buena imagen nos dará más posibilidades de juego con las herramientas, aunque es cierto que una imagen estropeada siempre será un reto.

    Para la obtención de imágenes nos será de gran utilidad una buena cámara, un buen flash, y como es lógico, un buen scanner. Con respecto a la cámara, deberíamos utilizar una de 35 mm., y desechar las digitales, aunque ya las hay de altísima calidad. Me explico, si lo que queremos es sólo iniciarnos en este mundo una cámara digital puede sernos útil, pero para trabajos de carácter artístico-profesional necesitaremos una de carrete, puesto que por ahora, la calidad de los scanners de negativos es muy superior al de las cámaras digitales.

    En los tipos de cámara a utilizar no entraré, es cosa ya de cada uno, y claro, de la inversión que se quiera realizar, aunque una buena cámara nunca nos dejará sin esa toma, sin ese recorte único del pasado. A este respecto deberíamos siempre acudir a un verdadero profesional que nos aconseje, que nos oriente. Tampoco nos vendría mal el estudiar algo de fotografía, para no ir a ciegas.

    Bueno, ahora empieza el lío, ya tenemos la cámara, hemos realizado algún cursillo, salimos de casa en busca de esa toma. Hemos elegido el carrete apropiado, ...

    [...] Y nos disponemos al revelado. Si el carrete es en blanco y negro, podríamos hacerlo en casa, pero ya con el color debemos ir a un centro donde nos lo hagan. Una vez revelado podremos trabajar con los negativos mediante un buen scanner, o si no lo tenemos, podemos optar a que en el centro fotográfico nos hagan una copia en CD-PHOTO.

    Ya tenemos nuestras imágenes. Ahora decidiremos qué calidad tendremos que utilizar con nuestro equipo informático. No hace falta decir, que mientras mayor sea la calidad que utilicemos, mayor será el tamaño de los archivos en el ordenador, y por contraposición mayor será el tiempo que tarde en aplicar los diferentes efectos a la toma.

    Una resolución de 300 píxeles por pulgada puede ser una buena solución, pero claro, eso siempre dependerá de nuestra capacidad en el disco duro.

    Con 100 ppp obtenemos un resultado aceptable, siempre que no abusemos mucho con los retoques en las aplicaciones.

    Con mayores a 300 ppp la calidad aumenta, pero sólo hasta la capacidad óptica máxima del scanner, que no hay que confundirla con la capacidad máxima de muestreo. Un scanner puede tener unas capacidades generales de hasta 4800 ppp o incluso superiores, pero normalmente a partir de los 600ppp sería por software. Esto es cosa a tener en cuenta, no por mucho tamaño la imagen tendrá mayor calidad. Esos tipos de muestreo están para ser utilizarlos en ciertas aplicaciones y de forma puntual. De todas formas sería conveniente observar la siguiente tabla en donde expongo la progresión de los tamaños según el muestreo.

    Los datos de la tabla son obtenidos de una imagen de tamaño A4, desde un scanner sobremesa A4.

 

DinA-4 Modo de muestreo
Muestreo Color Escala de grises Blanco y negro
75 ppp 2 MB. 530 KB. 66 KB.
100 ppp 3 MB. 942 KB. 118 KB.
150 ppp 6 MB. 2 MB. 265 KB.
200 ppp 11 MB. 4 MB. 471 KB.
300 ppp 25 MB. 8 MB. 1 MB.
400 ppp 44 MB. 15 MB. 2 MB.
500 ppp 69 MB. 23 MB. 3 MB.
600 ppp 99 MB. 33 MB. 4 MB.
1200 ppp 397 MB. 132 MB. 17 MB.
2400 ppp 2 GB. 530 MB. 66 MB.
4800 ppp 6 GB. 2 GB. 265 MB.

    Como se puede apreciar, el muestreo máximo se debería dejar para casos excepcionales, como por ejemplo, el escaneo de un sello de correos. Siempre tendremos que sopesar la calidad con el tamaño del fichero. Pero eso sí, debemos escanear a la resolución que vamos a utilizar con nuestras aplicaciones informáticas, si no nuestros resultados serán poco satisfactorios. Por ello la obtención de nuestra imagen es el proceso más importante, en base al cual trabajaremos, es el cimiento de toda la elaboración y el tratamiento de nuestra toma.

    Para finalizar te diré que si un scanner de negativos nos permitirá trabajar a calidades muy altas, un scanner plano nos permitirá obtener directamente muestreos de imágenes ya realizadas en soporte papel, y con calidad bastante aceptable.

    ¿Qué scanner comprar entonces? Pues sinceramente te diré que uno plano tipo DinA-4 puede servirte muy bien, incluso los hay con adaptadores para capturar imágenes directamente de negativos, pero siempre es mejor disponer de ambos, ¿lógico no?

    LA IMPRESORA

    La impresora, ¡cómo han evolucionado desde las antiguas matriciales!

    La impresora será la encargada de que nuestro trabajo pase de un estado virtual a un objeto tangible. Aquí ya sólo depende de nuestro bolsillo, ahora bien, debemos seguir ciertos criterios a la hora de elegirla.

    Criterios para la elección de una impresora:

    Hay dos tipos de impresoras a color, sin contar las matriciales, las denominadas "de chorro de tinta" y las "laser". Lo más común por su precio es la utilización de las de chorro. Son asequibles y los repuestos de cartuchos están más extendidos.

    Lo normal será la utilización de una impresora de chorro pero con las siguientes características:

  1. Los cartuchos de tinta deben ser uno por color, me explico, los hay que en un mismo cartucho vienen los tres colores básicos, pero es mucho mejor poder cambiar sólo el que se acaba, a la larga sale más barato. Es sencillo, únicamente basta mirar dentro del aparato, debería haber 4 cartuchos instalados: 3 de color + 1 negro.

  2. Debemos asegurarnos que la impresora dispone de calidad fotográfica. Hay veces que para ello habrá que comprar un cartucho especial.

  3. Con respecto a las marcas, bueno hay varias en el mercado, lo lógico es asesorarse, a veces la robustez de la máquina no implica una mayor calidad.

    Esto es lo normal, a no ser que ya queramos resultados profesionales, con una impresora Laser, pero claro, esas son palabras mayores. El desembolso será extraordinariamente mayor, pero si podemos obtendremos resultados increíbles.

    EL PAPEL

    Sí, has leído bien, papel. La elección de un buen soporte para la imagen será crucial. De qué nos sirve pasarnos noches en vela peleándonos con el ordenador para que al final imprimamos el resultado en un folio común. Es necesario obtener un papel de calidad, en él los colores tomarán vida, y será verdaderamente gratificante ver nuestro trabajo recompensado. A nadie se le ocurre ir a un estudio fotográfico y pedir sus fotos en papel común, sería lamentable, todos queremos unas imágenes reales, no un manchón de colores sobre un mal papel. Por eso se hace necesaria la elección de un soporte de calidad.

   No hay que olvidar que hay que comprar el papel destinado al tipo de impresora que dispongamos. Los destinados para impresora Laser o los propios para una de chorro de tinta.

    EL MONITOR y LA TARJETA DE VIDEO

    El monitor junto con la tarjeta de vídeo es el pilar de todo nuestro trabajo, por ello siempre es bueno invertir en ellos.

    Para retoques fotográficos de carácter profesional tendremos que utilizar resoluciones de pantalla altas, a partir de 1024x750, lo que nos permitirá organizar el entorno de trabajo de una forma óptima, y claro el salvaguardar nuestros preciados ojos. Por eso el monitor debería ser al menos superior a las 17' (pulgadas), no hace falta decir que uno de 24' sería lo aconsejable. En cuestión con la tarjeta de video, mientras más memoria propia tenga mejor, las hay a muy buen precio, y cada vez vienen con más prestaciones y velocidad.

    APLICACIONES INFORMÁTICAS

    Nos metemos de lleno en el mundo informático con esas aplicaciones que al principio asustan, llenas de filtros, capas, retoques, enfoques, mascaras, ..., vamos, como para perder el sueño. Y nos surge una pregunta: ¿todo esto es necesario?, pues sí, y mientras mayor potencial de herramientas tengamos mejor. Lo importante es saber en cada momento lo que estamos haciendo, el dominio en la materia vendrá en su justo momento.

    Lo más importante es saber qué es lo queremos conseguir, cuál es la meta. Vamos a coger una imagen, la transformaremos, ¡a saber el tiempo que nos llevará!, pero para qué, cuál será el destino final.

    Un ejemplo sería, la restauración de esa antigua foto de familia que todos tenemos, esa que nos tomaron hace 25 o 30 años., cómo conseguir colorear esas imágenes de antaño, retirarles los defectos del paso del tiempo, las manchas... son trabajos laboriosos, y que demostrarán nuestras habilidades con las aplicaciones, pero para ello ya habrá tiempo, empecemos por lo básico.

    Nuestra imagen habrá que guardarla en un tipo de archivo determinado. Lo más recomendable es utilizar el tipo de archivo predeterminado para la aplicación. Esto nos hará complicado el utilizar diferente software con dicha imagen, pero nos dará la garantía de que las máscaras y otras prestaciones se guardarán con lo que la edición será más amigable.

    Si lo que queremos es tener un archivo más estándar utilizaremos el tipo *.tif sin compresión, aunque ocupe gran espacio. Esto nos permitirá trabajar sin perder calidad de imagen. Existen formatos de archivo de imagen en modo comprimido, como el *.jpg, muy utilizado en páginas web por su capacidad de compresión, pero cada vez que hacemos un cambio y lo guardamos perdemos datos, dañando así la calidad de la imagen.

    Ahora entra en juego elegir qué aplicación utilizar. Tenemos varias, las más extendidas son las fabricadas por Corel Corporation® y Adobe Systems Incorporated® que son respectivamente: Corel Photopaint® y Adobe Photoshop®,. Son de uso generalizado, muy completas en herramientas y prestaciones. Es buena inversión, contactar con alguna de estas empresas que nos proveerán de un software de calidad. También al principio podremos trabajar con aplicaciones de rendimiento menor, pero no por ello menospreciables, las cuales se nos proveen directamente al comprar un scanner o incluso, a veces con la misma impresora.

    Y ahora ¿qué?

    Lo primero es hacernos con un buen manual, o qué crees, hay que ver qué posibilidades nos da nuestra aplicación y cómo podremos sacar el máximo rendimiento a todas esas herramientas. Después sólo dependerá de nosotros, de nuestra creatividad.

    Una vez que ya dominamos el tema nos metemos a saco con nuestra imagen: tú, tu equipo informático y la imagen. Lo que salga de ahí sólo resultará de nuestra destreza.

    Un consejo: no tengas prisa, a veces obtener un buen resultado puede llevar muchas horas de trabajo. Pero siempre merece la pena.

 

    Aquí tendrás ejemplos de retoques fotográficos y 3Ds

 

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