¡DEJAME, MAMA, NACER!

¿No sientes mi corazón
que ya ha empezado a latir?

¡Déjame mamá seguir
en vuestra bella mansión!
 
¡No me puedo defender,
no me quites tú la vida,
ni interrumpas mi salida
que quiero madre nacer!
 
Cuando salga quiero ver
en el cielo las estrellas,
que dicen que son muy bellas
y las quiero conocer.
 
Quiero ver la luz del día,
salir de este anochecer
y ver el amanecer.
¡En tus brazos, madre mía!
 
¡Nunca podrás olvidar,
el haberme maltratado,
que Dios es quien me ha creado.
¿Por qué me quieres matar?
 
¡No podré verte llorar,
porque ya me habré marchado!
Le pido a Dios si has pecado,
¡que te pueda perdonar!
 
Por fín, te daré un consuelo,
otra Madre me ha llamado.
¡Es la Virgen que a su lado,
quiere tenerme en el Cielo!
 

 Matías Calvo Monteagudo.