PARROQUIA SAN VICENTE DE PAÚL
Pza. S. Vicente de Paúl,1 - 28025 Madrid
LA SAGRADA COMUNIÓN
La Comunión es parte de la Misa. Recibir el Cuerpo de Cristo no es algo secundario sino fundamental de la Misa. La ofrenda del Sacrificio y la Sagrada Comunión son dos elementos inseparables del misterio cristiano.

EN LA MISA SE PARTICIPA DE DIVERSAS MANERAS
En la Misa se participa escuchando la Palabra de Dios, orando con la asamblea y con el sacerdote, pidiendo perdón, adorando y dando gracias, cantando para alabar a Dios... ofreciéndose uno al Padre por Cristo, con EL y en EL en la unidad del Espíritu Santo.
Se participa también con las posturas y gesto corporales: estando de pie, sentados o de rodillas...; pero es la Comunión la participación plena en el sacrificio de la Misa, ya que fue instituida en forma de comida: "Tomad y comed; esto es mi Cuerpo..."
Sólo quien comulga participa plenamente en la Eucaristía.
|
El que tiene pecado grave no debe comulgar sin hacer antes una confesión sacramental.
|
CÓMO PREPARARSE PARA LA COMUNIÓN
La mejor preparación para la Comunión consiste en participar en la Misa desde el principio. Todo lo que en ella rezamos, oímos, hacemos y cantamos nos dispone para la Comunión.
Dentro de la Misa, hay unos ritos preparatorios antes de la Comunión:
El Padrenuestro, con el que pedimos al Padre el pan de cada día, que incluye la Comunión y el perdón que nos purifica.El rito de la paz,
con el que pedimos la paz para la Iglesia y para toda la familia humana, y expresamos nuestra fraternidad con el saludo de la paz a nuestros hermanos que participan con nosotros de la Misa.La fracción del pan,
momento en que el sacerdote, repitiendo el gesto de Cristo en la última cena, parte la Sagrada Hostia en señal de que es uno sólo el Pan del que todos participamos. Mientras, recitamos o cantamos el "Cordero de Dios".La preparación personal del sacerdote,
que la hace con una oración en voz baja, a la que todos nos unimos en silencio.La invitación a comulgar,
que hace el sacerdote mostrando la Hostia, mientras decimos "Señor, no soy digno de que entres en mi casa..."La Comunión, que implica acercarse al altar, hacer una leve reverencia, recibir el Cuerpo de Cristo en la mano, o en la boca, respondiendo "Amén", que expresa nuestra fe y adhesión total a nuestro Señor Jesucristo que se nos da como alimento en el Sacramento de la Eucaristía.
Después de comulgar,
cuando se ha terminado de distribuir la Comunión, todos oramos en silencio, interiorizando la presencia de Cristo en nosotros y dando gracias por el Don recibido.¿CUÁNTAS VECES SE PUEDE COMULGAR EN EL MISMO DÍA?
La norma de la Iglesia es la siguiente: "Quien haya recibido la Sagrada Comunión puede recibirla de nuevo el mismo día solamente dentro de la Celebración Eucarística en la que participe" (Canon 917).
Quien comulga por la mañana en una Misa y más tarde asiste a otra (boda, funeral... o simplemente por devoción) puede volver a comulgar una segunda vez. Lo que no es correcto es asistir por devoción a varias Misas y comulgar en todas ellas. Se trata de comulgar con fe una sola vez que comulgar varias por rutina.
CÓMO RECIBIR LA COMUNIÓN
|
COMULGAR EN LA BOCA Recibir la Comunión en la boca es una costumbre introducida en la Iglesia hacia el siglo X. Hasta entonces la costumbre era recibir la Comunión en la mano. Se pensó que recibirla en la boca ponía más de relieve el respeto al Cuerpo de Cristo. La costumbre se hizo ley, y esa ley llegó hasta nuestros días. Comulgar en la boca sigue siendo un modo digno de comulgar, pero ni es el único, ni es obligatorio. Se puede comulgar en la mano. Cada uno puede elegir la forma de comulgar que mejor le parezca.
|
Según la Instrucción "Memoriale Dominum" promulgada por la Congregación para el Culto Divino (del 29 de Mayo de 1969) se concedía a las Conferencias Episcopales el poder pedir permiso para distribuir la Sagrada Comunión a los fieles en la mano. La Conferencia Episcopal Española elevó la petición el 23 de Enero de 1976. La Congregación para el Culto Divino otorgó dicha autorización el 12 de Febrero de 1976 con esta respuesta: "Concedemos a España la práctica de poner el Pan consagrado en la mano de los fieles conforme a las normas de la Instrucción - Modo de administrar la Santa Comunión -" (A.A.S. 1969).
|
Comulgar con la mano es, pues, perfectamente lícito. No se trata de una acción meramente práctica; es un gesto litúrgico, expresivo de la disposición del alma.
Comulgar en la mano expresa una actitud de humildad, de pobreza, de espera y de acogida. Ante Dios, es la postura de quien pide y recibe confiadamente el Don más grande que podemos recibir por el ministerio de la Iglesia.
Las dos manos entran en la acción: la izquierda recibiendo la Hostia en la palma; la derecha, primero apoyando a la izquierda, como "haciéndole un trono" y luego tomando el Cuerpo de Cristo para llevarlo personalmente a la boca.
Ambas manos, limpias en señal de la pureza del corazón, deben ser signo de respeto y acogida, un "altar personal" que formamos para el Señor que se nos da en alimento para la vida eterna.
CÓMO COMULGAR EN LA MANO
|
2. QUIEN DA LA COMUNIÓN DICE: "EL CUERPO DE CRISTO". TU RESPONDERÁS: "AMEN". 3. LA HOSTIA CONSAGRADA ES DEPOSITADA EN LA PALMA DE TU MANO EXTENDIDA. 4. ACOGE LA HOSTIA EN LA PALMA DE TU MANO IZQUIERDA, CON LA DEBIDA REVERENCIA. 5. ANTES DE RETIRARTE, TOMA LA HOSTIA CON LA MANO DERECHA Y LLEVALA CON DEVOCIÓN A LA BOCA.
|
La mano izquierda se sitúa sobre la derecha. Cuando el sacerdote o ministro nos presenta la Hostia nos dice: "El Cuerpo de Cristo". Debemos contestar "AMÉN". La Hostia consagrada es depositada en la mano izquierda. La tomaremos con la mano derecha y la llevaremos a la boca con devoción. El Cuerpo de Cristo se toma en presencia del sacerdote o ministro; es decir, tómale donde le recibes y retírate después.