DERECHO DE PADRE...
De un no nacido a su padre.

El otro día te oí como llorabas, porque tú no querías que yo muriera. Rogabas, suplicabas y prometías a mama que te ocuparías de todo. Pero ella no te escuchaba... y yo lo estaba oyendo todo.

¡Cómo me dolía y cuanto sentía que por mi causa estuvierais discutiendo!

Mama está confundida y asustada. Yo la entiendo, pero también te entiendo a ti.

Mama no me quiere y tu si.

El tiempo se acaba y unos señores que nada tienen que ver con nosotros dicen que hay que hacerlo.

Papa, defiéndeme, habla con ellos... Si a todas las mamas que no nos quieren las han escuchado, ¿por qué no os van a escuchar a todos los papas que si nos queréis?

Defiéndeme papa, yo quiero conocerte y quiero jugar contigo. Que me compres cromos, que me lleves al cole, que me hagas barcos y aviones de papel... Que me lleves a hombros y me enseñes a montar en bici, a nadar... como te hacia a ti tu papa.

Yo quisiera tener una mama que me defendiera, pero si no puede ser que tenga al menos a mi papa.

¡ POR FAVOR, PAPA, DEFIÉNDEME !

 

 Maribel Ruiz Angel.