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Según datos de “Acción Social con Personas sin Hogar en España”de Pedro José Cabrera Cabrera, desde el 1991 se observa en toda la unión europea un incremento del número de personas que viven sin techo o en condiciones inadecuadas, con el agravante de un pronostico pesimista de cara al futuro inmediato. Aunque
no existe una definición universalmente aceptada, los términos
utilizados no se refieren tanto
a una pauta de conducta personal (transeuntismo, nómada itinerante y
desarraigado), como una situación, que se caracteriza por la falta de
alojamiento adecuado Hasta
fechas recientes se ha venido manejando un modelo de personas sin hogar,
que la identificaba exclusivamente con gente solitaria, perdida en el
anonimato de las grandes ciudades, desaliñada y hosca que se desplaza
de un lado a otro con sus magras pertenencias y con signos mas o menos
evidentes de trastorno psíquico. Sin embargo los datos mas fiables
nos
dicen que este tipo de personas representa menos del 5% de la gente sin
hogar realmente existente en las zonas urbanas. De
todas maneras el sinhogarismo no es un fenómeno exclusivamente urbano,
como se han tendido a pensar de
forma equivocada. Desde la nueva concepción situacional del problema
que cada vez resulta mas aceptada, puede afirmarse
que las personas sin hogar también se encuentran en zonas
rurales, aunque con peculiaridades y connotaciones
distintas a las que presenta en las ciudades. Los alojamientos
extraordinariamente precarios, la infravivienda, los trabajos temporeros
sin residencia fija ni alojamiento, tanto españoles como extranjeros,
son un hecho habitual en el medio rural.
Esta
población se esta haciendo cada vez mas heterogénea. Junto al varón
solitario de m
Estos
datos coinciden con otros estudios que señalan como tendencia emergente
en el fenómeno del sinhogarismo en nuestro país: la juvenalización y
feminización del colectivo afectado, debido a problemas laborales,
toxicomanías, malos tratos, separaciones y rupturas); y la incorporación
de un número creciente de extranjeros inmigrantes y de enfermos
mentales crónicos. En la actualidad, el número de personas sin hogar existente en España si nos atenemos a la definición más estricta, se puede estimar comprendido entre 25.000 y 30.000 personas. En
cuanto
a los extranjeros que recalan en la red buscando alojamiento temporal,
proceden sobre todo del Norte de África (marroquíes y Argelinos), de
Europa Occidental ( portugueses) y
de la Europa del Este). Los inmigrante subsaharianos y latinoamericanos
(ecuatorianos sobre todo), no son demasiado abundantes en los centros de
alojamiento convencionales aunque si se hacen presente en algunos
comedores.
Estas
características representan de alguna manera a
las 495 personas acogidas en el centro durante el año 2002 (Anexo
núm.1) Las
personas que acuden al Centro además de lo dicho presentan problemáticas
muy diferentes, siendo las más comunes: desarraigo, marginación,
soledad, ruptura personal, dependencia de las Instituciones, carencia de
recursos y un cúmulo de problemáticas diversas: familiar, sanitaria,
laboral, económica, de vivienda, formativa, y etc. La procedencia de las personas de mayor incidencia han sido de Extremadura y Andalucía, aunque han llegado al Centro personas procedentes de diversas regiones de España, y extranjeros con las características antes descritas (Anexo núm.1 ). El
mayor porcentaje de los acogidos en el Centro como en años anteriores,
han sido (433) hombres y (62) mujeres (Anexo
núm.1). El grado de instrucción académica es
en su mayoría de estudios primarios, seguido de
personas sin estudios y en un porcentaje pequeño de estudios
secundarios y superior.
A
pesar de las dificultades que este
colectivo presenta
para cambiar su situación ya que ellos mismos no
ven la salida,
ni contemplan nada para su futuro sin
embargo
hay que destacar que a través del trabajo realizado en el
centro, algunas personas han logrado rmalizar su vida, estabilizarla,
y mejorar su salud. Otros
han sido derivados a otros Centros especializados
o
han retornado con sus familias.
El porcentaje mayor de las personas acogidas no manifiesta lo que realmente desean o necesitan, solo piden satisfacer sus necesidades básicas de descanso y aseo. En la medida que transcurre los días, expresan o se descubre su verdadera situación, que puede estar relacionado con alguna dependencia, falta de trabajo, problemas familiares y/o trastornos mentales.
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Problemáticas más frecuentes
Las
personas sin Hogar no presentan unas características homogéneas, sino
que muestran una problemática
muy diversa. Las más
frecuentes que se han dado en los acogidos en el pasado año 2002 han
sido los siguientes:
- Sin Hogar - 147 - Inmigrante Comunitario - 30
- Inmigrantes - 118
- Alcohólicos - 56
- Toxicómanos - 70
- Enfermedad mental - 17
- Emergencia Social - 7
- Ludopatía - 6
- Crónicos - 37
A
pesar de esta heterogeneidad, el colectivo de los Sin Techo presenta
unas características comunes como la carencia de recursos y con escasas
posibilidades para acceder a ellos; desarraigo, pocas relaciones
sociales y escasas habilidades sociales. Estas carencias
se ven acompañadas por una ruptura personal, viviendo con apatía,
conformismo, escasa ilusión..., impidiéndole fácilmente el acceso a
sus derechos básicos .
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