Respuesta de Don Tomás de Iriarte
a una dama que le preguntó
qué era lo mejor que hallaba en su cuerpo
Con
licencia, señora, de ese pelo
que en rubias ondas llega a la cintura,
y de esos ojos cuya travesura
ardor infunde al pecho más de hielo;
con
licencia del talle, que es modelo
propuesto por Cupido a la hermosura,
y de esa grata voz cuya dulzura
de un alma enamorada es el consuelo,
juro
que nada en tu persona he visto
como el culo que tienes, soberano,
grande, redondo, grueso, limpio, listo;
culo
fresco, suavísimo, lozano;
culo, en fin, que nació, ¡fuego de Cristo!,
para el mismo Pontífice romano.
El
sombrerero
A
los pies de un devoto franciscano
se postró un penitente.-Diga, hermano:
¿qué oficio tiene?-Padre, sombrerero.
-¿ y qué estado?-Soltero.
-¿ Y cuál es su pecado dominante?
-Visitar una moza. -¿Con frecuencia?
-Padre mío, bastante.
-¿Cada mes?-Mucho más.-¿Cada semana?
-Aun todavía más-. ¡Ya! ¿Cotidiana?
-Hago dos mil propósitos sinceros,
pero Explíquese, hermano, claramente:
¿dos veces cada día? -Justamente.
-¿Pues cuándo diablos hace los sombreros?
Señor
Don Juan, quedito, que me enfado...
Señor
don Juan, quedito, que me enfado:
besar la mano es mucho atrevimiento;
abrazarme... don Juan, no lo consiento.
Cosquillas... ay Juanito... ¿Y el pecado?
Qué
malos son los hombres... mas, cuidado,
que me parece, Juan, que pasos siento...
no es nadie..., despachemos un momento.
¡Ay, qué placer... tan dulce y regalado!
Jesús,
qué loca soy, quién lo creyera
que con un hombre yo... siendo cristiana
mas... que... de puro gusto... ¡ay... alma mía!
Ay,
qué vergüenza, vete... ¿aún tienes gana?
Pues cuando tú lo pruebes otra vez...
pero, Juanito, ¿volverás mañana?
Extensión
y fama del oficio de puta
No
te quejes, ¡oh, Nise!, de tu estado
aunque te llamen puta a boca llena,
que puta ha sido mucha gente buena
y millones de putas han reinado.
Dido
fue puta de un audaz soldado
y Cleopatra a ser puta se condena
y el nombre de Lucrecia, que resuena,
no es tan honesto como se ha pensado;
esa
de Rusia emperatriz famosa
que fue de los virotes centinela,
entre más de dos mil murió orgullosa;
y,
pues todas lo dan tan sin cautela,
haz tú lo mismo, Nise vergonzosa;
que aquesto de honra y virgo es bagatela.