Liudmila Quincoses Clavelo
Matanzas. Cuba.


 


Estoy muriendo


Estoy muriendo.
Lo sé por esas manos que acarician mi cuerpo,
por ese aire que es menos
cada vez.
Por esas flores que han comenzado
a tejer las mujeres
con dedos voraces.
Porque el sol fijo alumbra tu rostro
y no anochece.