Apostar por una educación alternativa e integral, educando,
a través del juego, en valores como el respeto y la sensibilización
hacia el medio natural e incorporando el reciclaje como vía prioritaria
para la consecución de dicho fin, y relacionando armónicamente
las distintas áreas del desarrollo humano: cognitiva, socio-afectiva,
psicomotriz y lenguaje, sobre la base del respeto a la diversidad de
cada individuo dentro de un espacio de cooperación en donde la
clase se constituye en comunidad de participación y aprendizaje
democrático. Proyectar esta metodología educativa hacia
la prevención de actitudes antisociales en los jóvenes
así como facilitar su incorporación, en un futuro, a un
nivel de formación más adecuado a la realidad. Diseñar
talleres y actividades abiertos a otros colectivos -padres y otros adultos,
adolescentes y niños- que apuesten por un desarrollo social e
integral del ser humano, paliando el aislamiento geográfico de
la comarca y acercando este tipo de alternativa al medio rural. Y así
crear un Centro en el que se facilite el intercambio cultural y generacional.
Crear un centro abierto a la educación y normalización
de niños discapacitados, ofreciendo a los padres la opción
de incorporar a sus hijos en una educación especializada que
permita el desarrollo de sus capacidades a través de una estimulación
precoz. Ampliar la oferta de centros alternativos, permitiendo a las
familias, y sobre todo a las madres, acceder al mercado de trabajo,
y a sus hijos la posibilidad de recibir una educación básica
más amplia que les ayude a incorporarse a la escuela primaria
con unas capacidades personales más sólidas.