Introducción

Este taller es sencillo. Se basa en intentar demostrar a los niños y niñas que participan en él la cantidad de sustancias sospechosamente nocivas que contienen los cigarros. Un segundo aspecto del taller se centra en hacer intentos para comprobar si existen diferencias en el contenido de nicotina y otros materiale, entre diversas clases de tabaco: rubio, negro, light,..

Es función del profesor aprovechar los momentos que surgen a lo largo del taller para comentar cuestiones como peligros del tabaco, dónde se van los componentes nocivos, por qué fuman las personas, el derecho a la salud de los no fumadores,...

Objetivos

El taller se centra en prevenir a los chios y chicas que lo realizan ante los peligros del tabaco. Intenta también situarles ante las técnicas publicitarias que se emplean en los anuncios de tabaco, recurriendo a argumentos como la aventura o la naturaleza, objetivamente incongruentes con los riesgos del tabaco y sus características.

También intentaremos despertar actitudes positivas hacia la defensa de los derechos de los no fumadores.

Descripción del Taller

INFRAESTRUCTURA.-

Aparte de las mesas y sillas suficientes para facilitar el trabajo por grupos, el taller precisa de:

- Diversas clases de tabaco: negro, rubio, light, etc.

- Dos embudos de cristal por cada grupo.

- Tubos de goma.

- Algodón (reemplazables por filtros de papel de laboratorio).

- Soportes (dos por cada experimento) para sujetar los embudos.

- Infladores (los que se emplean para inflar las colchonetas de cámping).

- Cerillas.

- Cinta aislante.

- Tijeras.

MATERIAL.-

DESARROLLO DE LA ACTIVIDAD.-

Se puede comenzar el taller leyendo las diversas etiquetas de cajetillas vacías, resaltando la frase que aparece en las referente a los peligros que supone el tabaco para la salud. También se les puede proponer que, con el material que tienen a mano, se inventen un artefacto para conseguir fumar los cigarros sin fumarlos.

Una de las formas de hacer es como sigue: Cogemos un trozo de algodón previamente ahuecado con los dedos. Tras esto lo ponemos sin apretarlo en uno de los embudos de cristal, a modo de filtro, taponándolo con el otro embudo (los embudos estarán, pues, colocados boca contra boca). Se cierra la unión entre los dos embudos con cinta aislante, de forma que no salga el aire. Por el crital se verá muy bien pasar el humo (como si fueran los pulmones). Se coloca un trozo de tubo de goma en un extremo del embudo (cuanto más corto mejor, para que el aire entre con más fuerza). Por medio de soportes (a modo de trípodes) elaborados en el laboratorio se sitúan los embudos en alto. En el extremo opuesto del otro embudo se conecta la goma del inflador de colchonetas y para que quede bien sellada la unión de la goma del inflador con el embudo, también se cierra dicha unión con cinta aislante. Y por último, en la otra salida del inflador de colchonetas se colocar otro pedazo de goma, similara a la del butano (ésta la taparemos y destaparemos para que salga el humo de forma intermitente).

Una vez que el cigarro ha sido "fumado", podrá comprobarse la cantidad de nicotina y otros materiales que han quedado en el algodón, que, por supuesto, habrá cambiado de color. Es el momento de comentar qué significa y a qué se ha debido ese cambio en el color del algodón. Una vez realizada la prueba se puede repetir con otros tipos de tabaco y comparar visualmente si la nicotina depositada en el algodón es mayor o menor (color del algodón); también se puede hacer con la misma marca del tabaco, pero esta vez con filtro o sin filtro, y ver las diferencias.

Otro punto a desarrollar en el taller son los anuncios. Cada grupo se puede encargar de analizar una o varias revistas y la cantidad de anuncios y el tipo de anuncios de tabaco que hay en ellas. La forma de trabajar los mismos podría ser buscar el eslogan y ver si éste nos da la información referente al tabaco, o si realmente lo único que pretende es vender. Se puede analizar el lenguaje que emplea el anuncio, e invitarles a realizar una campaña de contrapublicidad.

 

Material Pedagógico para el Profesor

Una información general daremos aquí, extraída del folleto "Prevención de las drogodependencias", editado por el Ministerio de Sanidad.

EL TABACO: Introducido en los países europeos desde el siglo XVI, ha sido usado en varias formas: infusiones, unguentos, masticando la hoja, en polvo (rapé), etc. pero lo más frecuente actualmente es fumarlo, bien sea en pipa o como cigarros o cigarrillos. Esta última forma ha aumentado extraordinariamente desde su fabricación industrial estimulada sobre todo por la propaganda comercial.

ENFERMEDADES RESPIRATORIAS: Las vías respiratorias están protegidas por unos mecanismos que ayudan a eliminar las sustancias nocivas que ingresan en el aire inspirado, mediante su adherencia al moco y su eliminación hacia afuera. El humo del cigarrillo contiene alquitranes que dificultan estos mecanismos defensivos, produciendo irritación, tos, acúmulo de mucosidades y, a la larga, bronquitis crónica, enfisema y bronquiectasias. La acción repetida del alquitrán sobre las células puede producir cáncer de pulmón, cáncer de laringe y de labios y lengua.

ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES: Las lesiones producidas en los vasos son debidas fundamentalmente a la nicotina y están relacionadas con la arteriosesclerosis, formación en las paredes de las arterias de placas donde se despositan materias grasas y calcio, que obstruyen la corriente sanguínea. Cuando estas placas se forman en las arterias que irrigan el corazón producen angina de pecho, infarto de miocarido y la muerte. Cuando se forman en las arterias del cerebro, la apoplegía.

CONSECUENCIAS EN EL FETO: El humo del tabaco contiene CO2 y CO. Este último se une con la hemoglobina y dificulta el transporte de oxígeno por la sangre. La embarazada que fuma proporciona a su hijo, por tanto, menos cantidad de este elemento tan necesario para su desarrollo. Las consecuencias con: un número mayor de abortos y de partos prematuros, un menor peso al nacer, y un retraso del desarrollo de los hijos de las embarazadas fumadoras.

MODOS DE FUMAR: En todas las consecuencias nocivas del hábito de fumar se ha encontrado una relación directa entre cantidad de tabaco inhalado y la frecuencia y gravedad de las mismas. Por ello, si no se puede dejar de fumar, que es lo verdaderamente recomendable, disminuya en los posible la cantidad fumada.

- Reduciendo el número de cigarrillos fumados.

- Usando cigarrillos o boquillas con filtros.

- No aspirando profundamente el humo.

- Fumando sólo la mitad o dos tercios de cada cigarrillo.

- Usando marcas de bajo contenido en nicotina y alquitrán.

- No empezando a fumar hasta medio día.

De todos modos recuerde que el hábito de fumar nunca tiene efectos beneficiosos y es un grave riesgo para la salud, pero que sus consecuencias no son irreversibles y que, aunque se haya fumado durante años, el abandono del hábito puede reducir considerablemente los riesgos.

Lo mejor es no empezar a fumar, así no habrá que esforzarse para dejar de hacerlo cuando hayamos adquirirdo el hábito y empecemos a sufrir sus efectos.

Paqui Holgado

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