Molestias más típicas del embarazo
A continuación vamos a exponerte algunos de las
molestias más comunes durante la gestación y algunas recomendaciones para
llevarlas mejor.
No te asustes todavía por que estos achaques no aparecen en todas las gestaciones
ni se mantiene a lo largo de los nueve meses. Simplemente son las molestias
más frecuentes debido a la transformación que se está llevando a cabo en tu
interior.
Muchísimo
sueño
La somnolencia aparece en el primer mes, no es
que estés cansada y tampoco es que necesites dormir más, sino que es debida
al aumento de la progesterona, ya que es una hormona relajante. Ese sopor
suele ser característico por la tarde y suele desaparecer al segundo mes.
Náuseas y vómitos
Son típicas del primer trimestre y suelen desaparecer
hacia la semana 12ª ó 14ª. Influyen en las nauseas los cambios endocrinos
que sufres por el embarazo, estos hacen que te vuelvas más sensible a los
olores y sabores.
Algunas recomendaciones para evitar las náuseas
y vómitos:
-
Por la mañana al despertarte come alguna
galleta o bizcocho y permanece semiincorporada o en el borde de la cama
hasta que las nauseas remitan.
-
Come alimentos a la plancha, evita sabores
fuertes y picantes y las comidas que te resulten repulsivas.
-
Intenta no tomar alimentos fritos y
si lo haces utiliza aceite nuevo cada vez.
-
Come poco pero con frecuencia para que
el estómago no esté demasiado lleno y evitar que vomites.
-
Si sólo toleras unos pocos alimentos
no te preocupes. Es difícil que llegues a una desnutrición si tu estado
de salud es normal.
Ardores
Los ardores se deben a un cambio de posición del
estomago y puedes sentirlos también en la garganta. El esfínter que cierra
el paso entre el esófago y el estómago no funciona bien, aumenta la secreción
gástrica y los ácidos suben y suben.
Alguna recomendaciones para evitar
los ardores:
-
Procura no tener el estomago muy lleno.
-
Come con frecuencia y en pequeñas cantidades
comidas sin grasas ni condimentos.
-
La leche y los yogures te ayudarán a
aliviar los ardores.
-
Evita bebidas gaseosas, ya que dan más
acidez.
-
Permanece lo más recta posible después
de comer.
-
Usa almohadas para mantener elevado
el tronco.
-
Puedes tomar antiácidos, pero siempre
bajo supervisión medica.
Estreñimiento
y hemorroides
Tu aparato digestivo
se resiente. Al principio del embarazo, los gases, debido a la progesterona,
hacen que tu tripa se encuentre hinchada, aunque no estés de muchos meses.
El estreñimiento y las hemorroides suelen ir en dúo. Al final del embarazo
pueden aparecer dilataciones varicosas de las venas del recto, a causa de
la presión que ejerce el útero sobre ellas.
Algunas recomendaciones
para evitar el estreñimiento y las hemorroides:
-
Mantén una dieta con mucha fibra para
evitar el estreñimiento.
-
Come muchas frutas y verduras (el kiwi
en ayunas es mano de santo). Intenta sustituir el pan normal por el pan
integral de alto contenido en salvado.
-
Bebe mucho agua.
-
Evita el consumo de especias, maíz tostado,
alcohol, té, café y tabaco.
-
No estés sentada durante periodos largos.
Trata de utilizar asientos blandos.
-
Procura ir al baño todos los días a
la misma hora. No te aguantes las ganas.
-
Los baños de asiento con agua fresca,
de 10 a 15 minutos mañana y noche, te aliviaran mucho.
Dolor de Espalda
En la segunda mitad del embarazo, el volumen de
la tripa cambia la normal curvatura de la columna vertebral.
Algunas recomendaciones para evitar el dolor
de espalda:
-
Siéntate bien, sobre todo si trabajas
frente a un ordenador. Si no metes bien el pompis en la silla, se produce
dolor en las vértebras lumbares (debajo de la espalda) y cervicales (en
el cuello). En la parte baja de la espalda puedes usar cojines.
-
Agáchate flexionando las rodillas. Inclínate
con las caderas, no con la cintura.
-
Son recomendables los ejercicios para
fortalecer los músculos del abdomen y de la espalda al principio del embarazo.
Es buenísimo andar una hora al día y también existen ejercicios acuáticos
que refuerzan esos músculos.
-
Lleva zapatos cómodos, de tacón bajo
o con un poco de alzada. Evita al máximo los tacones o el calzado excesivamente
plano.
-
Puedes utilizar algún sostén o faja
especialmente diseñado para tu barriga.
Problemas en piel y pelo
El acné y la psoriasis suelen mejorar durante
el embarazo y tu cara estará radiante. Pero tu piel puede sufrir algunos cambios,
dependiendo de tus hormonas y genes. El típico es el aumento de pigmentación
en la zona del pezón o desde el vello pubiano hasta el ombligo. En los pómulos
se llama cloasma.
Algunos consejos:
-
Usa un factor de protección muy alto
para bloquear los rayos de sol y prevenir más manchas.
-
La aparición de estrías en la segunda
mitad del embarazo en el vientre, mamas y muslos depende de la calidad de
la piel y de lo que el abdomen se vaya a distender. Las cremas específicas
han demostrado ser eficaces, pero una buena hidratante puede resultar suficiente
para fortalecer la piel.
-
Evita picores abdominales: usa ropa
de fibra naturales y detergentes sin perfumes.
-
En la segunda mitad del embarazo, la
secreción de los pezones, el calostro, puede resultar muy molesta pero es
normal. Es muy útil utilizar pezoneras.
-
El pelo se ve favorecido por los estrógenos
durante la gestación. Al estar en fase de crecimiento, se cae menos. Al
dar a luz, perderás muchos cabellos de golpe, los que antes no se habían
caído. No te asustes: se recuperan muy pronto.
Varices y Hinchazón
Varices: Durante el embarazo, tus venas llevan
una carga doble y soportan el aumento de volumen sanguíneo y la menor circulación
venosa.
Hinchazón: También aumenta el volumen
de liquido en el cuerpo, esto puede ocasionar sobre todo durante los últimos
meses que los pies, tobillos y piernas se hinchen. esto ocurre con mayor intensidad
a ultima hora del día. Si solo afecta a las piernas es debido a un defecto
postural de la insuficiencia venosa. Si en cambio también afecta a cara y
manos puede ser signo de preeclampsia.
Algunas recomendaciones para evitar las varices
y la hinchazón:
-
Practica ejercicio, especialmente paseos
(activa la circulación de retorno) y natación.
-
Evita estar de pie o sentada mucho tiempo,
siempre que te sea posible mantén las piernas en alto y evita también
tenerlas mucho rato cruzadas.
-
Elimina de tu vestuario habitual cualquier
ropa que te comprima de cintura para abajo: ligas, pantys.., si debes de
usar medias procura que estas sean hasta la cintura.
Orinar con frecuencia
Durante los primeros meses tu vejiga está presionada por la cabeza
del bebé por lo que, aunque no esté llena, tienes unas ganas tremendas de vaciarla,
para luego sólo hacer un chorrito cada vez. Al crecer el útero, las molestias
desaparecerán por un tiempo... hasta que reaparezcan de nuevo al final del embarazo.
Tómatelo con humor y sigue estas recomendaciones:
- No reduzcas tu ingesta de líquidos. Si bebes menos antes
de acostarte quizás evites alguna visita nocturna al baño, aunque entonces
puedes acabar despertándote por la sed.
- Practica los ejercicios del suelo pelviano. Contrae,
mantén y después relaja los músculos que controlan el chorro de orina. Así
previenes que se te escape el pipí.
- Vacía por completo tu vejiga. Así evitas infecciones.
Insomnio
Empiezas con mucho sueño y acabas con el insomnio. Es típico
del tercer trimestre. Puede deberse a la ansiedad anta la cercanía del parto,
al volumen de la tripa o a que tu bebé se mueve a horas intempestivas. Te encuentras
incómoda en la cama, cambias de postura y te cuesta conciliar el sueño. Y si
te levantas varias veces para ir al baño, encima duermes menos.
Además de contar ovejitas:
- Bebe algo caliente al acostarte.
- Haz algo de relajación y acorta un poco los momentos
de descanso diurno.
- Para estar más cómoda, túmbate de lado con el vientre
apoyado en una almohada y coloca otra entre las piernas.
Calambres
Has conseguido ponerte cómoda y de pronto, sientes un calambre
en la pantorrilla. El aumento de peso y la peor circulación del embarazo pueden
ser los culpables, pero también puede ser falta de calcio, por eso no dudes
en comentárselo a tu medico.
Algunas recomendaciones para evitar los calambres:
- Puedes prevenir calambres haciendo algún ejercicio de
estiramiento de las pantorrillas.
- Cuando ya sufres el calambre, flexiona el pie hacia
arriba o pide a tu pareja que te masajee la pantorrilla.
Subir 