La
biodiversidad es un término acuñado en las últimas
décadas en todos aquellos temas relacionados con la conservación
del medio ambiente y por lo tanto con la preservación de nuestra
propia supervivencia como especie en el Planeta Tierra.
La
ría de Mundaka y su entorno reúnen, en una superficie
mínima, una gran variedad de medios acuáticos y terrestres
sobre los que se asienta una notable diversidad botánica y faunística.
Esta riqueza natural, puesta de manifiesto por diversos estudios e informes
ha permitido catalogar a este rincón de la geografía vasca
como una de las áreas más singulares e interesantes de
toda la cornisa cantábrica.
Durante
años, las zonas húmedas han sido consideradas parajes
inhóspitos incapaces de ofrecer beneficio alguno a la humanidad.
Este erróneo planteamiento la conducido a la desaparición
de miles de hectáreas de estos biotopos acuáticos en toda
Europa.
Un
mayor conocimiento científico, así como la evolución
de las formas de pensar en el viejo continente, ha propiciado un cambio
de actitud en una buena parte de la opinión pública respecto
de los humedales, lo que indudablemente ha contribuido a la conservación
de algunas de las áreas europeas más importantes.