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Enrique Urquijo y Los Problemas

Enrique Urquijo y Los Problemas

Melancolia pop. Enrique Urquijo ha vuelto a reunir a sus Problemas para entregar, 4 años después, un segundo album de lo suyo, de canciones y melodías melancólicas, tristes y románticas. Demostrando que la locura de mantenerse durante décadas con Los Secretos cantándole a la tristeza incluso daba para más, creó esta formación paralela, que ahora da a luz el álbum Desde que no nos vemos con todo lujo de detalles, versos y compañeros. Si el primero "tenia presupuesto y sonido de maqueta", en sus propias palabras, y vendió nada menos que 200.000 copias, este lleva el mismo cariño pero mejor producción. Enrique puede enorgullecerse del quinteto de cuerda que le acompaña a él y a Antonio Vega en desordenada habitación. Además, otro compañero de canciones tristes, Jackson Browne, canta a medias en una excelente lectura de la deliciosa Sólo pienso en ti de Rodrigo García Blanca. En el campo de las versiones, Enrique se ha sacado la espinita de interpretar clásicos mexicanos: Que te vaya bonito, Amanecí otra vez...Un disco preciosista para un grupo de cámara.

Enrique Urquijo y Los Problemas

"Desde que no nos vemos" Dro East West

 

El MUNDO, sábado 13 de junio de 1998

Para paladares exquisitos

Intérpretes: Enrique Urquijo (voz, guitarra), Jesús Prieto «Piti» (guitarra), Begoña Larrañaga (teclados y acordeón), Eduardo Ortega (violín), Irvis (bajo), Manuel de Lucena (batería). Escenario: Sala Galileo Galilei. Fecha: 10 y 11 de junio. 

MAURILIO DE MIGUEL 

Probablemente no ha surgido todavía en España un compositor tan recurrente como Enrique Urquijo. No hay nadie con su fijación por las heridas abiertas que dejan los sentimientos, a través de las cuales todos respiramos. Tampoco existen plumas que, como la suya, elaboren artísticamente la confusión, haciendo de la depresión y la derrota una bandera vital. 

Sea como fuere, hablamos de alguien al que ya no basta ponderar por su trayectoria de ave fénix al frente de Los Secretos. Ni por sus dotes interpretativas, contra viento y marea de modas y modismos. Reinventarse a sí mismo es lo que Enrique Urquijo ha conseguido, derivando toda su energía hacia el grupo menor con el que, mientras Los Secretos se aupaban a los auditorios, él mantenía un pie en los pequeños clubes. 

Enrique Urquijo ha cargado ahora las tintas en un quinteto de proyección más lírica, dejando con ello sorprendidos, incluso boquiabiertos, a quienes pensaban que ya lo había dicho todo en el pop. Y no sólo porque con Los Problemas eleve el tono electroacústico de su melancolía habitable, sino porque, a razón de sus desarrollos instrumentales y melódicos, refina como nunca su estética sonora. 

Tarde o temprano tenían que asaltarle nuevas inquietudes a quien, durante tantos años, exploró el inquieto mundo interior del Peter Pan más introvertido, con su hermano Alvaro. Aún así, en el repertorio que Enrique Urquijo desgranó anteayer no faltaron recuerdos de Los Secretos como los titulados Cambio de planes, Hoy no y Colgado. Eso, al hilo de una velada dominada por las secciones de cuerda, en el que se esmeró, sobre todo, en la interpretación de las piezas ajenas que contiene su segundo álbum con Los Problemas. Entre ellas, la versión desnuda que le ha practicado al clásico Sólo pienso en ti de Rodrigo y el fado a María la portuguesa de Carlos Cano. 

Si algo ha ganado Enrique Urquijo con su última apuesta, más allá de la balada, la ranchera y el ritmo country a los que se sigue acogiendo, es libertad de movimientos musicales. Así demuestra que nunca dejó de crecer artísticamente, aunque siga refiriéndose, en cada canción, al eterno adolescente emocional que lleva dentro. Capitaneando a su nuevo grupo, Enrique Urquijo sabe hacer de la necesidad virtud, firmando un menú armónico para paladares exquisitos. Amor se escribe con llanto, No digas que no y Continuará fueron otras tantas piezas de su cancionero en vivo. 

Tristeza
lúcida
Enrique Urquijo, un
francotirador de la música

DECÍA Rimbaud que alcanzar la felicidad en la vida era algo así como un privilegio de los estúpidos. Sin embargo, desde hace tiempo, asistimos a un brote de pesimistas profesionales, escépticos y deprimidos por esnobismo o por exceso de mirarse el ombligo. Es en esos casos cuando la tristeza se vuelve ensimismamiento. No es el caso de Enrique Urquijo, ni de éste su segundo disco con el grupo de sus sueños musicales, Los Problemas. Es un disco triste, sí, con canciones de derrota, de siempre y de ahora. Sin embargo, la tristeza del cantante de Los Secretos es lúcida, inteligente, reflexiva y, sobre todo, valiente. 

Porque hace falta serlo para tomar un camino tan distinto al de la industria musical en España. 
Y es un ejercicio de honestidad que un cantante de un grupo como Los Secretos haga un disco con versiones de Carlos Cano, Cánovas y hasta tres viejas y desgarradas rancheras. Son canciones que los seguidores del cantante quizá no conozcan o en las que no hayan reparado, salvo si escuchaban cómo las cantaban sus padres. 
Junto a ellas, un homenaje al otro gran cantante grande y triste de nuestro país, Antonio Vega, en Desordenada habitación, y dos recreaciones de viejas canciones de Los Secretos.
Urquijo creó Los Problemas hace unos años para tocar en pequeños bares versiones de canciones que le gustaban. Editaron su primer disco con canciones ajenas o de Los Secretos. Ahora repiten experiencia, pero, como en las canciones de Urquijo , Los Problemas crecen. Musicalmente, mantienen un tono melancólico sobre todo, de Begoña Larrañaga, el otro alma del grupo. Y además Enrique aporta aquí cuatro canciones propias, dignas y tristes. LUIS RENDUELES


 

EL PAIS, lunes 6 de abril de 1998
 
DIEGO A. MANRIQUE. Madrid Enrique Urquijo, aprovechando el parón de Los Secretos, el grupo que le ha hecho famoso, ha retomado su trabajo en solitario al frente de Los Problemas, un proyecto sentimental cuyo sonido está marcado por el acordeón de Begoña Larrañaga y el violín de Eduardo Ortega, dos músicos ajenos al mundo del rock, con los que ha grabado Desde que no nos vemos (DRO). De la anterior entrega, un disco realizado sin muchos alardes "tiene presupuesto y sonido de maqueta", se han vendido 20.000 copias, confirmando el insospechado potencial comercial de lo que era originalmente un desahogo emocional de Urquijo para los meses en que Los Secretos dejaban de actuar. "No concibo interpretar una canción sin una letra triste", declara en esta entrevista.
   Enrique Urquijo (Madrid,1960) tiene el tiempo muy comprometido: ejerce de padre -"y también de madre"- de María, su hija de tres años, a la vez que prepara la primera gira con su grupo particular por teatros: "Hay gente que se queja de tener que sentarse para escuchar un concierto. Yo creo que mi repertorio se merece el mismo silencio con que se acude al cine o al teatro. En un bar basta con que dos patosos estén hablando en voz alta para que fastidien la audición a todos los de alrededor".
Las canciones que Enrique Urquijo presenta con su quinteto son temas propios, composiciones de sus coetáneos de la nueva ola y perlas hispanoamericanas.
ENRIQUE URQUIJO

"No concibo
interpretar una canción sin una letra triste"

"Es asombrosa la ignorancia que hay respecto a, por ejemplo, la música mexicana. Ha venido gente a felicitarme por Que te vaya bonito o Amanecí entre tus brazos creyendo que eran mías. De mi generación parece que nadie sabe quien es José Alfredo Jiménez (de hecho títulos y apellido aparecen incorrectamente escritos en los créditos de Desde que no nos vemos). También me ha encantado poder finalmente grabar a plena satisfacción María la Portuguesa, de Carlos Cano. Por la forma en que canta, no creo que Cano y yo compartamos público, pero una canción tan perfecta y tan cinematográfica puede ser entendida sin problemas por la gente del rock".
   Urquijo es un creyente en el poder para poder integrar generaciones de algunas canciones: "Los Problemas es un grupo de cámara en el que sólo funcionan unas pocas de las piezas que canto con Los Secretos.
Claro que también ha habido algún tema mío que se ha

estrenado con Los Problemas antes de pasar al repertorio de Los Secretos. Con Los Problemas el contacto con el público es muy directo y siempre te llevas sorpresas con sus reacciones. Por ejemplo, canto un tema de Pablo Milanés que es hermosísimo, pero me dicen que resulta tan deprimente que les deja mal cuerpo, así que ha quedado fuera del disco".
   Debe ser muy muy deprimente, ya que Enrique Urquijo es sinónimo de música triste: "La verdad, no recuerdo haber compuesto nunca una canción alegre. Pero es que las músicas profundas, que son las que me gustan, tienden hacia la tristeza: el blues, la ranchera, el tango, el country, el flamenco me parecen músicas muy serias. Y las letras de Bob Dylan, Phil Ochs o Gran Parson no son precisamente festivas".
   Desde que no nos vemos contiene aportaciones de dos invitados notables: Jackson Browne pone tiernos coros en Sólo pienso en ti, y Antonio Vega comparte el micrófono en Desordenada habitación., grabada con quinteto de cuerda: "Admiro a Antonio, pero no estoy muy conforme con que nos metan en el mismo saco de artistas malditos o cosas así. Somos amigos, pero no vivimos juntos". En Pamplona, Enrique Urquijo acaba de rodar su primer vídeo musical con Los Problemas. No disfruta estando frente a la cámara, pero si le encantaría poder confeccionar música cinematográfica.


 
 

Guía del Ocio

ENRIQUE URQUIJO / CANTANTE
"La palabra "movida" me pone enfermo"

Aunque su nombre, Enrique
Urquijo, y el de su grupo, Los Secretos, está íntimamente ligado a la "movida", el tiempo ha pasado y a Urquijo le cansa hablar de ello. Motivos no le faltan, desde "Déjame" ya ha llovido. A sus 38 años, Enrique Urquijo compatibiliza Los Secretos con su otro grupo, Los Problemas. La melancolía característica de su música está acompañada de nuevos instrumentos y matices. El segundo disco con Los Problemas "Desde que no nos vemos" lo presenta en La Riviera.

¿Alguna razón para el título "Desde que no nos vemos?
Cada vez que saco un disco me hacen la misma pregunta y la respuesta es siempre la misma: haces un trabajo y tienes que ponerle un título. Buscas una canción que diga algo y lo pones.
¿Tu nueva etapa es una evolución o un cambio radical?
Es una evolución y un cambio. Pero no radical. No me he pasado a un grupo ranchero. Sigo en un grupo de rock pero los instrumentos son distintos: el acordeón, la guitarra. Pero todo sigue sonando a rock.

He leído de ti que "indagas en el alma humana"...
Eso de indagación y esos rollos no me van. Escribo canciones, cada vez menos porque soy más vago. Simplemente tengo facilidad para ello.
Tus letras si que no han cambiado en su tono melancólico.
Son letras que transmiten a la gente. Dicen que son melancólicas, tristes, pero toda la música popular, el blues, el gospel, el tango... expresan sentimientos de tristeza. Lo que

Diez Preguntas Ociosas
1- Lugar para cenar en Madrid.
Mexi.
2. De copas en el foro.  No bebo.
3. Ultima película que viste.  "El gran Lebowsky".
4. Ultima obra teatral.  "Los piratas", de Dagoll Dagom.
5. Ultimo concierto. Jackson Brown.
6. Libro del momento. Leo cómics.
7. Disco del momento.  No suelo escuchar música.
8. Para desconectar en Madrid...
Me voy.
9. Una ciudad para perderte...
Es imposible perderse en una ciudad.
10. Un deporte...  Tenis.

canto son cosas mías y la gente se lo cree porque les puede pasar a ellos. Mis canciones llegan a la gente porque les toca la fibra.
Parece que te tratan mal las mujeres
Díselo a Alejandro Sanz. Yo sólo escribo sobre la vida y es eso: el hombre, la mujer y poco más.
¿Te cansa hablar de la "movida"
La palabra movida me pone enfermo. Igual que se produjo un cambio con la muerte de Franco, algo cambió en la juventud en los años ochenta. Fue una época que he vivido y ya está, ya pasó. Estuve allí, hice lo que se hacía, escuché lo que había que escuchar.
¿Algo que reprochar a esa famosa "movida"?
No puedo reprochar nada a nadie. Soy una persona que trabaja en lo que le gusta y   cobra por ello. Estoy bien no teniendo que madrugar y no teniendo un jefe. Cristina Castro


 
 

LA REVISTA

E n   P o c a s   P a l a b r a s
ENRIQUE URQUIJO / LIBRE

Su nombre está asociado al de una de las bandas más conocidas del pop español de los 80, Los Secretos. Guitarrista, cantante y compositor de letras tristes y sonidos fronterizos, lo último de Enrique Urquijo es un disco con la banda que le acompaña en sus directos intimistas, Los Problemas. En Desde que no nos vemos (DRO), Urquijo recoge la memoria de la música mexicana, la voz amiga de Antonio Vega o Jackson Browne y el particular imaginario con que recorre las noches de cantina madrileña.
¿En solitario o en grupo?
La Gente que sólo me haya escuchado con Los Secretos, a lo mejor piensa que es un disco en solitario, pero éste es un trabajo tan de grupo como cualquiera de Los Secretos. Yo estaba acostumbrado a dirigirlo todo, pero con esta formación de Los Problemas me he movido en un campo diferente. Con gente que toca el acordeón, el violín o la guitarra española, con un guitarrista como el Piti, la cosa es distinta, es mucho mejor dejar que aflore su creatividad.
¿Que tiene más, secretos o problemas?
Nunca me lo había planteado así, pero creo que tengo bastante de las dos cosas; sin dramatizar, que tampoco son grandes problemas. En cualquier caso, el nombre de este grupo surgió por los problemas que daba intentar hacer algo con él.
Dicen de usted que es una persona introvertida.
No me lo explico, pero no me parece mal. De todas las formas, ya se sabe que en este país lo de etiquetar es gratis. En cuanto das la cara para hacer tu trabajo estás expuesto a lo que quiera decir de ti cualquier persona basándose en una foto o en la letra de una canción.
Sus canciones tienen especial predicamento entre el público femenino. ¿Por qué?
Gracias a eso llevo viviendo bastante bien desde que empecé, hace casi 20 años. Las chicas son el público más numeroso, no sólo en mi caso, sino en general. No encuentro más razón que el que suelen ser más sensibles que los tíos. Quizá en mi caso tenga una sensibilidad más parecida a la femenina, pero les pasa a casi todos los músicos, porque la creatividad, la imaginación y todo eso pertenece a nuestra parte femenina. Bueno, eso no sé si me lo estoy inventando o si lo he oído a otra persona, pero es un poco así.
En este último disco hay versiones de Carlos Cano y Antonio Vega, pero predomina el sabor mexicano de José Alfredo Jiménez. ¿Por qué?
A mí me gustan las canciones. También hay un vals colombiano o una polka. La de Ojalá que te vaya bonito es un tema que ya venía tocándolo en directo desde hacía mucho tiempo. En cualquier caso, en este disco hay un par de rancheras, pero en el repertorio de directo tenemos montadas unas 15. La historia del grupo surgió así. El disco anterior era todo de versiones, prácticamente.
¿Qué hay en su vida, aparte de la música?
Reírme, estar con mi hija, pasear... No tengo gustos nada especiales. Llega un momento en que lo que te vale son las cosas sencillas. Me gusta mucho cantar, pero eso lo descubrí con Los Problemas, un grupo virgen, porque lo de Los Secretos ya era como un montaje, todo muy rígido. RICARDO AGUILERA EL DECALOGO

UN LIBRO:"La Colmena" de Camilo José Cela.
UN PERSONAJE HISTORICO: Enrique Tierno Galván.
UN MOMENTO: En el campo, con mi hija.
UNA IDEA: Tengo una canción que es tal que así: "tararí, tararí".
UNA PALABRA:Libertad. 
AMOR: Es muy difícil.
UN DESAMOR: También lo es.
UN NOMBRE: Enrique.
UN AMIGO: Ambite.
UNA MARCA:Abadie (papel de fumar).

Ricardo Aguilera


 
 

Ranchera lánguida
"Generalmente se graban las canciones y luego se ruedan en directo", cuenta Enrique Urquijo. "Nosotros lo hemos hecho al revés. Hemos estado tocando estas historias durante mucho tiempo y luego las hemos plasmado en un disco". El compositor y cantante de Los Secretos  habla de su segunda obra junto a Los Problemas, banda a la que convoca cuando aquéllos están de vacaciones.
Desde que no nos vemos reúne, de nuevo, unas composiciones propias y otras ajenas y favoritas, caso de Sólo pienso en ti (original de Cánovas, Adolfo y Guzmán), María la portuguesa (Carlos Cano) y Desordenada habitación (Antonio Vega). No parece casual la inclusión de una pieza clásica de este último: Vega y Urquijo pertenecen a la misma generación artística y comparten una imagen pública intimista y taciturna.
Tampoco es fortuita la correspondencia entre sus letras, proverbialmente tristes, y los géneros musicales escogidos a la hora de armarlas. "La música y  la tristeza tienen una relación bastante cercana, por lo menos para mí. Yo creo que todas las músicas con sentimiento tienen un fondo de dolor o de amargura, desde el flamenco hasta el blues pasando por el  soul, los cantos suajili o la ranchera".
Precisamente este estilo es uno -otros son el blues, la polka o  el tango- de aquellos en los que este madrileño de 38 años desarrolla sus dotes compositivas con mayor elegancia. "Escucho rancheras desde que era pequeño. Es un tipo de música del que no hay mucho buen material disponible, aunque hay compositores muy buenos, como José Alfredo Jiménez.
Creo que las versiones disponibles de los temas están muy anticuadas. Por eso me gusta abstraer un poco los temas y hacerlos a mi modo. La máxima representante aquí es María Dolores Pradera, y en México lo ha sido hasta ahora Chavela Vargas. Ellas han rescatado las canciones y las han cantado desnudas, tal y como son, y gracias a ellas esas canciones permanecen en la memoria colectiva de la gente. Yo, humildemente, pretendo recoger la antorcha de esta gente y seguir haciendo que esas canciones se escuchen".
Si una de las características más notorias del nuevo disco de Enrique Urquijo -duodécimo en su dilatada carrera ya veintenaria; el último, junto a Los Secretos, lleva más de 185.000 copias vendidas- es la profusión de piezas de cadencia mexicana, una que corre el peligro de pasar claramente inadvertida es la que incluye, en calidad de artista invitado, del cantautor Jackson Browne. "Hice amistad con él a través del manager que lleva los asuntos de los dos. Tenía la caja antológica de Los Secretos y le apetecía grabar conmigo. Así que le envié una cinta, eligió un tema, lo preparó y una tarde se pasó por el estudio a meter unas voces. Es un tío supersencillo, simpático y con quien resulta muy fácil trabajar. Tenía algunas dificultades con el español, así que se lo curró mucho. Fue una colaboración muy agradable, aunque no pase de eso". Texto: Bruno Galindo


 
 

Enrique Urquijo presenta su segundo L.P. con LOS PROBLEMAS "Desde que no nos vemos"
En el disco cuenta con la colaboración de Ramón Arroyo, Alvaro Urquijo (Secretos), Antonio García de Diego, Antonio Vega y Jackson Browne.
Han pasado muchos años y grandes canciones desde que Enrique Urquijo empezara a componer y cantar con su grupo de toda la vida: Los Secretos. Pero hablar de Enrique Urquijo, de un tiempo a esta parte, también es hablar de Problemas. Una formación que surgió de manera espontánea y nos está permitido disfrutar de nuevos y viejos temas que conjugan con singular estilo y personalidad -andan sobrados de ambas cosas- melodías y palabras, empastadas por el acordeón y el piano de Begoña Larrañaga, el violín de Eduardo Ortega, el contrabajo de Irvis Méndez, la batería de Manuel Lucena y la guitarra de Jesús Prieto "Piti".
"Yo no soy producto de ninguna movida"
Germán J. HESLES ¿En que se diferencian Los Secretos de Enrique Urquijo y Los Problemas?
La gente lo va a notar enseguida al escuchar el disco. Los Secretos son un grupo de rock con la formación clásica: dos guitarras, teclado, bajo y batería. Los Problemas cuentan con acordeón, piano, violín, guitarra acústica o española, contrabajo y batería. Eso te condiciona a hacer las cosas de otra manera. La voz también es más fácil de escuchar y se le puede sacar más provecho. El sonido es distinto y cada músico aporta cosas diferentes.
El tratamiento de los temas no tiene nada que ver, ya que con estos instrumentos es difícil dar variedad a un disco,pero te permite experimentar y cantar más a gusto. No es un grupo de rock, no va dirigido a un público determinado... Es difícil de calificar.
¿Con qué te quedas, con las grandes salas de Los Secretos o las más reducidas de Los Problemas?
Es más agradecido y directo el contacto y la recompensa en las salas pequeñas. Y aunque es más difícil mantener la atención del público, percibes si le está gustando a la gente lo que haces.
Begoña y yo hemos tocado mucho en locales pequeños y es otra historia: hablamos, bromeamos entre nosotros y con el público. Somos gente romántica -quizá una especie a extinguir- pero nos gusta y disfrutamos haciendo esas cosas.
A la movida madrileña empiezan a redimirla de sus pecados...
Yo no soy producto de ninguna movida, si hubiera nacido antes o después creo que habría grabado igual. Tampoco me siento tan madrileño; mis padres no son de aquí y no hay muchas raíces.... Fue una época muy rara, manejada por cuatro tíos que escribían fancines y que musicalmente no aportaron nada. Las compañías se dieron cuenta que los grupos eran más 
baratos y empezaron a contratar.
A nosotros nos hacían grabar un  L.P. cada año y así no hay forma de hacer nada bueno. Fue la misma movida madrileña la que se encargó de hacernos desaparecer. Luego nos han reivindicado, pero esto es como todo: el paso del tiempo lo aclara todo y al final quedan las canciones.
Si nos referimos a lo que pasó en España a partir de 1980, pues si te puedo decir que hubo movimiento, pero, personalmente, no es un tema del que me apetezca hablar...
¿No estás agradecido a esta ciudad?
Claro que sí. Me refiero a que la movida madrileña también nos acarreó más desventajas. Por ejemplo, llegábamos a Cataluña y nos veían como abanderados de algo que no nos ha beneficiado y eso que, curiosamente, en Madrid no hay un sentimiento tan enraizado como otros sitios, al menos yo lo veo así. De todos modos en Madrid era y es mucho más fácil abrirse camino.
Enrique Urquijo responde a un estereotipo: triste, torturado...
De todo personaje público la gente se hace un estereotipo gratuito, pero eso es normal e inevitable. Yo no sé si hay algo de cierto en como me ve la gente, porque tampoco sé cual es la idea que tienen de mí. Tan fácil es etiquetar como difícil conocer a alguien.
Después de 20 años en la música -un récord en este país- ¿te quedan tantas cosas que decir?
Pues sí. Aunque tampoco es tanto tiempo, no estoy quemado ni nada parecido. Es simplemente el inicio de una nueva etapa. Además la música es algo mucho más sencillo que todo eso. Si un grupo funciona, pues tú sigues porque puedes alimentarte, si no funciona, éste se deshace y cada uno se busca la vida. Pero mientras la gente vaya a los conciertos de Los Secretos y a los míos...
Enrique Urquijo es una figura 
importante dentro del pop español
¿se te ha subido en algún momento a la cabeza?
No, yo creo que soy muy consciente de mis limitaciones. Ahora tú puedes decir eso, pero he pasado etapas donde el grupo no funcionaba y otras donde ha ido algo mejor... En este país, además, la gente empieza a reconocer las cosas siempre tarde, pero me considero afortunado porque he podido hacer lo que más me gusta.
Por otra parte, el público siempre se ha portado fenomenal y la crítica me ha tratado bastante bien.
¿Qué hace un músico cuando tiene que subirse a un escenario y no le apetece?
Si es por alguna causa física. Si es porque no le apetece, debe empezar a pensar seriamente si quiere seguir en este negocio. A mí, por ejemplo, si no me apeteciera cantar una noche, no podría hacerlo; la gente no se lo creería.
¿Qué es lo más duro de la vida de un músico?
Quizá lo más duro sea la falta de seguridad de que puedas serlo durante toda la vida. Duro es levantarte a las siete de la mañana para ir a trabajar, pero dedicarte a lo que te gusta sin tener un jefe y viajar por ahí haciendo que la gente se lo pase bien es un privilegio al cual no se le puede poner ningún pero.
Y las satisfacciones...
Que la gente te escuche, se lo pase bien y se olvide durante un concierto o los tres minutos de una canción de lo dura que está la vida.


 
 

Hi-Fi
(Alta fidelidad)

Enrique Urquijo es uno de los protagonistas más prolíficos de la mágica cosecha musical que brotó en los años 80 en nuestro país. Uno de los pocos que sobrepasó la barrera de los 90 apegado a su banda de toda la vida y, no contento aún, rebasó la del 95 ya embarcado en una nueva aventura que le está permitiendo demostrar -y así lo hace en este segundo disco- su crecimiento como vocalista y compositor. Fiel a su estilo, a su público, a Los Secretos y a Los Problemas consigue. como siempre, lo más difícil: que lo complicado nos suene sencillo, fresco, muy vivo. El disco está plagado de pequeñas obras maestras -que lo son porque en tres minutos traspasan esa indefinible frontera que separa el ripio de la poesía y las simples frases musicales de las buenas melodías- con media docena de buenos temas, cinco de ellos memorables, y un puñado de versiones entre las que destacan Desordenada habitación -se desmarca de lo convencional arropando su voz y la del propio Antonio Vega con un quinteto de cuerda- y Sólo pienso en ti, de Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán, en la que comparte micrófono con Jackson Browne. Asimismo, retoma un par de canciones grabadas en el 87 con Los Secretos, consiguiendo con Continuará mejorar lo bueno apoyado en la destreza de la banda que le acompaña, capaz de encadenar un "riff" de violín con el acordeón de Begoña; uno de los problemas de mayor consistencia y personalidad en la nueva etapa de Enrique Urquijo.
  Es posible que después de oír este disco los zotes de siempre sigan confundiendo la ñoñería con la sensibilidad, el gusto y el estilo, pero esos problemas nunca serán los nuestros.

Enrique Urquijo y 
Los Problemas ponen intimidad a las rancheras FERNANDO IÑIGUEZ, Madrid Lejos del significado de su nombre, Los Problemas es el grupo bálsamo para las inquietudes artísticas de Enrique Urquijo, fundador y líder, junto a su hermano Alvaro, de Los Secretos.
  Lo que era una manera de sacudirse el mono de actuaciones mientras Los Secretos hibernaban se ha convertido para Enrique Urquijo en un proyecto musical serio que le permite experimentar una vena creativa e interpretativa distinta a la de su grupo de siempre. Con Los Problemas Enrique ha publicado dos discos, amén de infinidad de actuaciones que ha llevado a cabo por los garitos de Madrid en los últimos cinco años. Ayer y  hoy, en el Galileo Galilei, Enrique Urquijo y Los Problemas ponen de largo las canciones de su trabajo Desde que no nos vemos, que acaba de ser publicado.
Hasta copla
Enrique ha mostrado su propia evolución en sus dos obras con Los Problemas, algo que no se refleja siempre en sus discos o giras con Los Secretos.
  En la primera entrega, Enrique Urquijo versionaba a grandes autores del pop español de los 80 y esbozaba alguna ranchera. En esta segunda hay mucha más ranchera y, si se quiere, hasta copla.
  Una intensa y melancólica recreación de María la portuguesa, de Carlos Cano; de Sólo pienso en ti, de Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán (que también se le ha ocurrido hacer a Miguel Bosé en su deslucido disco de versiones), o la emocionante Desordenada habitación, a dúo con su autor, Antonio Vega, despuntan extrañas en un disco que perfectamente podría haber firmado al alimón con María Dolores Pradera. Amor se escribe con llanto, Ojalá que te vaya bonito o Amanecí otra vez suenan como nuevas con el tratamiento íntimo y preciosista que Enrique ha sabido imprimir.


 

La voz de Enrique Urquijo conquistó 
a los vitorianos con ritmos acústicos
El mítico cantante de Los Secretos junto a Los Problemas actuó ayer en el Elefante Blanco
PILAR AREJOLA VITORIA. Enrique Urquijo y Los Problemas visitaron anoche la capital alavesa para ofrecer un concierto en el que se mezclaron los temas clásicos de la mítica voz de Los Secretos, con las canciones que componen el segundo trabajo discográfico de este cantante-poeta, que ha conseguido reunir con sus cálidos sonidos a varias generaciones.
  El músico , que lleva 18 años subiendo a los escenarios, decidió comenzar su carrera en solitario, dando un respiro al que fuera el grupo estrella de los 80. "Con Los Secretos el sonido era pop-rock y tenía ritmos tan fuertes que casi no me oía cantar. Ahora estoy experimentando con temas más acústicos, en los que también introducimos violín, piano, guitarra eléctrica o acordeón, pero con un sonido más suave", comenta Enrique Urquijo.
  En este nuevo trabajo han colaborado músicos de la talla de Antonio Vega, Antonio García de Diego y Jackson Brown. "Además, hemos incluido algunos temas de las canciones  más mías de Los Secretos
"Los Secretos no se ha disuelto, pero no grabaremos nada hasta que no tengamos un buen disco"

que he arreglado siguiendo este estilo más acústico", explica este cantante.
  Para Enrique Urquijo, la música es una forma de expresarse, que descubrió por medio de la radio. "Con doce años me pasaba el día escuchando música, la de aquí y la de fuera, así que comencé a imitar esos temas con mi guitarra, y desde entonces no la he soltado".
  A finales de los 90, el panorama musical en el Estado ha variado mucho y "aunque ahora salen muchos grupos nuevos, no mantienen la trayectoria de entonces. Ahora aparecen y desaparecen".
  Con Los Secretos entró por la puerta grande del mundo de la música con canciones como Déjame, Ojos de Perdida, Todo sigue igual, Quiero beber hasta perder el control, Y no amanece, 

entre muchas otras, que marcaron a una generación, y vuelven hoy, con la misma fuerza de entonces, a atraer a nuevos públicos. "De cualquier forma, cada disco nuevo es un volver a empezar, porque en esta industria no te regalan nada, y tienes que demostrar cada día que lo que ofreces es bueno. Yo estoy muy contento con este segundo disco con Los Problemas y creo que que en este estilo está la clave para seguir adelante".
  Este músico con raíces vascas está convencido de que el éxito de sus composiciones radica en que, "escribo historias reales que llegan a las personas, quizá por eso se me ha tachado a veces de triste, y no lo soy. Mi música es popular y es igual de triste que los demás ritmos de este estilo, como el blues, tango, las rancheras o el gospel", afirma.
  En estos momentos, compaginando con la gira, está preparando las canciones para su próximo disco  para Los Secreto, no se ha disuelto, como algunos creen, pero no grabaremos nada nuevo hasta que no tengamos preparado un buen disco.
Enrique Urquijo
A vueltas con sus Problemas
Son ya muchos años, muchos discos, muchas actuaciones, muchos sinsabores, pero también una larga lista de canciones inolvidables.
  Enrique Urquijo es uno de los diestros habituales en el ruedo de los garitos madrileños, acompañado por su "grupo de invierno", Los Problemas, una banda con la que hace unas semanas acaba de publicar su segundo álbum, "Desde que no nos vemos", una colección de piezas emotivas, de bonitas canciones -"María la Portuguesa", de Carlos Cano, "Desordenada habitación", de Antonio Vega, "Sólo pienso en ti" de Rodrigo entre ellas-, canciones que en la distancia corta de un bar ganan en pegada, canciones como un gancho directo al corazón. Un repertorio lleno de desamores y melancolía, de piezas con las que ponerle una tirita a las heridas más habituales de la vida.. M. de la F. 
"El éxito de "Los Secretos" está en
que hicimos lo que nos dio la gana"

"En "Los Problemas" uno es vasco-francés, la guitarra tira a flamenco y el violinista es clásico; lo que hacemos es música popular europea"

Avilés, Silvia RATO Enrique Urquijo y "Los Problemas" presentaron el sábado, en la discoteca Paradis de Avilés, su nuevo disco, "Desde que no nos vemos", su segundo trabajo discográfico con su nuevo grupo, después de "Los Secretos".

¿Cómo es este nuevo trabajo?
Muy distinto al primero, que había compaginado con mi trabajo en "Los Secretos". Este lo he preparado para dedicarme a él de lleno. Es un trabajo mucho más terminado que el anterior.
¿Está de acuerdo con el calificativo de "tex-mex" de su música?
Es una etiqueta que nunca me ha gustado, porque, además, sólo canto dos rancheras en todo el disco. El grupo está formado por gente de distintos estilos. Uno es vasco-francés, porque es de San Sebastián, la guitarra tira bastante a lo flamenco y el violinista es clásico. Creo que en general lo que hacemos es música popular europea. Somos un grupo que abarcamos un abanico enorme.
Con "Los Secretos" también tenía un sonido muy definido.
En esa época se hablaba del "sonido Secretos", siempre hay que buscar una etiqueta.
¿Las letras de las canciones han cambiado?
Las letras siempre han tenido la etiqueta de tristeza. Creo que con  las letras que se entienden bien, se transmiten cosas. La gente que tiene sentimientos parecidos las coge como suyas. Son sentimientos de nostalgia o tristeza, pero lo mismo sucede con toda la música popular mundial, desde el gospel al blues, pasando por las canciones suahili. Expresan la tristeza de un pueblo.
¿Cuál es el secreto del éxito de "Secretos"?
Que siempre hice lo que me ha parecido, sin muchas pretensiones. Conseguimos un público fiel, aunque no fuese muy extenso. Aguantamos las épocas bajas y no nos lo creímos en las buenas. Siempre hicimos lo que nos dio la gana.

¿Es difícil llegar al público?
Sí, aunque siempre tuve facilidad para ello. Con el grupo que tengo ahora quizá sería difícil lograrlo en plazas grandes, pero en salas pequeñas, donde solemos tocar, resulta más sencillo.
¿Se siente más cómodo en los locales pequeños?
Me gustan más. He llegado a tocar incluso en salas de 40 personas. Resulta más difícil que todo el mundo esté callado porque uno sólo que hable se nota, pero es gratificante. Hay una comunicación más directa e inmediata con el público.
¿Qué tipo de gente acude a los conciertos?
Es un público muy extenso. Incluso me he encontrado a veces con dos generaciones juntas, la madre y la hija. Me gusta porque eso significa que mis canciones pasan la frontera del tiempo y la gente sigue comprando los primeros discos de "Secretos".
¿Ha cambiado mucho desde los comienzos?
Cuando empecé tenía 20 años, ahora 38. Pero lo que no ha cambiado es la ilusión con la que hago los discos. Ahora estoy más comprometido con el público. Me resulta gratificante ver la sonrisa de la gente o incluso alguna lágrima de nostalgia.
¿Qué parte de su trabajo le gusta más?
Disfruto con todo. Me gusta componer e interpretar, incluso hacer versiones de otros.
¿Tiene nuevos proyectos?
Me gustaría hacer otro disco con "Los Problemas" en el que poder recuperar algún gema anterior de "Los Secretos" que no se estrenó o que no es tan conocido.
¿Y con "Secretos"?
Aún se sigue vendiendo la recopilación que hicimos. Con "Secretos" haré algo cuando llegue su momento. Aunque he empezado una etapa más creativa, "Secretos" está ahí aparcado. A veces se me ocurre alguna melodía que dejo guardada para "Secretos". Lo que no quiero es hacer un disco por compromiso o por contrato porque entonces salen trabajos mediocres.
EL MUNDO, VIERNES 13 DE NOVIEMBRE DE 1998

Enrique Urquijo presenta su último disco

AITZOL SAN SEBASTIAN

BILBAO.- Enrique Urquijo, voz principal, alma mater y co-fundador de Los Secretos, actúa esta tarde en el Elefante Blanco de Gasteiz, con su proyecto paralelo, Los Problemas. Embarcado en la gira de presentación de su segundo disco en solitario, Desde que no nos vemos (DRO), mañana repetirá actuación en el Café Remember Rock donostiarra.
  Hay que remontarse a los comienzos del año 1993 para rastrear la pista de este guitarrista madrileño asomando la cabeza fuera de su banda de toda la vida: Los Secretos. Por aquel entonces, Urquijo empleó sus ratos libres en saldar viejas cuentas personales de su pasado reclutando una serie de amigos dispuestos a tocar en cualquier bar hasta reunir un repertorio con versiones de clásicos de los años 80 que finalmente reunió, junto a un par de temas inéditos, en lo que sería su primer disco como Enrique Urquijo y Los Problemas. A partir de ahí, lo que nació como un entretenimiento paralelo fue creciendo sin freno hasta florecer en este nuevo trabajo que vio la luz a comienzos de año.

El éxito cosechado durante estos cuatro años ha situado al nuevo proyecto del experimentado y tímido madrileño, salvando las distancias, a la altura del grupo nodriza del que salió obligándole a embarcarse en una gira de presentación por todo lo alto que hace unas semanas ya recaló en la capital vizcaína -con un Arriaga a rebosar-, y que hoy y mañana le acercan a Gasteiz y Donostia. Su nuevo disco es una reunión de canciones intimistas, en la habitual clave apesadumbrada del más puro Urquijo, de sonoridad sobria y, en ocasiones, alegre. Canciones acústicas revestidas por las manos expertas de un conjunto de experimentados instrumentistas aficionados a los textos desgarrados del mexicano José Alfredo Jiménez que cautivan desde el primer acorde.
  Acostumbrado a pasear por el filo de la navaja, si tiene un buena noche, la doble cita con el público vasco puede ser memorable. Si por el contrario los astros no son favorables, los conciertos de Enrique Urquijo hacen honor al nombre del grupo del que se hace acompañar pero, en cualquier caso, la apuesta merece la pena.
"Desde que no nos vemos"

Cuando Los Secretos están de vacaciones, Enrique Urquijo, cantante y compositor del mítico grupo madrileño, se lía la manta y publica algún disco con su otra banda, Los Problemas. Esta es su segunda entrega, y en ella vuelve a volcar su pasión por las rancheras y por otros sonidos; a todos ellos les aplica su estilo íntimo y taciturno; el disco tiene una producción esmerada, e introduce instrumentos como el violín, acordeón o chelo. Entre otros notables detalles, encontramos versiones de María la Portuguesa de Carlos Cano, o Desordenada Habitación de Antonio Vega. Bonito y estremecedor.


 

EL PAIS, 4 de abril de 1998

ENRIQUE URQUIJO

El último trago

Nadie como el cantante de Los Secretos  para retratar la noche oscura del alma. En Desde que no nos vemos (DRO), segundo disco con Los Problemas, hay dolorosas canciones propias y lecturas magistrales de temas de J. A. Jiménez, A. Vega y C. Cano.

EL PAIS DE LAS TENTACIONES
VIERNES, 1 DE MAYO DE 1998

POP-ROCK

Lo que comenzó como un escape para pasar el mono del directo mientras su grupo, Los Secretos, descansaba, ha cogido forma y comienza a ser algo serio. Urquijo y sus Problemas llegan a su segundo disco, menos improvisado que el primero, mejor producido y cuidado. Se dirige a un público mayor que el de Los Secretos y aprovecha para introducir instrumentos como violín, acordeón o chelo, que dan originalidad a unas piezas lentas y a ese curioso pop relajado tamizado de ranchera. 


 
 

ENRIQUE URQUIJO

¿Quién es? Fundador de Los Secretos junto a su hermano Alvaro. de los que sigue formando parte, ha madurado musicalmente en una carrera de altibajos y con Los Problemas da rienda suelta a su vena más intimista y tex mex.
¿A qué suena? Sigue mostrando su especial gusto por el pop, aunque reforzado por guitarreos eléctricos, influencia fronterizas y rancheras como se aprecia en su último trabajo, Desde que no nos vemos.
¿Cuando toca? Se presenta junto a su banda en la sala Galileo Galilei en dos velas consecutivas el miércoles 10 y el jueves 11.
¿Vale la pena? Los nostálgicos se reencontrarán con uno de los protagonistas de lo que fue la vertiente más popera de la nueva ola en los 80, casi reciclado en cantautor. Hará las delicias de los más melancólicos aunque no es muy apto para propensos a la depresión.

Enrique Urquijo,
sin Secretos pero 
con Problemas

Y es que Los Problemas son la banda de invierno de Enrique Urquijo (líder de Los Secretos), un grupo que él mismo fundó hace cuatro años como válvula de escape y que, tras el éxito obtenido en sus directos, acaba de sacar al mercado su segundo álbum. Se trata de Desde que no nos vemos, un disco que tiene como única pretensión la de llegar a todo el mundo a partir de una propuesta propia de cafetín de barrio mediterráneo y que este viernes 11, presentarán en directo en Bikini.


 

MAURILIO DE MIGUEL 

Enrique Urquijo ha dejado de lado los secretos, para concentrarse en sus problemas... 
Dicho así y teniendo en cuenta que no todo el mundo conoce por su nombre a Enrique, semejante enunciado podría parece un jeroglífico ...Pero todo se entenderá si aclaramos que Enrique Urquijo formaba, hasta ahora, con su hermano Alvaro, el infatigable tándem creativo del grupo de pop Los Secretos. Una entente que, de común acuerdo, decidió grabar, momentáneamente, por separado para dar rienda suelta a sus respectivos proyectos personales. Porque, en el caso del autor de canciones como Déjame, de hecho tales proyectos venían ya tomado cuerpo, en paralelo a la trayectoria de los Secretos, con el rodaje de la banda bautizada como Enrique Urquijo y Los Problemas. «La verdad es que resultaba difícil mantener la actividad musical de dos bandas a la vez. Es como tener dos novias», comenta Enrique al respecto, recordando los años en los que no quiso perderse ningún tren, renunciando al repertorio eternamente adolescente de su primera banda o a la apertura de miras literarias que traía consigo la segunda. Ahora, Enrique Urquijo ha editado con sus problemas un segundo álbum, el titulado Desde que no nos vemos. Y, para hacerle justicia en el directo, asegura que necesita invertir todas las energías en él. Unas energías que llevará esta noche y la de mañana al escenario de la Sala Galielo Galilei (22.00 horas, 1.500 pesetas por anticipado y 1.800 en taquilla), donde interpretará sus temas. 

«Al ser Los Secretos una banda de pop-rock, la instrumentación me arropaba mucho. Esta temporada quiero desarrollar canciones más épicas, donde poder cantar en formatos elásticos, sin compartir la responsabilidad del espectáculo con nadie». El compacto Desde que no nos vemos revela los sentimientos un punto torturados entre los que Enrique Urquijo se maneja. Y, en cuanto a derroches melódicos, Enrique incluye un tema de Antonio Vega, su sorprendente versión de María la Portuguesa y su no menos inesperado dueto con Jackson Browne, a la hora de interpretar el clásico Sólo pienso en ti.