Gregorio Morales
Para mí, Patricia Severín es una escritora heterodoxa,
tanto por los temas que utiliza (en Poemas con bichos, por ejemplo),
como por la forma en que los expone. Amo su recuperación del erotismo
femenino, tan aplastado por los siglos... En este sentido, me gustan
especialmente sus poemas eróticos, que suelen encerrar una enorme pasión
e intensidad. En cuanto a la narrativa, los textos de Severín están
impregnados de un suave lirismo al que se añade una finísima ironía.
Por otra parte, todo cuanto sale de
la pluma de Severín está dotado de la virtud de la verdad, siendo usual
en su literatura dinamitar los tópicos. En esta tarea, la autora hace
gala de una fuerza insospechada y que, para mí, constituye su “vibración
particular”. Podríamos decir que Patricia Severín tiene la propiedad
de ver al rey desnudo donde muchos otros lo ven vestido.
En
suma, Patricia Severín es uno de los valores más prometedores de la
literatura argentina actual, empeñada junto a otras mujeres (Irma Verolín,
por ejemplo) en la búsqueda de un camino propio donde la voz femenina
no sea traicionada. Por ello, sus cosas suenan a cosas nuevas y, a la
par, aparecen patentemente como la voz de una mujer. ¡La voz siempre
heterodoxa de una mujer!
Patricia Severín,
es
Profesora en Letras, pero no ejerce la docencia. Poeta y narradora, se ha ocupado también del ensayo,
sobre todo en relación al estudio de género.
Vive en Reconquista –Chaco Santafesino (Argentina)- y en el
campo, donde trabaja como productora agropecuaria. Nació en
la pampa gringa, -Rafaela- donde a comienzos del siglo XX se
asentaron familias de inmigrantes italianos para trabajar la tierra.
Tiene tres hijas: María Victoria
es pintora, María Soledad se especializó en Biología (Biodiversidad)
y María Virginia es bailarina
de danzas clásicas y contemporáneas.
Realizó
cursos de capacitación en diferentes encuentros nacionales e internacionales
con trabajos de ensayos y crítica literaria.
Recibió entre otros, el Primer Premio Nacional en Cuento Alicia Moreau
de Justo en l986; Premio Publicación
Secretaría de Cultura de la Provincia de Santa Fe 1991; Premio Publicación
de Tierras Planas l992; Primer Premio y Publicación Tierras Planas 1993;
Mención Especial Concurso Internacional “Horacio Quiroga” 1993 (Misiones);
Premio Faja de Honor SADE en poesía 1993; Premio Faja de Honor SADE
en narrativa 1998 ; Primer Premio Publicación
ASDE e Imprenta, Lux 1999
Su obra esta incluida en numerosas antologías.
Ha publicado:
La Loca de Ausencia – poesía- Faja de Honor de la SADE (Sociedad Argentina de Escritores)
l992
Amor en mano y cien hombre volando
– poesía- escrita junto a Graciela Geller y Adriana Diaz Crosta
Las líneas de la mano -cuentos- Faja de Honor de la SADE (Sociedad Argentina de Escritores) l998
Solo de Amor -cuentos- Primer Premio Publicación
ASDE (Asociación Santafesina de Escritores ) e Imprenta Lux 1999
Poemas con bichos, Premio
de Poesía Fondo Nacional de las Artes, Colección Metáfora,
Vinciguerra, Buenos Aires, Argentina, 2003.
Autobiografía
Dice mi madre que se tardó dos días en nacerme. Y que luego
la cabeza no parecía tal sino más bien un huevo. Dijo que esto era muy
bueno porque desparramaba el pensamiento ya de entrada; y que para una
mujer era favorable y necesario.
Dice mi madre que lo
principal es el trabajo, pero que puedo escribir si es que me place,
así como por antojo estudié Letras, que en realidad, no sirve para mucho.
Dice
que cada día es un acecho y una hazaña. Que los miedos, de lado. Que
poner la cabeza por lo que se cree, no es tan malo. Que los gozos se
logran a fuerza de maña y que las fugas del adentro deben hacerse sin
voces maniatadas. Que le costó remarme porque mi corriente desviaba
hacia otros lados. Que lo consiguió apenas y casi al resignarse.
Que ella sabe que haberme nacido mujer, a mediodía, eninvierno, y ser
de cabra leo, trae ventura.
Dice
mi madre que trabajar en el campo sin horarios, es más de lo que puedo
pedir. Que no haga caso de impuestos, chequeras y de bancos, que siempre
los hubo y los habrá peores ; nadie se muere por eso, a lo sumo, se
acobarda. Y que esta bien que me aleje de tanta inclemencia posmoderna
y me recluya. Que la TV solo sirve para vivar estos desvergonzados saqueos
de jueces y gobernantes cómplices de fin de milenio y de éste fin del
mundo.
Que no me queje, que
mis hijas, sus nietas, son lo mejor que nos ha pasado, y que cuide al
amor que me llegó un buen día cuando todos habíamos bajado ya los brazos.