Quiero estar alli...


I


Cuando salga mi hermandad,
cuando vea su estandarte
en la plaza de la iglesia,
el desfile comenzando...
hombro a hombro,
paso a paso:
un golpe  seco y en silencio,
al tercero,
"¡Levantamos¡"

Cuando oiga el tintineo
de esquilas alborozando
del comienzo del desfile,
lento el paso, avanzando...

Cuando salga el Nazareno,
moreno y colorado
 de la iglesia del Apóstol,
despacito, engalanado,
con el porte de un Señor
que regresa cada año
a cumplir su tradición
con su pueblo, paso a paso...

Cuando toquen Tres Caídas,
para el Cristo de las Viñas
y a la virgen, Dolorosa...
Quiero estar allí,
que el recuerdo esta esperando.


II


Yo quiero estar allí,
como entonces,
como siempre,
recordando como antaño
tu salida de pasión
como aquel tu primer año.

Y me miras de reojo,
y caminas, muy despacio,
calle a calle,
hasta tu barrio.
No me hables Nazareno,
no me mires,
que no aguanto
tu mirada de pasión,
tu profundo sufrimiento,
tu dolor,
tu desencanto. No me mires,
Nazareno, no me hables,
que no aguanto


III

Yo quiero estar allí,
porque están los que marcharon,
que se fueron junto a ti,
pero vuelven cada año
para unirse a tu cortejo,
Nazareno, como antaño,
de tu pueblo , San Andrés,
que camina, muy despacio
porque sale en procesión
El Señor, ¡el Soberano!

 Hno.  Julio Saurina Rodríguez.





A Jesús Nazareno



Padre, toma en tus brazos
la incierta voluntad
que rige nuestros actos.

Danos la fuerza férrea
que nace de tus pasos
hacia la Cruz de tu ofrenda.

Recuerda a tus hijos
que en la Fe se esfuerzan,
y en la cárdena vigilia
hermanan su esperanza.

Otórganos templanza
para alzarnos de nuestras caídas
el en guión de tu verbo.

Y que tu luz alumbre
las tinieblas de nuestras vidas
para alcanzar de tu mano lo eterno.



 Hno. Rodrigo Domínguez Herranz..                        


Dulce Madre



Virgen de dulce rostro
puerto de la esperanza
acoge bajo tu manto sereno
nuestras inquietas almas.

Recuerda a los que fueron,
se agua para el fuego,
de las tinieblas luz,
y de la ira clama.

Recibe nuestras gracias,
fiel Guía de lo eterno.

Recoge la alabanza
que nace en la hermandad
de quien tu imagen alza,
y apoya el esfuerzo
de renovar promesas
y corregir defectos
que hoy Madre te ofrecemos.



 Hno.  Rodrigo Domínguez Herranz.                        



Tres Caídas, Tres Paradas Nazareno...


Atardece ya en tu pueblo
cuando sales de tu iglesia
para hacer en tu camino
Tres Caídas Nazareno...

En el barrio Nazareno,
con tu gente, junto al pueblo
a hombros de unos braceros
cargados de Fe y Sentimientos. 

Hay dolor en tu mirada,
cuando asomas al encuentro
de tu ermita, la del  santo,
en la viña, otra vez, caíste al suelo. 

No hay descanso Nazareno,
el camino es duro y lento
si sufriste por nosotros
Dios te ayude, Nazareno.

No hay descanso, Nazareno
te esperan para el encuentro,
los hombros de las braceras
llevando a la Madre del Cielo.

Un tambor que se destempla,
un clarín que suena seco,
paso corto, y meciendo,
"Braceras y Braceros"
esta es tu tercer caída,
Dios te ayude desde el cielo...

Sigue el paso de la Cruz,
nuestra Cruz, la de tu pueblo.
Vuelve a casa, mira al cielo,
muy despacio esa puja, bracero,
que te ayuda desde el cielo,
ese que todos llaman Jesús el Nazareno.

Y en la noche de tu pueblo
se contempla desde el cielo
con clarines y tambores,
celebrando en tu recuerdo,
que saliste de tu Iglesia,
a hombros de tus braceros,
recorriste tu camino,
tres paradas, Nazareno:
en tu barrio, en tu ermita
y en la casa de tu pueblo.

En la Tierra un solo Dios,
y un sólo Dios en el cielo.

Hno.  Julio Saurina Rodríguez.