TERRORISMO DESDE EL ESTADO

El asesinato de un militante antiglobalización por parte de un policia italiano debe ser la gota que colme el vaso. El oportunismo de un reportero gráfico evitó que las autoridades atribuyesen el crimen a un disparo erróneo de algún otro manifestante. Todos pudimos ver como la policia disparó a quemarropa a un ciudadano y después lo atropelló cruelmente. Pudieron disparar al aire, pudieron disparar a las piernas, pero dispararon a matar.

Cuando se produce una manifestación para reclamar que cambie el sistema, el estado debería tener en cuenta que miles de sus ciudadanos han salido a la calle espontaneamente para pedir algo, su misión es servirles y buscar lo mejor para ellos. En cambio, el estado reprime directamente el acontecimiento usando dura violencia física, para que los ciudadanos vuelvan a sus casas y estén quietecitos, y no salgan a la calle a pedir cosas.

Vuelve a ser el comportamiento utilizado en las dictaduras fascistas de mediados de siglo XX, ya nadie nos puede seguir engañando, no vivimos en una democracia, vivimos en un régimen totalitario.

El estado, como medida para controlar su enorme poder, nunca puede infringir al ciudadano un castigo más violento que la falta cometida. Un policia solo debe hacer uso de su arma cuando sea estrictamente necesario.

El número de personas que acuden a una manifestación ha de ser un indicador de la atención que merecen esas quejas, pero a la hora de la verdad, cuanto mayor es la protesta mayor es el ataque furioso que el estado lanza contra los que proponen ideas distintas de las suyas. En Génova, 200.000 personas estaban en la calle pidiendo cambios. Los políticos no han hecho ni un solo comentario acerca dela dimensión de las movilizaciones, sin embargo les pareció bien que el ejército que desplegaron por las calles de la ciudad combatiese con brutalidad sanguinaría la reunión de ciudadanos, con permiso para dar palizas e incluso matar.

Gotebörg: un manifestante de 18 años herido grave por un disparo de un policia

La profesión de policia es algo deshornoso en la actualidad. A pesar de que nosotros pagamos sus salarios actuan como carniceros sin sentimientos y nos tratan con odio. ¿Quiénes son? Nos explican que su trabajo consiste en proteger al ciudadano, pero solo protegen a los que tienen poder.

Quien decide ser policia, aunque en un principio no pretenda usar los métodos abusivos que ve en sus compañeros, sabe que se incorpora a una organización que acostumbra a agredir personas desarmadas y que él también va a hacerlo. Ahora, ser policia es tan ruin y despreciable como ser violador de niños, estafador de ancianos, maltratador de mujeres, pirómano, Cualquier policía que afirme querer un mundo en paz, tiene la obligación moral de abandonar su trabajo.

duby
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