Versos por el Pozuelo

Romance a la playa del Pozuelo

En el pueblo del Pozuelo,
que es anejo de Albuñol,
este verano sus gentes
no pueden tomar el sol
porque hace ya algún tiempo 
que su playa se perdió.
Hace cuatrocientos años
que El Pozuelo se formó
con sedimentos de rambla
que en el mar depositó
la de Huarea a levante
y a oeste la de Albuñol.
Pero en los últimos tiempos
en que la lluvia faltó
fue subiendo la marea
y la arena se llevó
por lo que las olas rompen
sobre el muro de hormigón
que ante el empuje del agua
por un extremo quebró.
No hay ya arenas templadas
ni sombrillas de color
ni niños que correteen 
 

 

con las espaldas al sol,
con su cubito y su pala,
descalzos y en bañador
pues los hombres que gobiernan 
le han negado un espigón
que detenga la marea
y evite la inundación.
En asamblea plenaria, 
una noche de calor,
como en comedia de Lope
o en drama de Calderón,
todas sus gentes a una 
tomaron la decisión
que los hombres descubiertos,
las damas con parasol,
los niños con sus carreras,
los viejos con su bastón
cortasen la carretera
por hora y media o por dos
y llegase su protesta
al mismo "gobernador"
que consciente del problema
le diese satisfacción.

Trovos del 18 de agosto

Tiene buenas condiciones
a este pueblo yo lo quiero
que les den las soluciones,
yo pido para el Pozuelo
que hagan los puntalones.
 

 

No tienen mas soluciones 
y si su voz no se escucha
haremos más reuniones 
continuando la lucha 
para hacer los espigones.
Si hablan de buena manera 
sin pasarse de la raya, 
porque la gente se entera 
si no se arregla la playa 
cortamos la carretera.
 

 

Lo saben propios y extraños 
que este pueblo poco crece 
y si no arreglan los daños 
el pueblo desaparece 
a lo largo de los años.
En este mundo embustero 
libran miles de millones 
de ayudas al extranjero 
y en cambio para espigones 
resulta que no hay dinero.
 

 

Se puede justificar 
y yo decíroslo quiero, 
nos debemos de enterar 
que el dinero del Pozuelo 
no nos lo van a robar.
Luchemos con ilusión, 
mande quien quiera que mande, 
hay que poner corazón 
que es una fuerza muy grande 
la fuerza de la razón.
 

 

Hasta mis oídos llega 
lo que el pueblo no merece, 
aquí nadie nos doblega 
pues si no desaparece 
este pueblo con su vega.
Hablemos con energía 
lo que todos conocieron, 
esta noche les diría 
que la gente del Pozuelo 
tiene gran categoría.
 

 

Aunque esté la mar serena 
cuando vengan nubarrones, 
escucharlo me da pena, 
que no hagan espigones 
y quieran echar arena.
 
Que lo digan es correcto, 
yo los vi con ilusiones 
de culminar el proyecto; 
que hagan los espigones 
que aquí se pagan impuestos.
 

 

Desde Roquetas yo vengo 
para cantarle a esta tierra 
y en la plaza me detengo 
que es aquí donde se entierran 
las raíces que yo tengo.
 
Yo vengo con mis canciones 
a prestarles mi consuelo, 
para dar mis opiniones 
y ofrecerle al Pozuelo 
mis versos por espigones.
 

 

Puede ser una batalla 
y esta noche aquí se anota, 
no se pasen de la raya 
que no es un buen patriota 
quien no respeta la playa.
 
Mis versos son la metralla 
para cumplir mi faena 
y esta noche se calla 
pues tampoco hay la arena 
que le hace falta a esta playa.
 

 

Pido de buena manera 
que nos deben atender 
como gente de primera, 
que no queremos volver 
a cortar la carretera.
El trovo de los troveros 
esta noche va a ser parte 
pidiendo al señor Trigueros 
que al Pozuelo ya nos mande 
un remolque de dineros.
 

 

Yo quiero poner razones 
de este pueblo que yo quiero 
de artistas y trovadores,
que miren por el Pozuelo 
que es pueblo de labradores.