La Playa
Hasta
1973 la playa del Pozuelo se ha mantenido gracias a los deltas de las ramblas
de Huarea y Albuñol, ganando terreno al mar los años de lluvia y retrocediendo
en épocas de sequía pero, siempre, con un saldo favorable al avance de tierras.
El punto más interior de la ensenada, más próximo al delta de la Rambla de Albuñol
que a la de Huarea, se encontraba en el lugar al que los pozoleros llamaban
“ los bloques” porque allí se pusieron grandes bloques de hormigón en defensa
de la carretera N.340 en las temporadas de retroceso de la playa y que estaban
junto al mojón que marcaba el kilómetro 45 de la carretera, aproximadamente
frente al espacio ocupado hoy por las empresas Agruportícola y Agrupación
de Labradores. La línea de playa estaba situada unos 100 metros al sur de las
últimas casas del pueblo. Entre ambas líneas se construyó el campo de fútbol
por los días en que el pirata Galvao secuestró el Santa María,
por
lo que al campo se le dio el nombre de la nave.
La
noche del 18 al 19 de octubre de 1973, tras intensas lluvias, las ramblas de
Huarea y Albuñol arrasan la vega que se extiende desde el límite de la provincia
de Almería hasta La Rábita, derriban el puente de esta localidad y el de Huarea
y, lo que es peor, siegan la vida de muchos ciudadanos, principalmente de La
Rábita. Grandes lenguas de tierra se adentran centenares de metros en el mar.
La
reconstrucción es lenta. Se hacen nuevos trazados de caminos y carreteras, se
desvía el curso del Barranco de la Fuente y, sobre todo, se intenta dar una
sol
ución
a la Rambla de Albuñol que, poco antes de su desembocadura, describía una amplia
curva que pudo ser la principal causa de la pérdida de tantas vidas en La Rábita.
Al enderezar su cauce la desembocadura de desplaza hacia El Pozuelo. Como consecuencia
se desplaza también el punto de erosión y el mar empieza a “comer” perpendicularmente
al centro del pueblo.
En
la década de los 80 se construye el muro que delimita el “paseo marítimo” a
unos 20 metros por debajo de la línea de viviendas y se extiende desde la desembocadura
del Barranco de la Fuente hasta el Badén de Rosendo. La playa tiene una anchura
aproximada de 50 metros.
Por la
misma época se proyecta y ejecutan las obras de alcantarillado. Sobre la antigua
ubicación del campo de fútbol se
erige
lo que los pozoleros conocen como “La Casilla de la Mierda”.
El mar
prosigue su avance inexorable.
En
el último quinquenio de los 90 se regenera la playa a base de áridos por dos
veces. El turismo, que había iniciado un descenso vertiginoso al ritmo de la
pérdida de playa, desaparece casi totalmente en busca de playas arenosas. En
2001 las olas rompen contra el muro de hormigón y lo resquebrajan amenazando
con seguir su avance hasta las primeras casas del pueblo.
De las
posibles soluciones propuestas parece ser que la que goza del favor de la Ley
de Costas es la que propone derribar entre un 25 y un 30% del Pozuelo para dejar
espacio para la playa.
¿Ficción
o realidad?

