SIGLO XVI.
Contaban nuestros abuelos que sus abuelos contaban que, cuando D. Juan de Austria desembarcó en Adra en su campaña contra los moriscos de La Alpujarra, tomó el camino de la playa. Llegado a la Punta del Encajero, hoy a varios centenares de metros del mar, hubo de hacerse camino a través de la montaña pues las aguas le impedían el paso. Hoy existe una vereda que los lugareños llaman “Camino de Juan de Austria” por el que, según la tradición, el guerrero español se adentró en La Alpujarra.
El Pozuelo no existía aún.
SIGLOS
XVII y XVIII.
Las ramblas de Huarea a levante y de Albuñol a poniente, junto a los barrancos del Portal y de la Fuente, van dejando sus sedimentos a lo largo de la costa y hacen retroceder al mar. Vecinos de Huarea y cortijos más al interior extienden sus labores por estas tierras y levantan las primeras casas del Pozuelo.
SIGLO
XIX.
Se acaba de meter en labor las zonas conocidas como Pago del Pozuelo y Pago del Alcaide. La línea de playa está situada varios cientos de metros por debajo de la montaña. El Pozuelo presenta una estructura similar a la actual.
Se cuenta que Manuel Romera observó que las plantas que nacían junto a un hormiguero crecían más fuertes y vigorosas que las demás. Prueba a cubrir con una capa de arena la tierra de cultivo y la experiencia culmina con éxito: han nacido los cultivos en arena que se extienden rápidamente por la zona litoral próxima de Granada y Almería.
SIGLO
XX.
Debido a las herencias, las tierras se van dividiendo en pequeñas parcelas y, puesto que no queda más tierra por cultivar, los vecinos del Pozuelo y Huarea se ven obligados a emigrar, primero a Argentina y después a otras zonas cercanas:
· Agricultores de Huarea se establecen en Nerja y El Morche.
· Agricultores del Pozuelo llevan sus enarenados a Melicena.
· En la década de los 50 agricultores de El Pozuelo y La Rábita inician lo que, pocos años más tarde, sería una emigración masiva a Roquetas y El Parador.
· En los últimos años de la década de los 60 la emigración se canaliza hacia tierras de El Ejido y alrededores (Santa María del Águila, Balanegra, La Mojonera, Vícar,...).
De los 456 habitantes que contaba El Pozuelo en 1961, más de la mitad se encuentran diseminados por la franja costera que va desde Adra hasta Aguadulce.
Hasta la llegada de los invernaderos, en el Pozuelo, La Rábita y Huarea, las cosechas empezaban en marzo, casi dos meses antes que en la zona de Almería.
Hay un incipiente turismo de verano. Los “bañeros” se alojan en casas particulares y en dos bloques de apartamentos construidos a la sazón.
SIGLO
XXI.
El mar reclama las tierras que hace siglos ocupó. Desaparece la playa y las aguas amenazan el pueblo y los invernaderos cercanos. El turismo no existe y el futuro se ve negro, negro, negro.