ALAMEDA Y JOSÉ MARÍA EL TEMPRANILLO:Al sur de Córdoba, en Jauja, aldea de Lucena, a la orilla del
Genil, nació un veintiuno de junio de 1.805 Ignorada hubiese transcurrido su vida si no es porque en aquella trágica
romería de San Miguel, en la -¡Temprano empiezas, muchacho! ¡Temprano empiezas! Carretera y manta. Y frío, y calor, y polvo, y caballo, y persecución,
y soledad y miedo... Pero hay que Viajar por Andalucía era, según Theóphile Gautier,
muy peligroso: "A cada paso se arriesga la vida, y Aquel muchacho de Jauja, de una inteligencia natural infinitamente más
grande que su estatura (pues Su fama de ladrón que roba a los ricos para entregarlo a los pobres se
va extendiendo por toda Andalucía: El Capitán General de Andalucía, D. Vicente de Quesada, se desespera
y ofrece una fuerte recompensa:
!Qué maravilla, quinientos migueletes y no lo pillan. Lo buscan por Lucena y está en Sevilla! (Carlos Cano) En Torre Alháquime, un pueblecito de la Serranía de Ronda, nació la que
con los años se convirtió en su La situación se hace insostenible y las presiones de los ricos hacendados
andaluces hacia las autoridades !Quién lo diría que un rey manda en España! !Quién lo diría, cuando en la sierra manda José María! (Carlos Cano) En la Ermita de la Virgen de la Fuensanta y Guía, en Corcoya, aldea de
Badolatosa, se produjo Abandonada la peligrosa vida del bandidaje ya pueden vivir tranquilos,
sin sufrir las inclemencias del −Aquí tienes un valiente -dijo el Capitán General de Sevilla a su hijo mostrándole a José María-. −Un valiente no, señorito,
sino un hombre que nunca se aturde; contestó el antiguo bandolero
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Muy pocos meses va a durar esta nueva misión, puesto que
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Los documentos nos
dicen que José María mandó
a uno de sus hombres a registrar el interior del cortijo, Los hombres de la partida conducen a su comandante herido gravemente
hasta el Parador de San Antonio, en Presiente su cercana muerte,
por ello recibe los auxilios espirituales del párroco Navarrete y
se dispone, En el lugar de la Alameda, día veintidós de septiembre de mil ochocientos treinta y tres ante mi: el escribano público, único en el número de él, y testigos que se expresan, José María Hinojosa, que así expresó llamarse y ser natural de la población de Jauja en el Reino de la ciudad de Córdoba, comandante de la partida de a caballo de Andalucía en persecución de mal hechores: hallándose enfermo en cama de resultas de unas heridas que había sufrido en este día de manos de unos ladrones, dijo: Deseaba hacer testamento para poner su alma en camino de salvación y para ello, después de haber hecho la protesta de Nuestra Santa Fe Católica y divina aclamación, declaró, dispuso y ordenó lo siguiente. Primeramente declaró que los dos caballos que tenía eran de su propiedad. Que disfrutaba de su pertenencia en propiedad y posesión, unas casas en Torre Alháquime, con las que corria Tomás Blanco, de su domicilio, quien le estaba adeudando dos años de alquiler, que a razón de cada uno de ciento sesenta reales, importaban ambos trescientos veinte. Que también eran de su propiedad todos los bienes muebles y efectos que tiene en las casas donde hace su morada. Que Juan Rodríguez, vecino de Los Corrales, le está debiendo cuatro cientos reales. Que D. Luis de Cuéllar que lo es de la villa de Campillos, le adeuda, según recuerda, doscientos ochenta reales y finalmente que Alfonso Ramírez, el que estuvo en la venta de Paterna, le debe dos mil reales. Todo lo cual mandó se pusiesen en cobro para el uso que seguidamente manifestará.
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Dispuso era su voluntad
se dijesen y celebrasen por su alma e intención las misas que fuesen
de la de don Francisco Javier Santaella vecino de este pueblo. Nombró
por tutor de José María su hijo legítimo y natural que se hallaba
en la ciudad de Ronda, a Rafael del Pozo vecino del lugar de Badolatosa,
a quien relevó de la fianza prevenida en estos casos por ser persona
de su entera confianza. Últimamente, declaró tenía por su hijo único
a el referido José María; a quien instituyó por universal heredero
de todos los bienes y efectos que fuesen de su propiedad. En cuyos
términos, y no teniendo el citado José María Hinojosa otra cosa que
manifestar, según expresó, se dio por concluido este testamento otorgándolo
así y no firmándolo por no saber, lo hará a su ruego un testigo que
lo fueron presentes, don Francisco Javier Santaella, don Romualdo
Ramírez y don Sebastián Romero Gordillo, vecinos de este pueblo a
los cuales y al otorgante yo el escribano doy fe conozco. Ante mí: Testigo Gerónimo
Orellana Romualdo Ramírez Escribano
(Rubricado)
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Aquel triste domingo de septiembre José María el Tempranillo moría rodeado
de sus hombres, cuando "En el lugar de la Alameda Vicaría General de la Villa de Estepa, en veinte y cuatro días del mes de setiembre de mil ochocientos treinta y tres, se dio sepultura eclesiástica con entierro llano y misa de cuerpo presente al cadáver de José María Hinojosa natural de la población de Jauja, jurisdicción de Lucena, marido que era de M* Gerónima Francés, natural de la Torre de la Aquime. Recibió los santos Sacramentos y testó el día veinte y dos del corriente ante Don Gerónimo Orellana Escribano público y del número de este pueblo". Su testamento demuestra que en su larga carrera delictiva nunca amasó
fortuna para su lucro personal: dos En un triángulo de reducidas dimensiones, con vértices en Jauja, Corcoya
y Alameda, se encierra en José A. Rodríguez Martín Cronista Oficial de Alameda |
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