| sábado 13 de enero
de 2001 ESPECTÁCULOS (Madrid)
ROBERT ZEMECKIS Y TOM HANKS RESCATAN EL MITO DEL NÁUFRAGO ROBINSON
CRUSOE
El director de 'Forrest Gump' afirma que le interesan los dilemas del hombre
común.
"¿Se imaginan no vover a sentir frío en la boca?",
pregunta Robert Zemeckis. Chuck Noland -el personaje que interpreta Tom
Hanks en Naúfrago- mira con avidez, a su regreso desde una isla
perdida a la civilización, los insignificantes cubos de hielo. La
historia de un hombre que, como Robinson Crusoe, sobrevive durante cuatro
años aislado en una minúscula isla del pacífico es,
para Zemeckis, "una metáfora universal" sobre como tenemos que aprender
a sobrevivir en solitario en nuestras pequeñas islas de dolor. "Tom
Hanks es el mejor actor del mundo", afirma zemeckis. "Debería ganar
el Oscar".
Náufrago se estrenará en españa el próximo
19 de enero. En EE.UU (donde se estrenó hace cuatro semanas) lleva
recaudados casi 150 millones de dólares (es decir, 27 mil millones
de pesetas) lo que convierte a este nuevo Crusoe en el último espectáculo
comercial de Hollywood y a su protagonista, Tom Hanks, en un sagrado becerro
de oro.
"Jamás hubiera hecho esta película sin él",
afirmó el 12 de enero en Madrid Robert Zemeckis (Illinois, Chicago,
1952). "No sólo garantizaba la financiación de la película
sino que me garantizaba a mí un rodaje relativamente tranquilo",
añade el cineasta. "No quiero ni pensar lo que hubiera sido esta
película, con un actor, digamos, difícil: sencillamente,
una pesadilla. Las condiciones en una isla, y sobre todo una isla tan pequeña
en la que rodamos no son las ideales. Pero Hanks es terriblemente profesional,
participa y se implica en todo". "Él", continúa Zemeckis,
"es tan autor de esta película como yo y William Broyles (guionista
del filme), y, aunque sabe lo importante que es, respeta que la palabra
final sea del director. Un actor como él sólo facilita el
trabajo".
Un hombre común.
En Naúfrago, Hanks interpreta a un empleado de la Federal
Express que, tras un accidente de avión, cae en el Pacífico
en medio de una aparatosa tormenta. Agarrado a un bote salvavidas (y como
mandan los cánones del mito), se despierta en la orilla de una mínima
y solitaria isla del Pacífico. Allí, con la única
ayuda de algunos paquetes que han caído también del avión,
este "hombre común" sobrevive más de cuatro años "Siempre",
dice Zemeckis, "me han interesado las películas sobre tipos corrientes
envueltos en situaciones extraordinarias. Para mí, eso es el cine,
la frontera entre realidad y ficción".
Durante 75 minutos el actor permanece sólo en la pantalla.
La isla, de arena blanca pero sin demasiado vegetación ("no queríamos
ni una flor", afirma Zemeckis), es su único paisaje. Ni música
ni diálogos acompañan al espectador. Hasta que aparece Wilson,
un balón que se convirte en amigo y confidente del accidentado superviviente
Hanks, por fin habla.
"Sabíamos que no era fácil mantener la ateción
del espectador durante tantos minutos", dice Zemeckis. "Pero el espectador
debía sufrir la misma desolación que el protagonista. Sólo
un actor como él podía sostener tantos minutos de silencio.
Hicimos una versión reducida y la proyectamos con público,
pero no gustó, la gente quería ver más al hombre retando
sus dificultades".
Zemeckis, que desvela sin pudor los trucos (sonidos aislados
de animales y movimientos inesperados de la cámara) que utiliza
para mantener la atención del espectador, asegura que muchos días
llegba al rodaje sin tener muy claro qué hacer. "Aprendí
muy pronto que en esta profesión, cuando alguien te pregunta algo
y no lo sabes, hay que fingir siempre que si lo sabes y decir algo, lo
que sea. Eso funciona".
El director de Quién engañó a Roger Rabbit
afirma, que de momento no tiene ningún proyecto nuevo -"sólo
descansar"- y niega el rumor de que se esté preparando la segunda
parte de Forrest Gump. "Sólo haría esta película si
tuviera un guión fabuloso entre manos y, de momento no lo tengo".
Las vacaciones librarán a Zemeckis (guionista, productor y director)
de la huelga de actores y guionistas de Hollywood convocada para la próxima
primavera. "Ojalá no dure mucho", afirma el cineasta, "a mí
no me afectará porque estaré sin trabajar, pero la cosecha
del próximo año no será buena porque muchos proyectos
se han puesto en marcha muy deprisa para que no les afecte la huelga".
No conozco las reivindicaciones de los actores, si la de los guionistas,
y creo que algunas de sus exigencias, como la de poder ir al set de rodaje
cuando le dé la gana, son ridículas"
"No, no me iré de vacaciones a una isla desierta", añade
el director. "Y si tuviera que hacerlo, tengo claro lo que me llevaría:
una caja de antibióticos, un teléfono celular y un generador
solar".
"UN EFECTO ESPECIAL DE CARNE Y HUESO"
Tom Hanks engordó priemero y adelgazó después.
El actor de 44 años, tardó un año en transfigurarse
y pasar de ser el gordito feliz de Memphis que se pierde en medio del Pacífico
al fibroso hombre salvaje que sobrevive.
El año que necesitó Tom Hanks para reconvertir
su cuerpo, Robert Zemeckis lo aprovechó para hacer otra película:
Lo que la verdad esconde, iterpretada por Harrison Ford y Michelle Pfeiffer.
Ambos filmes coincidirán en las carteleras españolas.
Para la primera parte del Naúfrago rodada en 1999, Tom
Hanks engordó hasta llegar a pesar casi 100 kilos. Cuando rodó
la segunda en Abril de 2000, había pasado por un largo proceso de
entrenamiento físico para adelagazar, poco a poco, más de
23 kilos. Moreno, con barba y pelo largo, el actor -en la isla ya han pasado
cuatro años- se pasea por la playa en taparrabos y con un atlético
cuerpo. Un efecto espcial de carne y hueso.
"Tom", dice Robert Zemeckis, "contó con un médico
especializado en nutrición y un entrenador personal. Él,
dice que era todo muy matemático, sumar y restar calorías
y tomar mucha fibra". Naúfrago se rodó en una isla desértica
de las Fiyi llamada Monu-Riki. Es una isla, volcánica y de una extensión
de 99 acres, pertenece a un Masengali. Con marea baja se puede recorrer
caminando en dos horas. Un paraíso tropical que se convierte en
la cárcel de un hombre que añora su discos de Elvis y la
compañía de su novia.
El director de Regreso al futuro y de Forrest Gump cuenta que
prescindió de la luz artificial durante el rodaje para evitar dar
énfasis al aspecto paradisíaco de la isla. "Quería
mostrar la crudeza del paraíso", dice Zemeckis. "Trasladamos todos
los equipos en barcos. Les puedo asegurar que la producción de una
película cuando hay arena y agua por medio se complica terriblemente".
   
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