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CONCEPTO DE TRASTORNO PSICOLOGICO
El modelo psicológico parte de
que los trastornos mentales derivan de determinadas experiencias de la
persona a lo largo de su vida que se organizan en forma de estructuras
mentales, aprendizajes o significados que generan conductas poco adaptadas.
El psicólogo clínico sería el encargado de su diagnostico
y tratamiento mediante la terapia psicológica.
Los psicólogos clínicos consideramos que en los trastornos
psicológicos o mentales están implicadas causas tanto biológicas
y psicológicas como sociales (son los llamados "modelos multifactoriales",
"interactivos" o "psicobiosociales"). Según
se hable de que determinado trastorno psíquico concreto, el peso
de las causas biológicas, psicológicas o sociales será
mayor o menor. También el tratamiento en determinados casos suele
ser de tipo "interdisciplinar" requiriendo la intervención
coordinada de varios profesionales (psiquiatra, psicólogo clínico,
asistente social...).
La CIE-10 (Décima clasificación de las enfermedades mentales
de la Organización Mundial de la Salud de 1993) define a los "trastornos"
psicológicos en función de la presencia de determinadas
conductas anormales, lo que la persona hace o dice -criterio psicosocial-
o de determinados síntomas de malestar, las señales de malestar
que presenta la persona-criterio médico-(Fig.1).
CARACTERÍSTICAS DE LOS TRASTORNOS PSICOLÓGICOS
Existen dos signos o indicadores que nos pueden avisar de la presencia
de un trastorno psicológico: la presencia de emociones dolorosas
(sentimientos de ansiedad, depresión o irritación crónica)
y la aparición de conflictos continuados en las relaciones sociales
o familiares).
El sufrimiento psicológico además puede adoptar múltiples
formas (H. Fernández-Álvarez, 1992) según la persona
que lo padezca le encuentre o no sentido o explicación al malestar
que padece. Por lo tanto, hablamos de una primera forma de padecimiento
al que las personas encuentran explicación o sentido (p.e sacrificio
ante situaciones límites, una huelga de hambre, etc.) que no suelen
ser catalogadas como trastornos psicológicos. Una segunda forma
de padecimiento se caracteriza mas bien por hacer sufrir a otros, independientemente
del grado de malestar subjetivo de esa persona (se suele relacionar con
trastornos de la personalidad). Un tercer grupo, más problemático,
son los casos donde la persona que padece el malestar si le encuentra
sentido a su sufrimiento, pero aquellos que le rodean no se lo encuentran
(por lo general se trata de casos de trastornos mentales graves como las
psicosis). Y por último, el cuarto grupo, consiste en que quién
los sufre no termina de explicárselo o darle sentido (por lo general
se trata de trastornos afectivos de tipo depresivo o ansioso)
El grupo de personas que no encuentran sentido a su malestar (Ansiedad,
Depresión, Problemas Afectivos y de Relación Social, Miedos,
Fobias, Ira, Obsesiones, Compulsiones, etc.) suele ser quienes mas solicitan
la ayuda de los servicios de Psicología.
Entre las personas que no ven sentido a su malestar emocional o a sus
conflictos relacionales suele ser típico la presencia de una o
varias respuestas crónicas de carácter emocional: la ansiedad,
la depresión y la ira.
La ansiedad implica la preparación de la persona ante situaciones
que percibe erróneamente como amenazadoras o peligrosas haciendo
que esta se prepare para defenderse o escaparse. El pensamiento y las
imágenes del individuo ansioso se caracteriza por exagerar las
posibilidades de peligro de un acontecimiento interno (p.e el que una
señal de malestar indique la aparición de un infarto inminente)
o de un acontecimiento externo (p.e la posibilidad de ser rechazado por
otros). También este pensamiento suele hacer que se minusvalore
la propia capacidad de hacer frente a la situación. A nivel emocional
la persona se siente nerviosa, con deseos de huir de la situación
vivida como peligrosa. Su conducta puede incluir la inhibición
del habla, la conducta de escapar o la inquietud motora. Su cuerpo puede
responder, mediado por su sistema nervioso central y autónomo,
con síntomas como la sudoración, taquicardia, dificultades
respiratorias, tensión motora, insomnio, etc.
El estado depresivo supone más bien una reducción del nivel
de respuesta de la persona ante los acontecimientos de su vida. La persona
esta centrada en pensamientos e imágenes en torno a sus pérdidas,
incapacidad, fracasos o indefensión. Por lo general mantiene una
baja autoestima y está centrada en una visión negativa de
si misma, su vida y su futuro. Pueden aparecer también pensamientos
o deseos suicidas A nivel emocional predomina el estado de ánimo
depresivo, con pérdida por los intereses y actividades habituales,
una dificultad para disfrutar de las actividades habituales, y a veces
también sentimientos de culpa, ira o ansiedad. Las conductas de
estas personas se caracterizan por un abandono de sus actividades habituales
o por un descenso intenso de las mismas. Trastornos como la perdida del
apetito, las alteraciones del sueño y la pérdida del interés
por el sexo, también son característicos del estado depresivo.
La ira crónica consiste en un estilo de conducta centrado en la
defensa y ataque directo o indirecto ("disimulado" p.e por la
ironía). Se caracteriza a nivel de pensamientos e imágenes
de condena o críticas hacia el ofensor, y exigencias sobre que
no debería haber actuado de una manera determinada. A nivel emocional
la irritación tensa la musculatura corporal y la dispone al ataque
verbal o físico, aparecen sentimientos de rencor y venganza. La
conducta se dirige a atacar verbal o físicamente al supuesto ofensor.
El cuerpo suele responder con una elevación del ritmo cardiaco,
la tensión sanguínea aumenta, la respiración se acelera,
y pueden aparecer trastornos del sueño, de la alimentación
y de otras necesidades corporales, la rumiación obsesiva sobre
el hecho que se exige no debería haber ocurrido, las críticas
al ofensor, los planes de venganza y una especial facilidad para "saltar
a la más mínima".
-LOS DOS SIGNOS DE LOS TRASTORNOS PSICOLOGICOS-
1. Presencia de emociones dolorosas crónicas (ansiedad, depresión,
ira...).
2. Presencia de conflictos duraderos en las relaciones sociales, familiares
o de pareja.
CAUSAS DE LOS TRASTORNOS PSICOLOGICOS
La conducta psicopatológica tiene dos tipos de causas: biológicas
y ambientales. Estas causas se suelen combinar en la mayoría de
los trastornos psicológicos, llamándose a los modelos que
la estudian "multifactoriales".
Uno de estos modelos es el llamado de "Vulnerabilidad-Estrés"
(Zubin y Spring, 1977), que quizás sea el aplicado por la mayoría
de los psiquiatras y psicólogos clínicos para dar cuenta
de los factores causales de los distintos trastornos (Fig.1). El modelo
referido propone que los trastornos suponen una crisis en el funcionamiento
psicobiológico de la personas con una cierta vulnerabilidad (disposición
o características de personalidad) ante determinados estresores
(situaciones que generan tensión y necesidades de adaptación).
La vulnerabilidad incluye predisposiciones determinadas genéticamente
que a su vez influyen sobre, por ejemplo, determinados niveles de sustancias
bioquímicas en el cerebro del individuo. También incluyen
procesos y habilidades psicológicas, como la capacidad atencional,
los procesos de memoria, los estilos de pensamiento personales y las habilidades
de conducta para afrontar determinadas situaciones. Se supone además
que esos factores se pueden consolidar y hacerse más persistentes
en las épocas tempranas de la vida, donde la maduración
del sistema nervioso está iniciándose y las influencias
ambientales provenientes del medio sociofamilar pueden dejar una fuerte
huella.
El ambiente actual de la persona (incluyendo tanto factores psicosociales
como físicos) desencadena los trastornos, en función de
lo vulnerable que sea el sujeto a ellos, haciendo que la reacción
de la persona a estos esté mediatizada por:
• sus disposiciones biológicas (p.e determinados niveles
de sustancias bioquímicas cerebrales),
• su reacción corporal global,
• sus procesos psicológicos básicos (p.e estilo de
pensamiento y capacidad atencional)
• y sus habilidades de afrontamiento (p.e sus métodos para
resolver problemas).
Además la existencia de recursos externos apropiados, como el apoyo
familiar, de los amigos o la existencia de servicios sociales o sanitarios
disponibles, va a modular el mejor o peor manejo de las dificultades.
Resumiendo, la aparición del trastorno psicológico depende
de la mayor o menor vulnerabilidad o predisposición personal, y
de si la accesibilidad y calidad de los recursos externos es o no adecuada
MODELO DE VULNERABILIDAD-ESTRES
Factores causales tempranos .Alteraciones genéticas
.Experiencias sociofamiliares
Vulnerabilidad personal .Factores biológicos (p.e alteraciones
bioquímicas)
. Factores psicológicos(p.e capacidad atencional, estilo de pensamiento
y habilidades de afrontamiento)
Factores actuales desencadenantes .Psicosociales(p.e tensiones familiares)
.Físicos (p.e infecciones)
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