* María en el Carmelo * |
Ven.Teresita González Quevedo - B.Tito Brandsma |
Caminar siempre en la santa sencillez, sabiendo que Jesús y María piensan en nosotros. Vivir con ellos, hablarles continuamente, explicarles todo, amarlos, y no hacer nada más. Esto es lo que me parece es la vida en el Carmelo. (P. Bartolomé M. Xiberta).
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Zaragoza |
En la Sagrada Escritura encontramos pocas palabras de la Virgen, pero son como granos de oro puro: si los fundimos con el fuego de una amorosa contemplación, serán suficientes para irradiar sobre toda nuestra vida el esplendor luminoso de las virtudes de María. (Santa Teresa Benedicta de la Cruz, Edith Stein)
"La Virgen guardaba estas cosas en su corazón". Toda su vida se puede resumir en estas pocas palabras. Vivía en su corazón, a tal profundidad, que la mirada humana no la puede seguir. (B. Isabel Trinidad)
Y quedó el Verbo encarnado en el vientre de María.
Y el que tenía sólo Padre, ya también Madre tenía,
Aunque no como cualquiera que de varón concebía,
que de las entrañas de ella él su carne recibía.
(San Juan de la Cruz)
María, no pudiendo crear al hombre ya creado por nosotros, cooperó con nosotros a recrearlo mediante la encarnación de mi Verbo en ella. En consecuencia concurrió a dar la paz haciendo a la criatura capaz de recibir su visión beatífica y su glorificación. (S.María Magdalena de Pazzi)
Esto me sucede en la vida ordinaria, cada vez que lanzo una mirada de amor a Dios, pronta a hacer su voluntad en todas las cosas. Porque esta mirada alcanza a mi queridísima Madre al mismo tiempo y en una gran paz, simplicidad y certeza interior. En consecuencia, ésta me parece que sea una contemplación perpetua, un profundo gozo y una unión con Dios y con María en Dios (María Petijt)
La Orden Carmelitana ha recibido la misión de continuar en la Iglesia, Cuerpo Místico de Cristo, el amor que Jesús tenía hacía su Madre. (Ven. Miguel de San Agustín)
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(María Teresa González Quevedo, 1930-1950) |
El lema de esta imitación de María se cifra en estas breves palabras: "Hágase en mí según tu palabra", o sea, en una total sumisión a la voluntad de Dios, en el estado de vida a que Dios haya llamado a cada uno. (S. Rafael Kalinowski)
Alabadle, hijas mías, que lo sois de esta Señora verdaderamente; y así no tenéis para qué os afrentar de que sea yo ruin, pues tenéis tan buena madre. Imitadla y considerad qué tal, debe ser la grandeza de esta Señora y el bien de tenerla por patrona. (S. Teresa de Jesús)
¡Cantar, María quisiera por qué te amo! Por qué tu dulce nombre me hace saltar de gozo el corazón. Y por qué el pensamiento de tu suma grandeza a mi alma no podría inspirarle temor. (S.Teresa del Niño Jesús)
¡La Virgen! El amor a la Virgen es lo único que llena, lo demás…yo no comprendo que haya almas a las cuales la Virgen les sea indiferente y no vivan de Ella, pues se complican mucho la vida. (Ven. Teresita González Quevedo)
Si deseamos conformarnos nosotros mismos a María, para poder gozar plenamente de la intimidad con Dios, siguiendo su ejemplo, debemos ser necesariamente "otra María". Tenemos que dejar que María viva en nosotros. María no debe estar fuera del Carmelita, sino que es preciso que éste viva una vida tan semejante a María, que viva con, en, mediante y para María. (Beato Tito Brandsma)
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