- Carmelo de la Encarnación de Zaragoza -
Dos carmelitas de Carpineto Romano (Italia) HH.Maria Noemi y Maria Aurora |
Sabemos bien todos que la preocupación primaria de la Iglesia en este nuevo milenio es de un camino de unidad, de comunión, actuado, buscado, construido en todas las realidades y compromisos de vida donde los bautizados encuentran, aunque esto sirve tanto para los laicos, como para los sacerdotes, y para todo consagrado y también, por tanto, para nosotras monjas de clausura. Por llamada de Dios y por nuestra indigna correspondencia, hemos elegido el encerramiento de un claustro para realizar esta comunión, a través de un medio quizás silencioso, pero no por eso menos eficaz: la oración. El Espíritu, en cambio, que sopla dónde quiere y cuando quiere, sabe bien que cualquier camino necesita de vez en cuando de instigaciones y verificaciones para liberarse del polvo acumulado durante la marcha, para comprobar la estrella polar para que el caminar no sea un vagar a ciegas, sino un libre, voluntario, consciente dirigirse hacia la meta. Y entonces el Espíritu es capaz de también pedir cosas nuevas, es capaz de inspirar proyectos un poco fuera de los esquemas usuales. Y así nace la propuesta, que finalmente se hizo realidad, de una experiencia de viaje nuestro a Zaragoza a nuestras hermanas del "Carmelo de la Encarnación". |
"El espíritu ya había hablado de diferentes modos", ya había nacido en esta nuestra comunidad de Carpineto el deseo de esforzarse por crecer en un estilo de hermandad-familia. ¡Elección que en el tiempo se ha revelado rica en aspectos positivos aunque, hay que admitirlo, lo positivo de Dios pasa por "el morir" del yo y por lo tanto, pasa por un trabajo de configuración común, dónde cada uno acepta perder algo para que la hermandad pueda crecer y madurar. Pero como dice nuestro "Directorio", n 6: "La hermandad no tiene que cerrarse en la propia comunidad, sino que tiene que extenderse a todos los otros Monasterios de la Orden. Por tanto sean promovidas entre las varias comunidades relaciones de franca y abierta disponibilidad con recíprocas comunicaciones de bienes, de ideas y experiencias." ¡Gran desafío que no te hace sentir nunca el camino terminado, nunca seguro en tu "cáscara". ¡A veces un 'voto' de estabilidad parecería absurdamente más cómodo! Y sin embargo... El Espíritu sopla dónde quiere, el Espíritu no está quieto y entonces si queremos ser y llamarnos comunidades "pneumáticas", (no de 'neumático' del automóvil, aunque también con la función de estar en movimiento, sino de "pneuma" = Espíritu), tenemos que crecer en la escucha correcta de este Espíritu; aceptando el riesgo de caminar sobre una senda de frontera, dónde la certeza de haber tomado el camino justo sólo te llega cuando has recorrido un tramo de camino a oscuras, cuando el árbol de tu gesto de abertura, de participación, de comunión empieza a dar sus frutos. Después del regreso de Zaragoza probamos a escribir algo de esta "extraña" experiencia, la primera para nuestra Comunidad de colaboración entre Monasterios de naciones diferentes. Hemos podido apreciar las dotes del pueblo español. La situación vocacional está como aquí en Italia; quizás en España está agravada por la presencia de muchas Órdenes antiguas, aunque también de muchas comunidades nuevas. En la misma ciudad de Zaragoza hay más de diez monasterios de vida contemplativa. |
La petición de la Priora de Zaragoza, Madre Elena María Samper - Presidenta de la Federación "Mater unitatis" - fue muy sencilla: ir a mostrar nuestra pastoral vocacional y cómo actuamos con las jóvenes, con los medios modernos - como internet y cosas parecidas. A nuestra llegada, después de los primeros días de "aturdimiento" por los horarios diferentes y la lengua que nosotros no conocíamos nada, o casi nada, pusimos enseguida manos a la obra y también ellas. Y así horas y horas escribiendo en el ordenador, paginar textos, romper lo hecho y rehacer de nuevo, le enseñamos a hacer un folleto del monasterio, vocacional, y a pesar de la dificultad de la lengua, nos comprendíamos perfectamente: escribíamos en español, lo corregían y nos daban el conforme. |
La comunidad de Zaragoza, muy acogedora, fraterna, sociable nos ha acogido con amor y ha estado "detrás" de todas las cosas extrañas que hacíamos. En 20 días hemos participado activamente en su vida de oración, de hermandad, de recreo, participando en sus trabajos y limpieza del Monasterio. Hemos experimentado una frase que nosotros los y las carmelitas pronunciamos el día de nuestros votos, temporales o solemnes: "Me encomiendo a la familia carmelita, para vivir al servicio de Dios y de la Iglesia" (fórmula de la Profesión) para decir que nuestra familia está en todos sitios, y no sólo en el Carmelo de Carpineto; también en el lejano de Zaragoza, que el espíritu es uno, que el Carmelo es uno, que la comunión siempre es una. |
¿En el 2002 vendrá la priora de Zaragoza a Carpineto? ¡Así lo ha dicho! Mientras tanto continúan el trabajo iniciado, se preocupan por estar al día y continuar el carisma carmelita con el que muchos santos han enriquecido a la iglesia y a la orden. En nuestra breve estancia en España también hemos tenido la alegría de poder visitar la grande y bellísima Basílica del Pilar, hemos visitado nuestros dos Monasterios de Huesca: La "Asunción", y "S. Miguel"; y por fin a la vuelta hemos pernoctado en nuestro Monasterio de Barcelona. Qué suerte de encontrar tal acogida en nuestras escalas de viaje. Hemos notado que nuestros Monasterios españoles son depositarios de grandes riquezas tanto a nivel espiritual como a nivel de trabajos artesanales que ya se van perdiendo, como por ejemplo el bordado y restauración en oro de los ornamentos sagrados y muchos otros trabajos. |
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Hermanas Carmelitas |
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