صحفة الحملة باللغة العربية

صحفة الحملة باللغة العربية

Campaña de arabización (2002-2007)

"A supposer même que les élèves [...] eussent tous poursuivi leurs études d'arabe écrit avec le maximum de profit, on n'obtiendrait jamais d'autre résultat que de former des traducteurs d'arabe écrit aptes aux investigations historiques. Sans être méprisable, ce résultat est, pourtant, évidemment incomplet. La possesion parfaite d'une langue telle que l'arabe, dont la prononciation vulgaire ne correspond pas à l'écriture, exige quatre apprentissages bien distincts: 1º la traduction de textes écrits en arabe; 2º la traduction en arabe de textes d'une autre langue; 3º l'interprétation de l'arabe parlé; 4º la conversation correcte dans cet idiome. Le premier de ces résultats peut seul être obtenu dans l'unique cours universitaire institué pour former des érudits capables de faire des recherches sur l'Islam espagnol. Mais les trois autres, ne sont pas atteints et, cependant, ils sont indispensables pour l'intervention et la pénétration européene en pays musulman [...]."

M. Asín Palacios, 1914

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Tradicionalmente, la enseñanza del árabe en la universidad española ha tenido como objetivo facilitar el estudio de al-Andalus [1]. Al igual que en otros países, el árabe era la herramienta necesaria para traducir textos medievales, coincidiendo de esta forma con el uso y la manera de enseñar las lenguas clásicas por excelencia: el latín y el griego. Pero el árabe, a diferencia de éstas, seguía teniendo vigencia como lengua común y escrita y lo que es más importante: junto a los fines eruditos de su estudio -si no por encima de ellos o en secreta connivencia- estaban los coloniales.

Por razones de índole diversa, el arabismo académico español -en buena medida incapaz de ofrecer la formación que necesitaban los distintos agentes implicados- se mantuvo si no al margen sí a una distancia prudente del terreno, dejando a militares, funcionarios y otros intermediarios una utilización mucho más directa y menos libresca de la lengua. Este otro arabismo recibirá a menudo un trato sumamente despectivo desde el ámbito académico: por un lado se le reprocha su falta de aportaciones a "la gran ciencia" y por otro -paradójicamente- su alianza con la intervención colonial.

A las obras medievales se fueron sumando con posterioridad -en consonancia con lo que sucedía dentro y fuera del mundo árabe- las versiones de textos contemporáneos, de manera que la enseñanza continuaba basándose en la formación de traductores más que de hablantes, a pesar del cambio en la temática y en claro detrimento de las destrezas básicas que determinan la adquisición de una competencia comunicativa: hablar, entender, leer y escribir.

Justificación

La insistencia en la memorización de nociones gramaticales y en la traducción (como medio y fin a la vez) continúa hoy plenamente vigente en la enseñanza universitaria del árabe en España, pese a lo que aconsejan las teorías didácticas más recientes y en contra tanto de los intereses del alumnado como de las exigencias del mercado laboral.

Malentendido 2
Malentendido 3

En este sentido, la enseñanza del árabe se desarrolla en multitud de casos a espaldas de toda la experiencia acumulada en estos últimos años en el ámbito de la didáctica de lenguas extranjeras. No pasan desapercibidos la casi total ausencia de recursos destinados a que el alumno ejercite su competencia comunicativa, los temarios cuyo orden es el de las gramáticas descriptivas tradicionales, la falta de naturalidad en el manejo de la lengua, un claro desinterés hacia las destrezas orales y, en definitiva, un largo etcétera de circunstancias que afectan negativamente a los resultados del aprendizaje (sin ser menos importante un descontento generalizado entre los alumnos).

Un uso más cotidiano y espontáneo del árabe, regulado por unos criterios didácticos elementales que tengan en cuenta el nivel y la capacidad de asimilación de los alumnos, sólo puede tener efectos positivos sobre su aprendizaje como lengua extranjera.

Malentendido 1

"[...] nadie enseñaba a hacerlo [escribir en árabe] durante la carrera, o nadie se esforzaba en aprenderlo entonces o luego, como tampoco, salvo rara excepción, a hablar dicha lengua o leerla con soltura en forma más o menos literaria, sino que todo se quedaba, sencillamente, en hacer laboriosas traducciones con diccionario, a menudo llenas de errores [...]."

Federico Corriente, catedrático de la Universidad de Zaragoza, 2000.

Objetivos y recomendaciones

Esta campaña de arabización es puramente simbólica y su único objetivo es concienciar a profesores y alumnos de las ventajas de emplear el árabe lo máximo posible dentro y fuera de las aulas.

Para ello se hace a unos y a otros esta serie de recomendaciones generales:

"Asín, perfeccionando el método de Codera, había reducido la enseñanza del Árabe clásico a una especie de matemática lingüística, a la que se presta señaladamente la peculiar naturaleza de los idiomas semíticos."

Emilio García Gómez (1905-1995), arabista español.
  1. Reducir el empleo del español [L1] al mínimo necesario. Por defecto, los profesores se dirigirán a los alumnos en árabe adecuando la complejidad de los enunciados a su nivel, y éstos a su vez tratarán de responder, preguntar y dirigirse al profesor e incluso a sus compañeros en árabe [2].
  2. Evitar las sustituciones y adaptaciones. Se hará hincapié en el uso constante de la grafía, la fonética y la terminología gramatical del árabe, evitando el uso de trascripciones latinas, pronunciaciones relajadas, conceptos ajenos a la naturaleza del idioma y, en general, cualquier alteración de la lengua que se aparte del uso que hacen de ella los hablantes nativos.
  3. Limitar el uso de la traducción como medio o fin didáctico y la dependencia del diccionario. La traducción de textos cuya dificultad está por encima de los conocimientos del alumno puede conducir a una dependencia eterna y constante del diccionario y a que el vocabulario no se asimile debidamente. Éste debería presentarse de forma escalonada y razonable, en virtud de su frecuencia de uso. Asimismo, debe fomentarse el empleo de técnicas y estrategias más retentivas para inducir el significado de las palabras desconocidas [3].
  4. Promover la práctica del árabe [L2] fuera de las aulas. Al margen de la enseñanza formal, donde es imprescindible, la lengua debe continuar siendo una herramienta de trabajo y de comunicación. Profesores y alumnos deben incentivar la práctica de las destrezas orales y escritas en el ámbito cotidiano y predicar con el ejemplo haciendo del árabe la lengua preferible en el trato con los hablantes nativos, las publicaciones y las reuniones científicas.

"ولم يكن الأساتذة المصريون وحدهم هم الذين يملأون الجامعة فكاهة ودعابة [...] وإنما كان الأساتذة الأجانب مصدراً من مصادر الفكاهة وموضوعاً من موضوعات العبث. كانت لهجتهم العربية تملأ أفواه الطلاب بالضحك، وكان منهم الذين يلوون ألسنتهم بالعربية يقلدون هذا الأستاذ أو ذاك [...]."

طه حسين (1889-1973)، الأيام، الكتاب الثالث.


Participación

El profesor Ignacio Ferrando, de la U. de Cádiz, imparte sus asignaturas de Gramática e Historia de la lengua árabe (cursos 3º y 4º de filología árabe) en este idioma, "de manera que el estudiante se acostumbre a emplear la terminología gramatical nativa y haga el oído a una explicación técnica, de tipo filológico, en árabe. [...] Es muy interesante", dice Ferrando, "ofrecer al estudiante una visión dinámica de la lengua árabe, enfatizando la multiplicidad de registros y variantes que en ella se dan." [v. la sección 'Actividades docentes' en su página web].

Aunque se trate de una iniciativa simbólica, esta campaña admite diversas formas de participación. La más sencilla de ellas es, sin duda, tratar de seguir sus recomendaciones y velar por su aplicación en la medida de lo posible: desde el profesorado, predicando con el ejemplo y divulgando entre los colegas las ventajas de un uso más espontáneo del árabe en las aulas; y desde el estamento discente, reclamando una enseñanza progresiva en árabe y comprometiéndose a realizar un necesario esfuerzo de adaptación.

Malentendido 4

Cualquier comentario, opinión o sugerencia sobre la campaña en sí o sobre la aplicación de sus recomendaciones será bien recibido. De especial interés son los testimonios de profesores y alumnos acerca de su experiencia en el aula con respecto al uso del árabe.

Si mantiene algún sitio en la red relacionado con el árabe, puede colaborar con la campaña colocando este icono en alguna de sus páginas:

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و... من أين نبدأ؟

من حيث شئتم طبعاً، لكن دعوني أقترح عليكم هذا النص المسجل على هيئة MP3 [فحجمه يقارب 1,25 م.ب.] الذي عثرت عليه وأنا أتصفح موقعاً مخصصاً لتعليم اللغة العربية:

"في مجال تعليم اللغات الأجنبية، نجد ان الاهتمام كان مركزاً على اللغة المكتوبة وذلك حتى أوائل القرن الحالي. ولهذا فقد كانت المهارة اللغوية التي تركز عليها المدارس عند تعليم الطلاب لغة أجنبية هي: مهارة القراءة. وكانت طريقة التدريس تبعاً لذلك تعتمد على تدريس قواعد اللغة الأجنبية ثم تدريب الطلاب على قراءة نصوص مكتوبة بتلك اللغة وترجمتها الى اللغة القومية. ولكن هذه الظاهرة ما لبثت ان تغيرت وأصبحت مهارتا الاستماع والكلام هما الأهم من مهارة القراءة ولن يمضي وقت طويل حتى نجد العديد من النظريات والبحوث التي تشهد بتطور ملحوظ بحقل الدراسات اللغوية وبخاصة في طرق تعليم اللغات الأجنبية."


[1]. Véase la introducción al "arabismo andalusista" que hace Nieves Paradela en su artículo "Literatura árabe moderna en el arabismo español" [DOC], Sociedad Española de Estudios Árabes, 2003.

[2]. Conviene precisar que esta recomendación aboga por un uso razonable tanto de la L1 como de la L2 (el árabe) en el aula, y no por una erradicación indiscriminada de la L1. Hoy en día el uso prioritario de la L2 se ha convertido en casi un axioma de la glotodidáctica, pero hay quienes ven necesario reexaminar esta idea: véase p. ej., el artículo de Vivian Cook, "Using the First Language in the Classroom", publicado originalmente en Canadian Modern Language Review, 57 (2001), fasc. 3. En el caso del árabe sería justo reconocer que se está muy lejos de llegar a echar en falta una mayor presencia de la L1, hasta ahora ubicua y omnipresente. Véase igualmente un estudio de Luke Prodromou sobre la actitud de los alumnos hacia la L1 en clase: "From mother tongue to other tongue", BBC-British Council.

[3]. Como en el punto 1 -y lo mismo podría decirse del 2 y 4- se trata de paliar una situación a veces extrema y no de desterrar una práctica, como es la traducción con fines didácticos, de forma absoluta. En términos más precisos, el objetivo de la campaña sería ir superando una metodología que se ha dado en llamar "de gramática-traducción". Una descripción breve y concisa de este no-método (como algunos lo han denominado) puede encontrarse en "Métodos de aprendizaje: un resumen histórico", resumen a su vez del cap. 1º de D. Brown, Principles of Language Learning and Teaching, 1987, publicado en el sitio del prestigioso Summer Institute of Linguistics (SIL) y dentro de un curso muy recomendable sobre la adquisición de segundas lenguas. En este sentido hay que señalar, p. ej., la escasa explotación de un recurso didáctico como el de la traducción inversa (del español al árabe) a pesar de su gran utilidad, lo cual no es sino un reflejo más del desinterés por las destrezas relacionadas con la expresión: hablar y escribir.

Tremebundos escalones

"Alguna vez he comparado la enseñanza de Asín con la ascensión, que luego hice, a la Gran Pirámide. Cada día, izados por su talento, subíamos en vilo tremebundos escalones." (E. García Gómez, 1941)

© Antonio Giménez Reíllo, 2001.

 

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