Artista/Evento: Guillem K. + G de H + Nueve
Lugar: La Caverna (Valencia)
Fecha y hora: Jueves 11 mayo 2006, 23:00
Escribe: Javi Gafotas
Fotos: Javi Gafotas

Cerrar ventana: [x]
Volver a la página de El Club de Amigos del Crimen
Consulta el calendario de la 4-Edición del TROGLOGLO

Segunda jornada del Concurso Troglogló

Como todo el mundo sabe, el Troglogló es un concurso de bandas que organiza el bar musical La Caverna de la ciudad de Valencia. Va ya por su cuarta edición y está llamado a convertirse en un punto de cita y re/encuentro imprescindible para la comunidad musical valenciana. La mecánica del concurso es la siguiente: durante 4 semanas consecutivas, a razón de dos días por semana (miércoles y jueves) y tres grupos por día, cada una de la bandas participantes debe tocar 4 canciones entre las cuales debe haber, al menos, una versión; el formato de las canciones a interpretar debe tender más hacia el acústico que hacia el eléctrico, ya que las condiciones acústico-ambientales de la sala así lo exigen. Son estas dos directrices las únicas que deben orientar el espectáculo con el que cada banda decide participar. A partir de ahí, rigen los antiquísimos principios del todo vale y la imaginación al poder, convirtiendo en uno de los grandes atractivos del concurso la especial forma y manera en la que los concursantes se ciñen a las "bases" del concurso. Todo lo demás es libre. Insisto: todo. Y a la vista de cuanto pudimos ver, el día que elegimos como ejemplo para dejar reflejada la dinámica de este concurso en estas, nuestras crónicas, diríase que muy libre. Se verá porqué.
Tal y como Alejandro (máximo responsable de todo este sarao) nos explicó en entrevista concedida a El Club de Amigos del Crimen, el proceso de selección de las bandas que se presenta a concurso es marcadamente aperturista: tocan todos los que se inscriben. Sin excepción. Se ha venido manteniendo un equilibrio en el que no ha hecho falta seleccionar las bandas. El año en el que los aspirantes a participar se cuenten por centenas, ya se adoptará un criterio, pero hasta esta cuarta edición, inscribirse y tocar ha venido siendo todo uno. No hay que ser un lince para deducir que, con ese criterio de selección, pueda entrar, y de hecho entra, de todo.
GUILLEM K en el Troglogló. La Caverna De modo que, aunque a primera vista, en el listado de grupos haya pocos nombres conocidos, no es extraño (casi ya, todo lo contrario) que tras el nombre de alguno de los participantes se esconda uno (o varios) personajes de la movida, debidamente camuflados. Para esta ocasión, en la noche que nos ocupa, la sorpresa vino de mano del primer participante: Guillem K., que resultó ser Guillermo Artés, guitarrista y voz del grupo Kindergarten. Sin más compañía que la de su guitarra roja, se marco 4 temas que si sería por venir así desprovistos de toda otra instrumentación o por que realmente esa era la intención del artista, sonaron a cada cual mas surrealista. El puntazo de la noche: la delirante y descabellada, amén de obligada, versión del "Born to be alive" de Patrick Hernandez (número uno en las listas de toda Europa en, glups,... ¡¡1979!!).
Pero aquí no acabaron las sorpresas. Segundo grupo en cartel: los G de H. Miembros: tres. Instrumentos: ninguno. Voces: dos. Tercer integrante: platos, DJ, "scratchs"... o como diantres se llame todo eso que maneja el que pone todo-eso-que-no-es-voz en las actuaciones de los raperos (que aún no lo he dicho, y para un estilo que tiene nombre y es perfectamente identificable, casi me voy sin decirlo). Ah, y la edad, que esto también fue una sorpresa: unos 45 años, calculo yo.
--¿45 tacos? Una buena edad para un rapero ¿no?
--No. No se si me ha entendido... 45 años aproximadamente... pero entre los tres: sumando las edades...
--Mosquis...
G de H en el Troglogló. La Caverna G de H eligieron a Michael Jackson para su versión y lo cierto es que no lo hicieron nada mal. No seré yo quien se aventure a hacer una crítica erudita de un estilo del que no soy devoto y del que apenas conozco lo que el resto de los mortales. Pero los chavales le ponen arrojo y empeño. Tienen la pose y la actitud, y el DJ desde luego es capaz de crear la atmósfera y el sustento sobre los que desplegar las arengas infinitas de sus dos cantantes, cargadas de imaginación e indignación. Letras corrosivas y contestatarias, arrastradas sobre bases y arreglos magistralmente desplegados. Ganáronse el aplauso mas cerrado de la concurrencia; esto es un hecho. Vaya desde aquí, nuestra felicitación. Hay algo, sin embargo, que no quiero ni puedo callarme, albergando la remota posibilidad de que alguno de ellos acuda a estas líneas. Es enormemente gratificante ver como chavales sin edad todavía para votar, han abierto ya los ojos, y han descubierto una realidad que no les gusta y lo expresan en las letras de sus canciones, con su arte y su con música. Y es ya la hostia que esa realidad no sea el puesto que su equipo de fútbol ocupa en la liga, o lo caros que se han puesto los pisos de 210 metros cuadrados. Sin restarle importancia a nada: hay enemigos más peligrosos que los pijos. En palabras de don Mario Benedetti: (1) "los pitucos son tenues / los pitucos son blandos". (Los pitucos son los pijos, en la Argentina natal de don Mario. N.del A.) Seguro que, a poco que indaguen, encontrarán causas más justas por las que pelear. O componer. Están ya en el camino, y eso ya es meritorio. Pero insisto: es tan solo una opinión.
NUEVE en el Troglogló. La Caverna Tercer y último concursante de la noche. Estos no venían disfrazados. Eran los Nueve y como tales se inscribieron: a cara descubierta, con un par. Con ese exquisito sentido del humor que les caracteriza, el dúo, acompañado para la ocasión por un percusionista a la caja, hicieron sus 4 temas de rigor. El "20 bocados", puesto número 9 ("como no podía ser de otra forma") de nuestro Top-10 , entre ellos. Su versión, el "Dolores" de los Quinquis, resultó ser, el "Lola" de los Kinks, evidentemente. Detengámonos un instante para volver sobre nuestras palabras y rectificarlas, que a sabios (lamentablemente, tan solo por esto), nadie nos gana. En su día dijimos que la versión que los Nueve hacían del "Lola" era la de los valencianos Sade... Craso error, tal y como nos informó Jesús Frank. Los acordes son, evidentemente los mismos, pero la adaptación de la letra que utilizan los Nueve es la que hicieran los M-Clan para incluir este tema en su disco "Sopa fría". Al escucharla más atentamente, se da uno cuenta de que así es, de que aunque parecida no se trata de la misma letra.
Y no se si he dejado ya alguna pedantería por el camino pero, en el peor de los casos, dos mejor que ninguna. Como diría Morcillo, "es difícil olvidar que ellos lo hicieron primero". En este caso, ellos, fueron los Nikis y los mentados Sade, que antes que Gulliem K. y los M-Clan, hicieron su particular adaptación de dos de las versiones que sonaron en este Troglogló: "Me voy a Benidorm" y "Lola", respectivamente.

Javi Gafotas. Javi Gafotas.





¿Estuviste allí? Cuéntanoslo...








(1) Reproduzco aquí el poema completo de don Mario Benedetti arriba aludido.

LOS PITUCOS
(Mario Benedetti)

Hijo mío
recuérdalo
son éstos los pitucos

tienen un aire
verdad
que es un desaire

tienen la marca
verdad
de su comarca

mira
son los pitucos
nacen junto a la rambla
respiran el salitre
le hacen guiños al sol
se rascan el ombligo
duermen siestas feroces
besan con labios blandos
y en la rambla se mueren
y van al paraíso
y claro
el paraíso
es también una rambla
fijate bien
son ellos
los pitucos
casi una raza aparte
son nietos de estancieros
primos de senadores
sobrinos de sobrinos
de heróicos industriales

son ágiles
imberbes
deportistas
cornudos

mira cómo te miran
bajo sus lentes negros
pero no te preocupes
en el fondo
son buenos

aman los dividendos
escuchan a Stravinsky
se bañan diariamente
con jabón perfumado
y a la hora del crepúsculo
bajan todos al Centro

hijo mío
prométeme
nunca intentes hacerles
zancadillas

los pitucos son tenues
los pitucos son blandos
una bocina
un grito
a veces una huelga
les arruinan el alma

en ocasiones
raras ocasiones
se hacen los malos
dicen palabrotas
pero después se mueren
de vergüenza
y allá en su diario íntimo
se azotan con metáforas

hijo mío
recuérdalo
son estos los pitucos

tienen un pelo
verdad
que es terciopelo

una cadencia
verdad
que es decadencia


déjalos pasar
son de otra raza
admíralos
toléralos
apláudelos
escúpelos
tírales caramelos
cualquier cosa
después
cuando seas grande
y tengas un hijo
lo tomas de la mano
lo traes aquí a la rambla
y sin darle importancia
le dices
hijo mío
son estos los pitucos.