LOS PATACONAS en directo Artista/Evento: Los Pataconas
Lugar: Sala La Roca (VLC)
Fecha y hora: Jueves, 2 de marzo de 2006, 23:30h
Escribe: Javi Gafotas
Fotos: Javi Gafotas

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Concierto de Los Pataconas.

Imagino que el arranque de la temporada 2005-2006 vendrá asociado en mi memoria al descubrimiento de las bandas mas representativas del rocanrol instrumental de la capital de la Costa Este ( y área de influencia). Salíamos de un tedioso verano en el que ya el apabullante directo de los Chewbacca's había conseguido que nos sacudiéramos el muermo del estío. A vuelta de vacaciones contactamos con Lee Produccions que nos allanaron el terreno en dirección al mejor Rock'n'Roll instrumental del planeta: Los Straitjackets. Luego fueron ellos, los mismos Lee y los Harakiris, y por fin: Los Pataconas. Aún salía en la foto Pedro no-tan-Bueno, apunto, aunque estuviera ya fuera de la banda. Siendo muy parecidas (y dejando a un lado a Los Straitjackets por ser los putos amos y estar más allá --y por encima-- del bien y del mal), son todas las bandas mentadas diferentes, pese a tener como denominador común la ausencia de textos en sus compsiciones. Así, Los Chewbacca's buscan en la estética futurista interplanetaria un ambiente que arrope un directo que juega a la estridencia y el desenfreno arrollador. Lee & the Harakiris beben de fuentes más clásicas. O más exacto sería decir que beben de las mismas fuentes, solo que las tratan con más respeto y veneración. Tiran más hacia el surf playero y elegante que hacia el gamberrismo delirante de los anteriormente citados. Y luego están, claro, quienes nos ocupan, que dan una nueva vuelta de tuerca al invento, un nuevo barniz que los hace distintos y distantes a los otros dos. Y me explico.
Bastaría decir que Heri ha militado (y aún milita, que el proyecto sigue vivo) en Los 5 Ibéricos. Y el nombre de la banda, no deja de ser significativo: Los Pataconas... Cierto orgullo patrio impregna cuanto hacen y que cada uno ponga donde desee las fronteras al término patria. Los Pataconas no cantan ("tocan", vaya...) al sol de California, ni añoran las playas de Hawaii. Los Pataconas en La Roca Adoptan como nombre el del legendario barrio valenciano de la Patacona (¿para que ir más lejos...?), y se atreven, con orgullo, descaro y buena dosis de provocación, con el más famoso "Carro" de la España cañí (con permiso de la Cibeles): el de Manolo Escobar. Añádanse a todo ello, versiones, giros y guiños a toda la nómina de melódicos inmortales y eternos rockeros (de los tachados de maleantes y melenudos en la época de la censura) de nuestra piel de toro, con especial predilección por los de casa.
Hechas las presentaciones, vayamos a lo que nos ocupa que fue el bolo del jueves. A ver si lo se decir con sutileza y elegancia para que nadie se ofenda: me toca los cojones que haya que pedir perdón por tocar en esta maldita ciudad. El trato que se está dando a los grupos es vejatorio y ultrajante. Y sin embargo no puede uno quejarse, ya que las salas que programan actuaciones, lo hacen batiendose el cobre con las administraciones y hay que agradecer a todas y cada una de ellas, el esfuerzo que hacen por saltarse todas las zancadillas que les ponen en su camino. Tremenda contradicción, ¿no creen?
Pero yo no puedo dejar de decirlo ni cansarme de repetirlo: me sigue pareciendo triste ver a una banda tocar en el puto suelo. Pero, evidentemente, si me dan a elegir entre ver a Los Pataconas tocando sobre los diez metros cuadrados que cubre la alfombra tirada en el suelo que hace las veces de escenario, o escuchar sus MP3s colgados en la red, me voy donde la alfombra. Pero no es eso... Ustedes me entienden, ¿verdad? Sigamos.
Jueves laborable; víspera de lectivo; local de reducidas dimensiones; alfombrascenario... pero tampoco vamos a ir de mártires: no llovía. Lo bien cierto es que la única excelencia vino de mano --como no podía ser de otra forma-- del grupo en cartel. Ya desde el primer acorde, queda patente la energía y el potencial de la banda. Es oir la primera descarga y darse uno cuenta de que está ante algo grande. Y, miren ustedes: cuando una banda tiene un directo potente y compacto, cuando los músicos lo son y en virtuosismo sobradamente demostrado, cuando se está ante un repertorio cuidada y exquisítamente seleccionado, no se le puede pedir a la banda que además sean simpáticos... ¡Pues lo son! Los conciertos de Los Pataconas gozan, amén de la perfección orquestal, de sentido del humor. Y el mérito es doble si tenemos en cuenta que no hay textos. Es la propia dinámica del directo, el tratamiento de las canciones, la desfachatez y el descaro con el que hacen ostentación de su amor por la españa mas --musicalmente-- profunda lo que, todo junto, dota al espectáculo de un añadido divertimento. Y en medio de todo esto, melodías que muy posiblemente bailaran nuestros padres pero que siguen ancladas en nuestra memoria histórica junto a composiciones propias que casan perfectamente con el resto del repertorio.
Noche, en definitiva, de guateque y Pick-up, de series de dibujos animados y folklore ibérico, de vinilo a 45 rpm y capa española. Mereció la pena el madrugón del día siguiente.

Javi Gafotas. Javi Gafotas.

P.D.: Habría sido igual de benévolo aunque no nos hubieran invitado a la cena y el carajillo e incluso si no nos hubiesen dedicado "El Forajido" a "El Club de Amigos del Crimen". [Esto es para perder de una vez por todas la poca credibilidad que pudiéramos tener...]
Pedro Patacona



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