¿HOSTIAS, CON FECHA DE CADUCIDAD?
Según una proposición de normativa europea se pretende incluir a la "sagrada forma" dentro de la ley que regula la fabricación, venta y manipulación de harinas y productos sus derivados. Haciendo constar en la misma su fecha de caducidad.
Esta presunta resolución a la par que graciosa es cuando menos profundamente extraña y por ello he decidido hacer un comentario sobre la misma.
No acierto a adivinar en que lugar se pondrá la mencionada fecha, pero me atrevo a imaginar que tal vez sea en el centro. Esto seria muy útil para su rápido reconocimiento, y podrían ocurrir situaciones como que alguien que dispuesto a recibir el cuerpo de nuestro señor después del consabido "Amen" se fijase el la fecha de consumo preferente del mismo e interpelarse al sacerdote que: -¡Padre esta sagrada forma esta caducada!
Si lo que pretendemos es rizar el rizo basta con recordar que la normativa también nos habla de que todos los productos deberán ser envueltos individualmente. Es posible que lleven hasta un mensaje recordatorio que diga algo así: "Esta ostia sólo pasa por sus manos, consumir preferentemente antes de ..."
Tremenda absurdez, desconocemos si esto se lleva a cabo si la Santa Sede se pronunciara al respecto, sobre todo para admitir que el hecho de estar envuelto el pan ácimo en celofán impida o no en su transformación en el cuerpo de nuestro Señor Jesucristo. Que no se conoce ninguna intoxicación por el consumo de este, es cierto, y que su duración es altamente prolongada, pero basta recordar que alimentos que ha servido para el hombre como potentes conservadores incorruptibles como: el aceite, el vinagre y la sal tienen ya hace tiempo su fecha de caducidad.
Me basta tan solo recordar que toda esta ironía nace precisamente del respeto que profeso a la religión católica a sus profundas tradiciones. Y que mas bien quisiera que estos representantes nuestros ante el parlamento europeo gastasen su tiempo en solucionar problemas de mayor interés y dejasen las tradiciones como están.
JOSÉ MANUEL ORTEGA BRAVO