Se escaldan las almendras en agua hirviendo, se escurren, se dejan enfriar unos minutos y se pelan. Se remoja en agua la miga de pan, se escurre y se pone en el vaso de la batidora; se añaden las almendras, los dientes de ajo pelados, el aceite, unas gotas de vinagre y la sal, por este orden.
Se empieza a batir, se añade un poco de agua para ablandar los ingredientes y facilitar el trabajo; se tritura hasta conseguir una crema fina y suave.
Se va agregando agua fría hasta completar las cuatro raciones, probando y rectificando el punto de sal.
Se traslada a una sopera y se deja en la nevera hasta el momento de servir.
Se pela y corta en dados la manzana y se agrega a la sopa antes de sacar; también se puede acompañar con pan cortado en dados y uvas moscatel que hayan sido previamente peladas y despepitadas.
El secreto de esta sopa está en el batido de los ingredientes hasta lograr una crema perfectamente lisa, donde no quede ningún residuo granulado; si se sustituyen las almendras enteras y crudas por almendras molidas, se facilita mucho esta labor, además de ahorrarse el escaldado previo.
Ver más Sopas