En un lebrillo se echa 1 kg. de tomate en conserva y se parte a trozos muy pequeños.
En un mortero se machacn tres dientes de ajo con sal y un pellizco de cominos. Se le añade un chorreón de agua y una taza de aceite crudo. Se da unas vueltas para verterlo en el lebrillo encima del tomate.
Se sirve añadiendo dos puñados de aceitunas verdes aliñadas.
Ver más Salsas