Cortar los aguacates por la mitad, quitarles el hueso y reservalo, y a continuación extraer la pulpa separándola de la piel con una chuchara y aplastarla bien en una ensaladera. Picar los tomates y juntarlos con el puré de aguacates, añadiendo el orégano, la pimienta de Cayena, la sal y el ajo muy picado. Colocar los huesos de los aguacates en un cuenco profundo y encima depositar el puré o guacamole; los huesos evitan que el guacamole se oscurezca. Servir como salsa, y mojar en ella finos bastoncitos de apio fresco, "chips" de verduras o patata.
Para 8 comensales.
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