En un puchero se ponen a hervir cinco puñados de garbanzos. Cuando están a medio se les echan un puñado de espinacas, cinco patatas cortadas esquinadas, y un sofrito de tomate, cebolla menuda y un poco de sal. Como complemento, antes de servirlo se le ponen unos rellenos que deben dar un hervor con todo ello.
Estos rellenos se hacen a base de un sofrito de bacalao desmenuzado y cebolla muy fina adicionándole a ésto unos huevos batidos con un poco de harina para que formen una pasta blanda. Se van cogiendo porciones de esta pasta con una cuchara y se fríen en aceite abundante y fuerte.
Además de servir de complemento del potaje, se pueden tomar como segundo plato.
Es comida clásica en Semana Santa.
Ver más Guisos