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Manuél González Rey (CHÉVALO). Ningún artista que
no sea este, puede ufanarse en toda España de llamarse así.
Por eso se ha dicha una y cien mil veces que CHÉVALO es único.
El ventrílocuo que aparece en esta
web, nació en OSUNA (Sevilla). (ESPAÑA, de ESTAR DOS UNIDOS). Allá
por los años... cuando todos éramos morenos, ya saben, como
siempre nos tenían “CARA AL SOL”
Desde muy niño se sintió inclinado a
comer dos o tres veces diarias, pero nadie hubiera sospechado que, años
después, fuera a tener el pelo negro.
En
principio se dedicó a la prestidigitación, pero como
padecía de cierta debilidad mental, se le olvidaban
todos los trucos y se armaba unos líos
tremendos, un ida, intentando hacer desaparecer un conejo, lo
consiguió, sin embargo estos fracasos habían de ser la base de su
éxito.
Le
tocó el servicio militar en África, pero como hombre prevenido, en
cierta parte del cuerpo se colocó una chapa que no se
quitaba nunca. (No sabemos si por arte de magia volvió a la península
con una arandela).
Su
vocación por la ventriloquia se despertó
de pronto, como se despiertan los Mecánicos cuando un coche les hace
una
falsa explosión. Viendo un día trabajar a una famosa ventrílocua
exclamó:
Eso lo hago yo, sin necesidad de tener que ponerme vestido!.
Nos da pena decirlo, pero la verdad es que CHÉVALO
se dedicó al arte de la ventriloquia, como pudo dedicarse a trabajos de
albañilería.
Después
ya se sabe, empezó a decir las gentes que era un
ventrílocuo de abrigo y, a partir de ese instante quedó
incluido
en el grupo de estrellas, que solo
contratan en invierno para ahorrarse calefacción.
Y
eso es todo.
Se
me olvidaba, esto tampoco lo ha escrito‚ él. |