Revolver

(Básico 2)

Moll Roe/Hardiman the fiddler intrumental)

El mismo hombre

Todas las mañanas, al sonar las seis,
ella se levanta para hacer café,
el la mira triste y le dice "hoy..."
"hoy tampoco iré."
Sabes que el trabajo ya me terminó,
cualquier tiempo pasado siempre fue mejor.
Túmbate conmigo y dejemos pasar
la vida hasta las diez.

Hoy será especial, hoy seré un héroe en mi hogar.

Sigo siendo el mismo hombre con algunos años más,
en la misma piel que un día me obligasteis a arriesgar.

Qué duro me resulta el vivir sin hacer nada.
Esto no es vivir, es morir sin honor,
las noches son eternas y los días igual
frente al televisor.
Seiscientas veinticinco flechas entre los ojos
me están dejando idiota, imbécil, tonto, loco,
lo romperé contra la pared.

Hoy será especial, hoy seré un héroe en mi hogar.

Sigo siendo el mismo hombre con algunos años más,
en la misma piel que un día me obligasteis a arriesgar.

Tumbaré de un golpe seco al que pretenda barrer
las calles con mi orgullo por estar mayor.
Lucharé como una fiera y no pienso renunciar
al lugar que Dios, si existe, me ha brindado bajo el sol.

Sigo siendo el mismo hombre con algunos años más,
en la misma piel que un día me obligasteis a arriesgar.


AL MENÚ

Una lluvia violenta y salvaje

Aquel día amenazaba más tormenta y la tormenta no se hizo de rogar
aunque más de uno creyera en los milagros,
el que más y el que menos no sabía qué apostar
porque el tiempo es el tiempò y él decide
cómo, dónde y cuando quiere descargar.
Y a las cuatro cayeron dos rayos segando de cuajo otro árbol más.

Y cayó hasta calarnos los huesos, y cayó fría y sin compasión,
una lluvia violenta y salvaje, hasta hacernos dudar de si existe Dios.
Y cayó hasta calarnos los huesos como pernos de vía de tren
una lluvia violenta y salvaje hiriendo la carne abollando la piel.

Y fundidos de rabia e impotentes miramos al cielo queriendo entender
porqué ese brutal aguacero, por qué los dos rayos, algo no va bien.
Y si no hay nadie que pueda detener la tormenta que nos moja sin parar
usaremos nuestra fuerza, tanto si esta mal o bien
para estar secos por siempre de una vez.

Y cayó hasta calarnos los huesos, y cayó fría y sin compasión,
una lluvia violenta y salvaje, hasta hacernos dudar de si existe Dios.
Y cayó hasta calarnos los huesos como pernos de vía de tren
una lluvia violenta y salvaje hiriendo la carne abollando la piel.

Cometimos el error de imaginar
que algun día todo esto tendrá fin
pero aquí nunca es Domingo,
siempre cae más de lo mismo porque el tiempo es dueño de la tempestad.
y es posible que mañana sea igual,
ya veremos quién deja de existir,
porque un árbol vale tanto como el precio de su hacha
Hoy es lunes, mes de octubre en mi país.
Hoy es lunes, mes de octubre en mi país.

Y caerá hasta calarnos los huesos, y caerá fría y sin compasión,
una lluvia violenta y salvaje, hasta hacernos dudar de si existe Dios.
Y caerá hasta calarnos los huesos como pernos de vía de tren
una lluvia violenta y salvaje hiriendo la carne abollando la piel.

Y caerá hasta calarnos los huesos, y caerá fría y sin compasión,
una lluvia violenta y salvaje, hasta hacernos dudar de si existe Dios.
Y caerá hasta calarnos los huesos como pernos de vía de tren
una lluvia violenta y salvaje hiriendo la carne abollando la piel.


AL MENÚ

TÚ Y YO

Hoy he escrito en la pared
reglas sobre cómo subsistir
a la vida en la ciudad:
el asfalto será mi jardín.
Un minuto en un portal,
maneras de jugar a ser feliz.
Gracias a la oscuridad
que el portal nos brinda a ti y a mí.

Y no me arrepiento
de cambiar la calma por tempestad.

Tú y yo, tú y yo,
que cambiamos nuestra playa
por acero y por cristal.
Tú y yo, nena, tú y yo,
paseamos nuestro amor por la ciudad.

Una madre y su chaval
juegan a pillarse quién a quién,
y se topan con dos novios
que no paran de besarse y hacen bien.
Mientras, en la esquina, veo la vida pasar
y pienso que el vivir es animal.

Tú y yo, tú y yo,
que cambiamos nuestra playa
por acero y por cristal.
Tú y yo, nena, tú y yo,
paseamos nuestro amor por la ciudad.

Mientras, en la esquina, veo la vida pasar
y pienso que el vivir es animal.

Tú y yo, tú y yo,
que cambiamos nuestra playa
por acero y por cristal.
Tú y yo, nena, tú y yo,
paseamos nuestro amor por la ciudad.



AL MENÚ

EL ÚNICO ESPECTADOR


Se refleja en el río el brutal colorido de los fuegos artificiales
y ellos chocan sus ojos, los del uno en el otro, ajenos a cualquier explosión.
y negros y blancos se apiñan con frío a un bidón de gasoil con trapos encendidos,
un fuego naranja ilumina la esquina y calienta sus manos por hoy.

Y ellos siguen viviendo en su propio disfraz, borrachos, tan ebrios de amor,
que el tiempo se para en mitad de la calle y es su único espectador.(bis)

Y se rozan con mimo sin darse al olvido algún poro de la piel,
y les sabe a violines, trompetas y arpas el silbato del último tren,
hay un tipo dormido en el septimo banco del parque junto a la estación,
hoy hay fiesta en la calle pero nada rompe el sueño, despues de dos litros de alcohol.

Y ellos siguen viviendo en su propio disfraz, borrachos, tan ebrios de amor,
que el tiempo se para en mitad de la calle y es su único espectador.(bis)

Y pasan los años, llueve sobre mojado y los dos continuan ahí;
estatuas de piedra, fieles hasta la arena, son vecinos de mi humilde rincón,
y vacio la funda, y cojo las monedas que la gente me quiso brindar,
guardo la guitarra, me pongo el sombrero y decido que hoy no toco mas,
porque lo cierto es que ya vale por hoy.

Y yo sigo viviendo en mi propio disfraz, borracho, tan ebrio de amor,
que el tiempo se para en mitad de la calle y es mi único espectador.(bis)


AL MENÚ

ELLA ES Y SERÁ TODO PARA MÍ


Ella es y será todo para mí,
por hacerme sentir bien tal como soy,
por llenarme de caricias cuando quiero descansar;
donde ella esté estará también mi hogar,
ella es y será todo para mí.

Y quizás no sea mejor que las demás,
pero yo siempre la encuentro cuando la quiero encontrar.
Me hace sentir como un hombre cuando sé que está ahí;
ella es y será todo para mí,
ella es y será todo para mí.

Hoy ya se que ya no debo buscar más
alguien para compartir el caminar;
seguiré jugando limpio y sin trampa ni cartón
porque ella es tanto yo como mi voz.

Ella es y será todo para mí,
por hacerme comprender qué es el amor,
amor de piel para adentro, del que parte en dos los huesos,
si hay mentiras y silencio entre los dos.

Ya no hay miedo que me acose al despertar
a menudo a medianoche por esta maldita tos;
ella cuidará mi pecho hasta esconderme de nuevo
como un niño entre sus brazos y su olor,
porque ella es tanto yo como mi voz y...
porque ella es y será todo para mí,
porque ella es y será todo para mí.

AL MENÚ

EL PELIGRO


El peligro no es cuestión de un par de golpes,
el peligro es no saber a dónde ir.
El peligro es no encontrar jamás tu sitio
y sentir que ya llegaste sin salir.

El peligro es el fantasma que planea
sobre aquello que juraste un día alcanzar,
y te ata de las manos
mientras graba en tu pellejo
una cifra, una letra y a volar,
una cifra, una letra y a volar.

Y correr dicen que es cosa de cobardes,
pero todos somos carne de cañón;
yo lo soy y no me importa
confesar que más que nadie,
pero aquí, ¿quién no es cobarde por amor?,
pero aquí, ¿quién no es cobarde por amor?.

El peligro es perder a quién se ama
con la furia que desata el huracán,
descubrir que en casa ya no espera nadie
y que no hay nadie a quién puedas esperar,
y que no hay nadie a quién puedas esperar.

Y correr dicen que es cosa de cobardes,
pero todos somos carne de cañón;
yo lo soy y no me importa
confesar que más que nadie,
pero aquí, ¿quién no es cobarde por amor?,
pero aquí, ¿quién no es cobarde por amor?.

El peligro es cuando queman las entrañas,
por amor o desamor, ¿qué más me da?,
y el valor se te hace escarcha
y el aire explota y amarga
en tu pecho por la mujer que se va,
en tu pecho por la mujer que se va.

Y correr dicen que es cosa de cobardes,
pero todos somos carne de cañón;
yo lo soy y no me importa
confesar que más que nadie,
pero aquí, ¿quién no es cobarde por amor?


AL MENÚ

NO VA MÁS


Me he pasado media vida intentando encontrar
frases que justificaran lo hecho en mi otra mitad.
No hay caminos de ida y vuelta, no hay lugar donde parar,
y la calle es un jungla y su regla es que no hay.

Donde nadie se hace rico a fuerza de trabajar
no hay más cera que la que arde
y la jugada no va más, no va más...

Y aunque tenga que partir en dos la maldita ciudad,
y aunque tenga que buscar debajo de la piel del mar,
aunque tenga que partir mi vida en dos me dará igual,
y aquí dentro de este túnel nuestro amor resistirá.

Donde nadie se hace rico a fuerza de trabajar
no hay más cera que la que arde
y la jugada no va más, no va más...

Fundiremos nuestros cuerpos en una noche de amor,
ya que somos dos cometas que se estrellan contra el sol.
Sabes que no soy un héroe, para eso hay que nacer.
Yo nací para ser viento y los caminos recorrer.

Donde nadie se hace rico a fuerza de trabajar
no hay más cera que la que arde
y la jugada no va más, no va más


AL MENÚ

CALLE MAYOR

La riada de gente es tan densa que cuesta trabajo caminar al revés.
Hay puestos en el suelo con ponchos, muñecas, todos hechos a mano, y también hay jerseys.
Con el brutal miedo que da el ser extranjero, los dos peruanos dicen "¿Cuánto es?"
a un tipo necio que, riéndose de ellos intenta sacarles un precio mejor.
Y cuando lo consigue se siente vencedor, triunfó en su batalla, su guerra y ley... en la calle Mayor.

Me da igual que seamos gitanos que payos, da igual si del norte o del sur,
pues la vida es la vida y los hombres son hombres aquí y en la calle Mayor.
Me da igual que seamos negros que blancos, me importa tan poco el color,
pues la vida es la vida y los hombres son hombres aquí y en la calle Mayor.

Hay negros que venden trastos inservibles
como un aspirador de esos irrompibles,
relojes de cuarzo, de esos digitales,
loros de mil watios pendientes, collares...
pulseras de marfil, hinchadores de ruedas,
altavoces pequeños de esos que no suenan.
Aquí nadie obliga a comprar nada a nadie,
tuyo es tu dinero y suyo el transistor.
La calle es de todos, da igual el lenguaje
y pasa la mañana en la calle Mayor

Me da igual que seamos gitanos que payos, da igual si del norte o del sur,
pues la vida es la vida y los hombres son hombres aquí y en la calle Mayor.
Me da igual que seamos negros que blancos, me importa tan poco el color,
pues la vida es la vida y los hombres son hombres aquí y en la calle Mayor.

Y hay un matrimonio vestido de Domingo,
con un par de diablos que ellos llaman hijos. Van pisoteando los puestos y, al rato, uno de los negros le dice "Cuidado!"
y allí va ese padre con paso de ganso
mirando al extranjero de arriba pabajo,
mientras que le grita:
"¡tú, negro de mierda, si tocas a mi hijo te abro la cabeza!"
Y la gente aplaude, batalla ganada contra el extranjero que vino del mar;
y cuando el chaval recoje sus telas piensa que hay más fieras aquí que en la selva
y que de nada sirve volver a intentar convencer al padre que ambos son igual.
Y en el barco de Orán hace frío y el chaval se siente por dentro fatal,
ha perdido de vista la costa y la noche asoma... y la noche asoma...
a la calle Mayor

Me da igual que seamos gitanos que payos, da igual si del norte o del sur,
pues la vida es la vida y los hombres son hombres aquí y en la calle Mayor.
Me da igual que seamos negros que blancos, me importa tan poco el color,
pues la vida es la vida y los hombres son hombres aquí y en la calle Mayor.



AL MENÚ

MI RENDICIÓN

Hice mal en darlo todo por perdido
y no supe conservar lo que me dio.
Caminé con paso firme y decidido
al final que tristemente me marcó.

Dicen que el tiempo es la cura, pero nadie me asegura
que no vaya a estar allí, sentado en una escalera,
acordándome de ti. oh!

Ya no volveré a apostar por nadie.
Ya no volveré a ser como soy.
Ya no volveré a nuestra calle.
Ya no volveré a firmar mi rendición

Fuiste como un vendaval que atravesaba
por mi vida y la corriente me estrelló.
Contra el color de tus ojos entregué mi voluntad,
y convertiste mi amor en algo de usar y tirar.

Dicen que el tiempo es la cura, pero nadie me asegura
que no vaya a estar allí, sentado en una escalera,
acordándome de ti. oh!

Ya no volveré a apostar por nadie.
Ya no volveré a ser como soy.
Ya no volveré a nuestra calle.
Ya no volveré a firmar mi rendición

Me dejaste bien colgado y lo hiciste bien.
Tú rompiste en pedazos mis cimientos y mi fé

Dicen que el tiempo es la cura, pero nadie me asegura
que no vaya a estar allí, sentado en una escalera,
acordándome de ti. oh!

Ya no volveré a apostar por nadie.
Ya no volveré a ser como soy.
Ya no volveré a nuestra calle.
Ya no volveré a firmar mi rendición



AL MENÚ

ELDORADO


He pasado mil años viendo cómo mi madre
trabajaba y llegaba a casa siempre tarde,
una vez, y otra vez, treinta días al mes.
Cada noche, después de estar yo acostado,
la sentía abrir la puerta de mi cuarto.
Cambió el verme crecer por comer a diario,
por comer a diario.

Vi a mis padres correr en busca de Eldorado,
vi a mis padres luchar, cada uno por su lado.
Lo mejor de sus vidas, dónde se ha quedado.
Quizás yendo detrás del maldito Eldorado.

Vi a mi padre luchar contra los elementos,
naufragar con su vida contra el muro del tiempo.
No tuvo otra oportunidad.
Y llegaba a casa con las manos cortadas
de montar con las manos armarios de chapa.
No tuvo otra oportunidad,
otra oportunidad.

Vi a mis padres correr en busca de Eldorado,
vi a mis padres luchar, cada uno por su lado.
Lo mejor de sus vidas, dónde se ha quedado.
Quizás yendo detrás del maldito Eldorado.

Intenté resolver solo todas mis dudas,
y, veinte años después, aún me quedan algunas.
La vida sigue y yo también.
Y aunque dicen que el tiempo no pasa en balde,
cometí mis errores más bien pronto que tarde.
No usé su ejemplo en aprender,
y en mi propio universo vi a mis padres caer,
vi a mis padres caer.

Vi a mis padres correr en busca de Eldorado,
vi a mis padres luchar, cada uno por su lado.
Lo mejor de sus vidas, dónde se ha quedado.
Quizás yendo detrás del maldito Eldorado.
(Repetir hasta el final)



.
AL MENÚ

EL AIRE SABE A VENENO


Voy a quemar para siempre en la hoguera del tiempo
lo que tú y yo pasamos y el mal que te he hecho.
Voy a tirar sus cenizas y espero que un día
demos una oportunidad a tu vida y la mía.
Sin duda, el destino a querido ponernos a prueba.
Puede que un día la vida nos dé una respuesta.

El aire sabe a veneno
si no son tus labios
los que besan los míos.
Te quiero a mi lado.

Si mi música vive, yo vivo con ella.
Si mi música muere, mi vida se estrella.
Soy un hombre difícil, pero así son las cosas.
Soy cruel, soy un ángel, pero te vuelvo loca.
Sin duda, nuestro amor siempre ha sido tormenta en las venas.
Puede que un día la vida nos dé una sorpresa.

El aire sabe a veneno
si no son tus labios
los que besan los míos.
Te quiero a mi lado.

Sin duda, el destino a querido ponernos a prueba.
Nuestro amor siempre ha sido tormenta en las venas.

El aire sabe a veneno
si no son tus labios
los que besan los míos.
Te quiero a mi lado


AL MENÚ

ESTA NOCHE TENGO MÁS DE LO NORMAL


Esta noche tengo más de lo normal
y tu cuerpo se me antoja el eslabón
entre la tierra y el suelo,
lo real y lo irreal.
Esta noche tengo más de lo normal

Debe ser que por fin soy el siguiente en lista de espera
de sujetos a ayudar en esta maltrecha espera.
Y te han puesto encima mío, para siempre y por jamás,
esta noche tengo más de lo normal.

Y bañarnos en sudor hasta que no brote más
de tu piel y de mi piel oah!!
Conversar hasta morir y volver a conversar,
hasta pegarnos la lengua al paladar.

Y es por eso que esta noche tengo más de lo normal
y prometo hacerte socia de mi piel,
de mi piel y de mis huesos, pues no tengo mucho más,
esta noche tengo más de lo normal
esta noche tengo más de lo normal.



AL MENÚ

BESARÉ EL SUELO


Contra más bella es la vida, más feroces sus zarpazos,
contra más frutos consigo, más cerca estoy de perder,
por una caricia tuya, toco el cielo con las manos
pero sé que si te marchas, besaré el suelo otra vez.

Grita al mundo, rompe el aire - hasta que muera tu voz -
que el amor es un misterio y que importa sólo a dos.
Correremos por las calles, gritaremos, tú y yo,
que el amor es un misterio y que importa sólo a dos.
Sólo a dos

Yo no quiero causar pena sólo por mi condición
de mujer rota en esencia y herida en el corazón.
No habrá un hombre en este mundo que me vuelva a hacer caer
porque sé que si se marcha, besaré el suelo otra vez

Grita al mundo, rompe el aire - hasta que muera tu voz -
que el amor es un misterio y que importa sólo a dos.
Correremos por las calles, gritaremos, tú y yo,
que el amor es un misterio y que importa sólo a dos.
Sólo a dos

Cuando llegue el huracán, que seguro ha de venir,
por marcharte de mis brazos, por escaparte de mí,
pensaré que fuimos grandes, pensaré que fuimos dos,
tú en tu cuerpo, yo en el mío, pero un sólo corazón

Grita al mundo, rompe el aire - hasta que muera tu voz -
que el amor es un misterio y que importa sólo a dos.
Correremos por las calles, gritaremos, tú y yo,
que el amor es un misterio y que importa sólo a dos.
Sólo a dos, sólo a dos, sólo a dos

AL MENÚ

Volver