CODEFPAZ “LA PEONZA”

Colectivo de Docentes de Educación Física para la paz

C/ Francisco Mena Cantero, 18

47140 – LAGUNA DE DUERO (Valladolid)

 

Juegos tradicionales infantiles

 

Durante el mes de mayo de 2001, los socios colaboradores de La Peonza que así lo desearon, participaron en el Proyecto de Recopilación de Juegos Tradicionales Infantiles. Cada socio aportó cinco juegos de su zona de residencia y recibió los aportados por todos los demás participantes. Dado que no se pretendía realizar un estudio exhaustivo de los juegos en una determinada zona se dieron indicaciones para que en los cinco juegos aportados se huyera de aquellos que son sobradamente conocidos (Tiente, escondite, etc.). Presentamos, a continuación, una muestra de los juegos recopilados.

 

 

 

Estatuas inmóviles y mudas (mosca)

 

PROCEDENCIA: Asturias.

Nº DE JUGADORES: Al menos cinco.

DESCRIPCIÓN: Colocados en dos filas paralelas mirando unos a otros, a la voz de “estatuas inmóviles y mudas” o a la voz de “mosca”, dependiendo del lugar donde se juegue, todos se quedarán quietos como estatuas. El jugador al que le haya correspondido, que es quien ha dado la voz de comienzo, pasará entre las dos filas intentando que no le toquen o peguen.

            Si al pasar ve a alguien moverse, o enseñar los dientes, debe de levantar las manos, entonces nadie le puede tocar.

            Al finalizar el recorrido dirá a quien ha visto moverse el primero, o quien ha enseñando los dientes, entonces será este quien se quede. Si alguien le toca después de levantar los brazos, será ese quien se quede si es identificado por el que la lleva.

            Si  el que la lleva enseña los dientes, el resto le puede tocar y pegar sin miedo a ser vistos.

FUENTE:  De mis juegos de la calle.

RECOPILADOR:  Joaquín Torre Iglesias.

 

Juego de las chapas

 

PROCEDENCIA: Ampliamente difundido.

NÚMERO DE JUGADORES: Entre 1 y 20.

DESCRIPCIÓN: Se cogen las tapas de las botellas de cerveza, Fanta, Coca-Cola, etc.

Se hacen todo lo planas que se pueda, los niños siempre estaban buscando las tapas más bonitas que encontraban.

El juego consiste en marcar una distancia aproximadamente de 2 metros.

Se lanzan contra la pared o contra una acera, y la chapa que está más cerca del punto lanzado gana todas las que hayan lanzado.

FUENTE: Niños del colegio.

RECOPILADOR: Ximo Alfonso.

 

El coto

 

PROCEDENCIA: Hoz de Jaca, provincia de Huesca

NÚMERO DE JUGADORES: Dos.

DESCRIPCIÓN: En este juego se busca un terreno llano y despejado en el que poder jugar.

En el juego participan dos jugadores  que se colocan frente a frente. Uno de ellos lleva la picota (un palo pequeño puntiagudo en sus extremos) y un palo largo que tiene alrededor de un metro de longitud; el otro solo lleva un palo largo.

El que tiene la picota la deposita en el suelo y con el palo largo, golpea uno de los extremos de la misma haciéndola saltar y volviendo a golpearla en el aire enviándola hacia el otro jugador; si este la coge en el aire, elimina al primer jugador, si no, podrá lanzar con la mano la picota para golpear el palo grande que el primer jugador habrá depositado en el suelo. De conseguirlo, eliminará al jugador; si no lo consigue, se cambiarán los papeles repitiendo el segundo jugador todo el proceso.

FUENTE:  De mis juegos de la calle.

RECOPILADOR:  Felipe Sarasa Biel.

 

Pillar

 

PROCEDENCIA: Salvatierra de los Barros, provincia de Badajoz.

NÚMERO DE JUGADORES: Mínimo de seis.

DESCRIPCIÓN: Es un juego de pillar en el que “la pica” lanza una pelota de trapo a los compañeros para pillarlos. El pillado se sienta en el lugar en que fue alcanzado y  sólo se salva si alguien salta por encima suyo. La pelota al ser lanzada por el jugador puede ser recogida por cualquier otro y volver a ser lanzada, incluidos los jugadores que están pillados-sentados (que pueden recoger y lanzar la pelota sin moverse del sitio).

Lo bueno de este juego es que aunque se trata de un juego de pillar, no existe el típico rol de jugador perseguidor (que nadie quiere ser) y el de perseguido, porque todos son una cosa u otra a la vez.

FUENTE: Alumnos del I.E.S. “Cristo del Rosario” de Zafra, Badajoz.

RECOPILADORES: Elena de la Puente Fra y José Manuel Rodríguez Gimeno

 

El reloj

 

PROCEDENCIA: Extendido por la provincia de Badajoz.

NÚMERO DE JUGADORES: Un mínimo de seis u ocho.

DESCRIPCIÓN: Es un juego de pillar que se juega en una cancha de baloncesto (o dimensiones similares) en cuyo interior se dibuja un círculo con conos o piedras. La originalidad reside en que los perseguidos sólo se pueden desplazar en un sentido alrededor del círculo (nadie puede pisar su interior) y no pueden retroceder en ningún momento, mientras que el perseguidor (a medida que va “pillando” a otros, perseguidores) se desplaza en el otro sentido y tampoco puede retroceder. De este modo perseguidor y perseguidos se cruzan obligatoriamente cada cierto tiempo.

A medida que el perseguidor “pilla” a otros jugadores éstos se le unen formando una cadena.

FUENTE: Alumnos del I.E.S. “Cristo del Rosario” de Zafra, Badajoz..

RECOPILADORES: Elena de la Puente Fra y José Manuel Rodríguez Gimeno.

 

La semana

 

PROCEDENCIA: Peñafiel, en la provincia de Valladolid.

NÚMERO DE JUGADORES: Entre cuatro y ocho.

DESCRIPCIÓN: Todos los jugadores se colocan sobre una escalera, excepto uno que se la queda. Éste se sitúa debajo y va nombrando los días de la semana, sin que sea necesario hacerlo en un orden determinado. El resto de los jugadores descienden hasta el peldaño que representa el día nombrado. Cuando dice “¡Domingo!”, todos descienden y pisan el suelo para volver a subir hasta el peldaño que representa al sábado. Si en el momento en que pisan el suelo, el que se la queda logra pisar el pie de alguno, ambos jugadores intercambian sus papeles, reiniciándose el juego.

            Cuando no se dispone de una escalera con seis peldaños, se aprovechan los que hay y se hacen unas marcas en el suelo.

FUENTE: Observación directa registrada en Peñafiel el 27 de marzo de 1998.

RECOPILADOR: Carlos Velázquez Callado.

 

La puchera

 

PROCEDENCIA: Piornal (Cáceres).

NÚMERO DE JUGADORES: entre 3 y 12

DESCRIPCIÓN: Este juego se practica en un terreno llano donde marcaremos una línea en el suelo a 1 m aproximadamente de una pared alta donde se dibuja una línea horizontal a unos 75-80 cm del suelo. Se necesita, además, un balón.

Uno tras otro todos los jugadores golpearán al balón con el pie, tratando de que de en la pared por encima de la línea marcada. Cuando un participante no logre que el balón por él golpeado toque por encima de la línea de la pared irá a “La puchera” (espacio de suelo entre la pared y la línea del suelo marcada a 1 m. aprox. de la pared).

            Los demás volverán a golpear al balón hacia la pared no siendo ya necesario que éste incida por encima de la línea marcada en la pared, pero si el niño/a que está en “La puchera” coge el balón sin salirse de ella (puede sacar un pie, pero el otro debe permanecer dentro), dirá: “¡¡pies quietos!!, y todos los participantes deberán quedarse inmóviles. Quien tiene el balón lo lanzará hacia “las estatuas” (pueden mover su cuerpo, no sus pies) tratando de dar a uno, dos, tres o a todos los que pueda. Quien/es sea/n dado/s irá/n a “La puchera” y así hasta que sólo quede un participante fuera de “La puchera”, que adquirirá una vida para la próxima partida.

RECOPILADOR: José Luis Merchán Merchán.