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La situación general
del pueblo era de malestar, que terminaba de vez en cuando en motines. El desabastecimiento
y la especulación del grano en 1776, había llevado a los habitantes de las
ciudades de Aragón a un motín difícil de olvidar.
Existía una desconfianza popular hacia la modernidad de los ilustrados y
reformistas, partidarios del libre mercado y hacia las autoridades que permitían
estos abusos. Continuó la situación con una gran crisis de cosechas en 1801-04,
los precios se dispararon, así como los impuestos. El más impopular era el del
vino. El aguante del pueblo se acrecentó en el mercado de Zaragoza.
El intendente de la ciudad Garciny
(Godysta),fue recibido
en el mercado por verduleras y fruteras arrojándole parte de su mercancía.
En otros lugares tampoco fue bien acogido. Debido a estos sucesos obtuvo una
licencia a principios de abril, que aprovechó para marcharse con su familia
a la Corte sin regresar jamás a Zaragoza. La población había echado a la segunda autoridad de Aragón, se conversaba
con una libertad nunca conocida, incluso colocaban carteles contra las
autoridades, sin embargo, faltaba un líder que fuese respetado por todos.
Como es
sabido Carlos
IV abdicó a favor de
su hijo Fernando,
si bien, todavía la administración era mandada por fieles a
Godoy.
En Aragón, política y militarmente gobernaba el capitán general Guillelmi.
El
5 de mayo informa a la población con un bando mandado por el tío de
Fernando VII,
notificando
lo ocurrido en Madrid el día 2 y solicitando la buena armonización con
las tropas francesas.
Ente tanto en Bayona y llamado por Napoleón, Fernando
VII es obligado a renunciar
a la corona de España a favor de José, hermano del
emperador.
Palafox, pertenecía
a la camarilla del Rey Fernando, siendo
en ese momento brigadier de los guardias de corps. Estaba cumpliendo ordenes
custodiando a Godoy
después de su captura en Madrid, para entregarlo a los franceses en la frontera.
Se sospecha que el Marques de Castelar convenció a
Palafox, para
que pasase junto con otros guardias a Bayona y exponerle al Rey
Fernando lo
ocurrido, a la vez que pedirle instrucciones.
Siendo estas, la de sublevar Aragón contra los franceses pidiendo la libertad
del Rey.
Palafox ya de regreso, se encontró con
el Conde de Montijo
y planearon el rescate del Rey Fernando,
estableciendo postas por el camino
hasta llevarlo a Zaragoza. Su tío Don Antonio,
seria interceptado en Tolosa (Guipúzcoa), por tropas españolas y escoltado
también a la ciudad.
Para desgracia de los rescatadores, fueron descubiertos por los agentes de
Napoleón.
Intensamente buscados por Irún y perseguidos por los gendarmes,
teniendo
que escapar por atajos y despoblados hasta llegar a Zaragoza el 12 de Mayo.
Sin perder tiempo, Palafox, se entrevistó con el capitán general
Guillelmi, exponiéndole las instrucciones del Rey
Fernando y pidiéndole
que se adhiera al alzamiento contra los franceses. Sin embargo, no consiguió
convencerle, incluso le amenazo con arrestarle.
Visto que de Guillelmi
no conseguía nada, intento buscar apoyo en
un familiar de los Palafox; el Conde de Sastago, para
formar con ellos y otros individuos una Junta de militares, nobles y ciudadanos adinerados.
El vecindario no tenía representación ya que recelaban armarlos, según esta
Junta, podrían ser igual o peor que las tropas francesas. Su objetivo era movilizar a los
habitantes, para usurpar las
esferas de poder a las autoridades nombradas por Godoy
y sustituirlas por fieles a
Fernando. Que
en su nombre, debían levantar Aragón contra los franceses. Entre tanto, Palafox
presionado por el capitán general, decidió
refugiarse en la Alfranca, finca de unos parientes, a la espera de acontecimientos.
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