|

|
|
La
capitulación incluía 11 artículos. Parte de los zaragozanos la aceptaron con
malestar, sobre todo
los defensores a ultranza, queriendo continuar la defensa hasta la inmolación.
Sin
embargo, la realidad estaba en las calles, sembradas por mas de 6.000
cadáveres. Destrucción, hambre y miseria era lo que quedaba de la antes
prospera ciudad.
El 21 de febrero de 1809, entran en Zaragoza las tropas francesas. Desarmando a los defensores y saqueando el tesoro del Pilar.
Siendo el principio de una feroz
represión. Dentro de la ciudad fueron ejecutados Santiago Sas y Boggiero.
Meses más tarde,
también lo fue el padre Consolación, conducido a Francia en una cuerda
de prisioneros.
Los 12.000 defensores que no juraron fidelidad al nuevo Rey José
I, fueron encarcelados en cercos de tapiales. Para su traslado a Francia
por el general Morlot, quien, en el
camino de Zaragoza a Alagón mandó fusilar a 250 prisioneros.
Además, a consecuencia de su estado y las penalidades de la marcha,
perecían diariamente 300 hombres. Napoleón, comentaba de ellos que eran "fanáticos que no merecen ninguna
consideración".
Entre tanto, Palafox, agonizante por el
tifus, era humillado por Lannes obligándole
a trasladarse a Casablanca para firmar la Capitulación. Por orden del
Emperador, el capitán general fue desarmado y tratado como prisionero de
Estado. Trasladado a
Francia y encarcelado en el castillo de Viçenns con el sobrenombre de
Pedro Mendoza. [1]
Mientras en la Península, la guerra continuaba...
[1]. José de Palafox y Melci, pudo recuperarse de
su enfermedad en cautiverio, siendo liberado el 8 de diciembre de 1813.
Falleció en Madrid el 15 de febrero de 1847 a la edad de 72 años. Sus
restos, fueron trasladados a Zaragoza en 1958 coincidiendo con el 150
aniversario de el comienzo de Los Sitios. Reposando desde entonces en la Basílica del
Pilar. |
|
|
"
He visto el gran reducto del río Moscova, uno de los mas señalados horrores de la guerra.
Pues bien, en lugar alguno sentí la misma emoción. La visión del
tormento es mas patética que la muerte."
-Brandt- General francés.
|
|
LA DESTRUCCIÓN DE ZARAGOZA |
|
Libros consultados:
-Caja de Ahorros de la Inmaculada. Los Sitios de
Zaragoza 1808-1809. Autor: José Pascual de Quinto.
-Los Sitios. Autor: Herminio Lafoz Rabaza.
-Historia de Zaragoza. Autor: José A. Arnillas Vicente.
-Heraldo de Aragón. Historia de Aragón Tomo I.
-Alianza Editorial. Episodios Nacionales 6.
Zaragoza. Autor: Benito Pérez Galdos.
|
Zaragoza,
antes de los asedios que sufrió,
estaba habitada por 55.000 almas, sin embargo, en el segundo asedio llegó a albergar una
guarnición de 47.000 hombres, a los que se añadió una población civil de 30.000, compensando los que vinieron a defenderla
por los que huyeron a lugares mas seguros.
Las bajas directas de los defensores en combate en los dos sitios fueron
de 6.000 personas, pero el hambre, el frío y sobre todo la epidemia elevó
la
cifra a 55.000. Es decir, en los dos asedios falleció el 50% de la población.
El día de la capitulación contaba la ciudad 26.000 bajas entre enfermos y
heridos, de los que morían diariamente 600 personas.
La ciudad comenzó nuevamente la
vida "normal" con 12.000 habitantes, descontando los fallecidos
(combates, epidemia, ejecuciones y huidos) perdiendo el 75%
de la población que poseía antes de la guerra, tardando muchas décadas en crecer
demográficamente.
La destrucción de edificios e instalaciones fue similar, los franceses con
su táctica militar que consistió en el bloqueo de las puertas de acceso
a la urbe, destrucción de los muros defensivos y edificaciones exteriores
mediante artillería y explosivos subterráneos, combates cuerpo
a cuerpo y para terminar, asaltos por sorpresa nocturnos.
Aparte de otras circunstancias, no se podían permitir otra
derrota en la Península, pusieron todo su empeño humano y material en dominar
Zaragoza, sus bajas ascendieron de 8 a
10.000 hombres más el cuantioso utillaje de guerra.
Fueron destruidos muchos conventos, edificios civiles y numerosos
palacios, desaparecieron muchas instalaciones industriales y toda actividad
docente.
Durante años Aragón careció de capital humano, técnico y profesional,
la burguesía zaragozana quedó casi deshecha. |
|
|
|
|
|