Escribo al viento |
a la mar salada
que acuna, sin descanso, nuestro puerto;
a la sonrisa sincera
y al corazón despierto,
porque hay verdad en mis versos.
Una profundidad que anhelo,
yace bajo la tinta de mi cuerpo.
Hay hojas que caen al suelo,
como aves heridas por el recuerdo.
Hay amor que gime en silencio,
como el músico bohemio
que camina al son de notas de colores
gastadas por el tiempo.
Hay emociones que hielan
como lago descansado junto a la cabaña desierta.
Y escribo a la ilusión,
a la esperanza y al recuerdo
por mantener el mundo de fantasía
que lucha en el interior de nuestro ego
Estefanía Daza López