Continúa en el corazón

Continúa en el corazón

el aroma de una roja amapola.

Persiste el color en mi mente

y su rostro sereno

me observa desde el cielo.

No es el firmamento el que te evoca,

es la emoción la que trastoca los planes,

es ella la que enloquece la razón.

Aunque las lágrimas del olvido

caigan como granizos enfurecidos

sobre la playa,

la esperanza perdura

en el aroma de una flor,

en la sonrisa de un gorrión,

en el calor de unas palabras

que regalaron castillos y estrellas

bajo la oscuridad y la calma.

Canta el alba...

porque las rejas están dormidas,

porque la acera, mojada, acaricia el paso firme

de dos jazmines que se abrazan,

y una nube blanca

acuna, en su regazo,

el sentimiento y la nostalgia.

Silva el viento

al compás de una mirada,

refugiando los árboles erguidos

que ensombrecen su ventana.

Está mirando el tiempo,

observa la nada,

nuestra tierra viviendo

sin descanso del alma.

Pero disfrutando del vicio,

se olvida de la orilla que amó

cuando vagó perdido por las calas.

 

Estefanía Daza Lòpez

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