Tengo el alma cansada |
Tengo el alma cansada
Los ojos miran la luna.
La noche me absorbe
el entendimiento.
Quiero ser la estrella
que brilla justo en este momento.
Quiero volar,
sentir el aire
rozando mi pecho,
beber del rocío
que escarcha los pétalos;
cantar a la señora
de la oscuridad y la calma,
sintiéndome viva,
besando la tierra brisa enamorada,
deseando ser arroyo
de agua fresca,
mientras los pantanos
secan sus entrañas.
Desearía detener el rítmo del corazón
y pasear entre los hombres
que trabajan,
y arrancarles el ruido
de sus vidas,
y ofrecerles el sonido que emana
del roce del viento con las ramas
de árboles hambrientos
de danza.
Y el pensamiento corre
de la mano de niños entusiasmados,
acompañando a la ternura,
visitando el hogar de la fantasía,
contando relatos heroicos
a su amigo de melancolía.
Estefanía Daza López