
El Valle de los Caídos
se encuentra dentro del término municipal de San Lorenzo de El Escorial. Se llega a
él por la carretera C600 saliendo de la población a 9 Km en
dirección a Guadarrama.
En este valle se encuentra el monumento conmemorativo a los
caídos en la guerra Civil, que hizo levantar el General Franco
en los años cuarenta.
El recinto tiene una extensión de 1365 ha., con exuberante
vegetación característica de esta zona de la Sierra del
Guadarrama.
Las obras dieron comienzo en 1940 bajo la dirección del
arquitecto Pedro Muguruza, continuándolas en 1950 el arquitecto
Diego Méndez. El Conjunto, presidido por la inmensa cruz con las
esculturas de Avalos se abre en una explanada desde la cual se
domina una bella panorámica. Finalizó su construcción en 1958
y fue inaugurado el día 1 de abril de 1959.
Todo tiene una escala gigantesca, en especial la enorme basílica
que fue excavada en la misma roca. En linea vertical con la gran
cruz del exterior, y bajo la bóveda del altar mayor, se hallan
las tumbas de José Antonio Primo
de Rivera y de
Francisco Franco.
En la parte exterior del risco se encuentra el monasterio de los
Padres Benedictinos, a los que fué encomendado el cuidado de la
basílica y la hospedería, ambos edificios unidos por una amplia
lonja.
Desde las puerta de entrada al recinto una carretera de bello
trazado nos lleva al pie del monumento de la Santa Cruz del Valle
de los Caídos, desembocando en una gran explanada de 30.600 m2.
A medio camino entre la entrada y la explanada el viajero se
encuentra con cuatro grandes monolitos cilíndricos, de granito,
de 11,50 m. de altura y 1,50 m. de diámetro cada uno, que
reciben el nombre de "Juanelos".
Fueron labrados en el siglo XV bajo la dirección de Juanelo
Turriano.
A la base de la Cruz podemos acceder por medio de un funicular de
reciente instalación. La altura de la Cruz es de 150 m.
y sus brazos miden 46 m. Por el interior sube un ascensor. A 25
m. de altura, en el primer basamento, tienen adosadas las
esculturas de los cuatro Evangelistas realizadas
por Juan de Avalos. En el segundo basamento, a
42 m., se representan las cuatro virtudes cardinales.
En la explanada se encuentra la entrada a la Cripta de 262 m. de
longitud. Fue necesario excavar 200.000 m3. de roca para su
construcción. La puerta de entrada, construida en bronce, es
obra del escultor Carlos Ferreira.
En ella están representados los 15 misterios del Vía Crucis;
también del mismo artista son los dos arcángeles del atrio
colocados en nichos.
En la reja que da paso a la nave se hallan representados cuarenta
Santos y está rematada en el centro con la figura del Apóstol
Santiago. El diseño es del arquitecto Diego Méndez y la forjó
José Espíes. Los 88 m. de la nave están divididos en cuatro
tramos; hay en ella seis capillas y en los murales ocho tapices
tejidos en oro, plata y lino realizados por Guillermo Pannematier
en el siglo XV. En ellos se representa el "Apocalipsis de
San Juan".
El crucero de la nave mide 75 m. de largo; a través de su
recorrido vemos ocho estatuas de granito, obra de los escultores
Sanrrino y Antonio Martín.
El Altar Mayor es de una pieza de granito pulimentado, frente a
él están las tumbas de Francisco Franco y José Antonio Primo
de Rivera. Corona el Altar Mayor la cúpula de 42 m. de altura y
40,75 m. de diámetro, decorada con mosaico policromado formado
por seis millones de piezas cerámicas obra de Santiago Padrós.
En la cabecera del crucero está el Coro, distribuído en tres
niveles, y con 70 sitiales en madera labrada. En los laterales
hay dos capillas con los restos de 40.000 víctimas de la guerra
civil.
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