SAN LORENZO DEL ESCORIAL

Situación

Historia

Qué ver

Fiestas

Gastronomía

Compras

Enlaces

Volver a mapa

volver a indice


Situación

El Escorial se encuentra a 49 Km de Madrid en plena sierra del Guadarrama y al pie del monte Abantos.

Se puede llegar:

Callejero

arriba


Historia

Los terrenos que actualmente delimitan San Lorenzo de El Escorial están vinculados históricamente a El Escorial, por lo que sus orígenes surgen en el ámbito de este poblado.

La tradición más antigua de El Escorial nos habla de restos de colonización romana, y sirve para apoyar esta tesis la existencia de algunos restos de calzada, en el actual camino que une El Escorial con Zarzalejo. Pero la toponimia del entorno nos pone en ocasiones en relación con nombres de origen árabe, por lo que todo hace pensar que el primitivo origen de El Escorial está relacionado con el proceso reconquistador del siglo XI y repoblador del siglo XII, época en la que, por razones fundamentalmente ganaderas, el espacio en que este pueblo se localiza se vería poblado por una mínima comunidad aldeana.

Es a finales del siglo XIII cuando El Escorial es localizado como aldea, apareciendo en los escritos con el nombre de "Scurial", comenzando un lento pero progresivo poblamiento. Y a principios del siglo XVI el término de El Escorial se encuentra ya perfectamente definido y formado por la aldea, el ejido (terreno alrededor de la aldea) y la dehesa boyal (zona que en la actualidad es San Lorenzo de El Escorial).

En en año 1557, después de retirado el Emperador Carlos V, recibió el gobierno de estos reinos su hijo Felipe II. Intentaba buscar la paz con Francia cuando llegó la noticia de que los franceses preparaban un ataque contra Flandes.
Felipe II envió a Manuel Filiberto, Duque de Saboya, a las órdenes de un gran ejército para combatir a los franceses y puso a su gente sobre San Quintín. El Rey de Francia mandó entonces al Condestable Memoransi para entretener con algunas escaramuzas al Duque y así poder organizarse dentro de la villa. Pero el Duque no cayó en el engaño y les salió al encuentro acometiendo a los franceses con fuerza y obteniendo así la primera victoria para Felipe II.
Esta victoria coincidió con la festividad de San Lorenzo, a quien el Rey tenía gran devoción, y se propuso edificarle un templo.

En el año 1558 murió el Emperador Carlos V. Felipe II propuso entonces que ese templo fuese un monasterio de la Orden de San Jerónimo y que además fuese un digno sepulcro de la familia Real.
Más tarde decidió que se buscase un buen sitio para la ubicación del monasterio, que estuviese a media distancia entre el monasterio de Guisando y entre el Real de Manzanares. Se lo encargó a varios filósofos, médicos y arquitectos, que descubrieron una llanura en la ladera de los Montes Carpetanos junto a una pequeña población llamada El Escorial, lugar donde hoy vemos asentados el Monasterio y el Real Sitio de San Lorenzo de El Escorial.

Según palabras del historiador Fray José de Sigüenza: El pueblo era tan miserable que no había en toda esta aldea casa con ventana ni chimenea, la luz, el humo, las bestias y los hombres, todos tenían una puerta, y los hombres y las bestias tenían un común aposento en las cuevas y en las chozas, y las mujeres componían las camas de hojas de árboles, ramos y pieles de sus ganados.

En el año 1563, Felipe II separó esta aldea de la jurisdicción de Segovia a la que pertenecía, otorgándola el título de Villa.
A principios de abril de este mismo año comenzaron a abrirse los cimientos, y el 17 de abril se puso la primera piedra del Monasterio. La ultima piedra se colocó el 13 de septiembre de 1584.

arriba

 


Ver

Real Monasterio Casita del Principe Casita de Arriba Real Coliseo Silla Felipe II Valle de los Caidos

El Real Monasterio. El monasterio, considerado como la octava maravilla del mundo, fue encargo de Felipe II a Juan Bautista de Toledo, que muere cuando se estaba empezando a construir por lo que le sustituirá Juán de Herrera. La primera piedra fué colocada el 23 de abril de 1563 . La última se puso el 13 de septiembre de 1584.

La razón, la simetría, el equilibrio y el estudio de las disciplinas de la antiguedad rigieron la construcción que había de albergar, además de un austero palacio para el Rey, el panteón de la dinastía, una basílica, una comunidad de frailes y una riquísima biblioteca.

En la fachada principal se destaca un imponente cuerpo de columnas que corresponde, en el interior, a la biblioteca. Sobre la portada, un escudo imperial y una estatua de San Lorenzo constituyen la única decoración escultórica. A la entrada, el patio de Reyes, "antesala de la eternidad", aparece presidido por las estatuas de los Reyes de Judea.

 

Las principales secciones del Monasterio son:

Biblioteca Palacio de los Austrias Palacio de los Borbones Basílica Sala de Batallas Panteones Reales Salas Capitulares Museos

.Biblioteca: Nos encontramos ante una gran nave de 54x9 m. y 10 m. de altura; el pavimento es de mármol gris.En todo su alrededor están instaladas las estanterías de maderas finas (caoba, nogal, ébano) que fueron diseñadas por Juan de Herrera y talladas por Giussep Flecha y Gamboa. La parte superior de la biblioteca es una bóveda de cañón pintada al fresco por Peregrín Tibaldi.

Posée una colección de libros de un valor incalculable. Fue organizada por el gran humanista Benito Arias Montano, ayudado por el Padre José de Sigüenza hacia 1577. Entre muchos libros notables destacan: Las Cántigas de Santa María, de Alfonso X el Sabio, obras autógrafas de Santa Teresa de Jesús, códices mozárabes, el Códice Aureo (escrito con letras de oro) y una gran cantidad de manuscritos persas y árabes.


. Palacio de los Austrias: El palacio del siglo XVI fue el lugar de residencia de Felipe II. Está formado por una serie de salas decoradas con sencillez. Numerosos cuadros y tapices cuelgan de sus paredes, destacando "Los pecados capitales" de El Bosco y una colección de retratos. En una de las salas está la silla de mano, utilizada para trasladar al monarca cuando enfermó de la gota. En ella vino desde Madrid en el que sería su último viaje. Murió el 13 de septiembre de 1598 a los 71 años de edad y 41 de reinado. Su habitación está junto al altar mayor de la basílica y desde su cama, a través de una ventana, podía seguir los oficios.

monasterio arriba

.Palacio de los Borbones: Al penetrar en las primeras dependencias del palacio parece como si hubiésemos cambiado de edificio, pues pasamos bruscamente de la austera severidad de los Austrias al lujo y ostentación de los Borbones. Esta sensación no nos abandonará a lo largo de toda la visita a este palacio que fue restaurado, decorado y amueblado durante el reinado de Carlos III, Carlos IV y Fernando VII con los más bellos y lujosos tapices y muebles de maderas nobles y en estilo de época, además de porcelanas, relojes, cortinajes, arañas, sedas, espejos, cornucopias y todo el oropel propio del rococó, pues no debe olvidarse que estamos en las habitaciones de lo que fue residencia veraniega de los reyes de España a lo largo de varios siglos.

monasterio

. Basílica : El interior de la Basílica es un grandioso espacio desnudo cuya mayor riqueza decorativa se concentra en el Altar Mayor y en los cenotafios de Carlos V y Felipe II. El Tabernáculo -una auténtica joya- se sitúa exactamente en la vertical del panteón de los Reyes.

Considerando el Templo en su totalidad incluyendo los accesos que lo rodean, tiene de largo, desde la fachada de los Reyes hasta la pared del ábside, poco más de 100 metros por 64 de ancho. Pero la iglesia propiamente dicha es un cuadrado de 50 metros de lado. La materia es aquí también piedra berroqueña, la más blanca y fina que se halló.

En el vestíbulo, los técnicos han admirado en todo tiempo la bóveda de este recinto, pues estando construida de piedra y siendo muy grande la abertura entre los pilares de sostén, la bóveda aparece enteramente llana; cosa tanto más de admirar cuanto que sobre ella descansa todo el peso del coro alto, que no es poco.

El retablo tiene 26 metros de alto por 14 de ancho. Las quince estatuas de bronce que lo adornan son de los Leoni, padre e hijo, y los mármoles de Juan Bautista Comane y Pedro Castello.

monasterio arriba

. Sala de Batallas: En esta sala se representan pasajes de las más famosas batallas ganadas por los ejércitos españoles. Diez ventanas iluminan esta estancia de 55 metros de larga por 5 metros de ancho y 7 metros de altura.

Todas las pinturas son frescos, incluída la bóveda, de estilo pompeyano. Los autores de las pinturas fueron: Granelo, Castello, Tavarón y Cambiasso. Se restauraron entre 1882 y 1890 por Runesindo Martín y sus hijos.

monasterio

. Panteones Reales:

Panteón de Reyes
A Dios Omnipotente y grande. Lugar sagrado destinado por la piedad de los Príncipes austriacos a los despojos mortales de los reyes católicos, que bajo el altar mayor están esperando el deseado dia de manos del restaurador de la vida. Carlos V, el más esclarecido de los Césares, deseó este lugar de supremo reposo para sí y para los suyos; Felipe II, el más prudente de los reyes, los designó; Felipe III, Monarca sinceramente piadoso, dió principio a las obras; Felipe IV, grande por su clemencia, constancia y religiosidad, le aumentó, embelleció y terminó el año del Señor de 1654.

Esta inscripción en latín, da entrada a un recinto circular situado bajo el altar mayor en el que descansan en 26 sepulcros de traza barroca y mármol negro los restos de los Monarcas de las casas de Austria y Borbón a excepción de Felipe V y Fernando VI.
Está recubierto de mármoles de Toledo pulidos, los adornos son de bronce dorado, el suelo de mármoles y jaspes de vistosos colores.

Panteón de Infantes
Estos Panteones se acabaron de construir en 1888. Constan los panteones de nueve cámaras que tienen revestidas sus paredes y pavimentos de mármoles blancos de Florencia y Carrara. En estos panteones estan enterradas las reinas que mueren sin descendencia real y los príncipes e infantes.
Destacan por su belleza la tumba de Don Juan de Austria, obra de Giuseppe Galleoti, y la Rotonda de párvulos, polígono de mármol blanco de Carrara, conteniendo 60 nichos, 36 ya ocupados por infantes e infantas muertos en la primera infancia.

monasterio arriba

 

. Salas capitulares: Donde se juntan los monjes de ocho a ocho días, según la Constitución que profesan, y donde dicen sus culpas y se las reprenden y castigan para que siempre esté en pie la observancia.

En la actualidad están convertidas en exposición de pinturas. Son tres habitaciones consecutivas, de las cuales la primera, que sirve de antecamara o zaguán, ocupa el centro y las otras dos, que se extienden a uno y otro lado, son las llamadas propiamente Capítulos.

Las obras que se pueden ver son de El Bosco, Mártire Neri, Navarrete, Lucas Jordán, Mario de Fiori etc.

monasterio

. Los Museos:

Pinacoteca
De aspecto y decoración semejante a las Salas Capitulares; sus solados son de mármoles blancos y grises. El Salón mayor mide 16 x 9,5 metros, conocido como el Salón de Honor.

A la entrada de los Museos nos recibe la impresionante obra de Domenico Theotokopuli "El Greco", "El Martirio de San Mauricio".


Museo de Arquitectura
Está instalado en la llamada por Juan de Herrera, Planta de Bóvedas. Dividido en once salas, se muestran en ellas reproducciones de los planos usados en la construcción del Monasterio, costo de las obras, herramientas usadas, las grúas que llevaron las piedras a lo más alto del edificio, y la importancia que los diferentes oficios tuvieron en la fábrica de El Escorial.


Se comprende mejor la magnitud de la obra por sus números:

15 Claustros 16 Patios 14 Zaguanes 5 Refectorios principales
13 Oratorios 300 Celdas 86 Escaleras 9 torres
-9 Organos 232 Libros de coro 73 Estatuas Más de 1600 pinturas
11 Aljibes 88 Fuentes 2673 Ventanas 1200 Puertas


La dimensiones generales de la forma rectangular del edificio son 207 metros por 161 metros. Toda su construcción es de piedra granítica. Los tejados son de pizarra y planchas de plomo. El orden predominante arquitectónico es dórico.
El dinero que se empleó en las diferentes obras, hasta la muerte de Felipe II, fueron 6 millones de ducados. (17.000.000 pesetas de 1930.)

volver a visitas arriba

 

La Casita del Príncipe. Se accede a ella por un largo paseo rodeado por una frondosa arboleda. Se encuentra situada en el término municipal de la vecina Villa de El Escorial, a unos 2,5 Km. del Monasterio. Presidida por cedros y magnolios y de una elegante fachada neoclásica, ordenó su construcción el Príncipe de Asturias, posteriormente Carlos IV, en el año 1772. El arquitecto, al igual que en la Casita del Infante, fue Juan de Villanueva.

Su planta tiene forma de "T", destacando una torre central cuadrada de la que parten tres brazos rectangulares; su alzado es de dos plantas, la superior de menor altura. La fachada principal mide 27 m. de largo y en su centro tiene un bello pórtico formado por cuatro columnas que sostienen un amplio balcón. Toda ella está construida en granito.

El interior lo componen salas y gabinetes de reducido tamaño, ricamente decorados con tapices, cuadros, porcelanas del Buen Retiro, lámparas, marfiles tallados, etc. Frondosas arboledas y bellos jardines. Las pinturas de tema mitológico, las tapicerías de seda, los muebles, los relojes, las lámparas y los "bibelots" que integran la decoración son algo totalmente representativo del arte palaciego del siglo XVIII.

volver a visitas

Casita de Infante o de Arriba. Está situada en la Glorieta de Juan Selgas, al final del Paseo de Carlos III a unos 2 km. del Monasterio. Fue mandada construir por el Infante D. Gabriel de Borbón en el año 1767. El pequeño pabellón de caza, casi único, aparece sumergido en el entorno natural como un capricho arquitectónico. Su autor, Juan de Villanueva, hizo de su traza un bonito manifiesto de sus principios.

Consta de un sólo cuerpo de planta cuadrada con dos niveles, el superior de escasa altura.

Está construida toda ella en piedra granítica destacando su fachada principal por su armónica composición y su porche de columnas jónicas. Un salón central rematado en cúpula hace de distribuidor a las distintas estancias y piezas del edificio.

Su decoración está compuesta para servir de marco a los conciertos de cámara y a las muy exclusivas reuniones informales de la corte. Su interior está decorado con relojes, arañas de cristal, bronces, cuadros y porcelanas, resultando el conjunto un bello y recoleto palacete. María Josefa Amalia de Sajonia, tercera esposa de Fernando VII, diseñó los jardines que rodean al edificio, desde los que se pueden contemplar magníficas panorámicas del entorno.

volver a visitas arriba

Real Coliseo Carlos III.Las obras de este magnífico teatro de corte se iniciaron en el año 1.770 según el proyecto de Jaime Marquet y por encargo del Rey Carlos III, que lo inauguró en 1771.

El arquitecto Juan de Villanueva, entre los años 1773 y 1781, hace algunas reformas en el inmueble, destacando de ellas un pórtico o arco que unía el Coliseo con la primera Casa de Oficios, para que la corte pudiera acceder desde el Monasterio a las representaciones teatrales a cubierto de las inclemencias del tiempo. Bajo la lonja discurre un pasadizo o galería que une el Palacio con la Casa de Oficios; de esta forma se trasladaban al Teatro desde Palacio sin necesidad de salir a la calle.

En 1807, bajo el reinado de Carlos IV, el Real Coliseo alcanza sus mayores cotas de esplendor y gloria. Durante la Guerra de la Independencia en 1808 las tropas napoleónicas lo utilizan primero como zapatería y luego como hospital.

Su aforo es de 384 localidades para concierto y 342 para representaciones teatrales y se ha convertido en uno de los centros de cultura más importantes de la Comunidad de Madrid.

Las pinturas al fresco que decoran este teatro, están realizadas empleando antiguas técnicas de los pintores italianos y son obra del artista local Alfredo del Moral ayudado por su hijo Fernando .

En la parte alta del edificio existe una biblioteca con una importante colección de libros sobre el teatro y música. En los bajos, un café decorado al estilo pompeyano que invita a la tertulia y al descanso.

volver a visitas

Silla de Felipe II. La mejor vista del conjunto se obtiene desde este observatorio, situado en el paraje de la Herrería, desde donde se dice que el monarca contemplaba las obras. Cerca de aquí se encuentra la ermita de la Virgen de Gracia, junto a la cual se celebra, desde hace muchos años, una romería.

volver a visitas

Valle de los Caidos.

arriba

 


Fiestas

San Lorenzo. Las fiestas del Patrón se celebran el 10 de agosto.

Es la fiesta cumbre del pueblo en pleno verano. Durante una semana se celebran campeonatos deportivos, representaciones infantiles, recitales musicales y teatrales en el Real Coliseo Carlos III, en el Monasterio, etc.

En la Herrería se reúne un gran parque con atracciones para todas las edades. Las dos corridas de toros congregan, por su importancia, a multitud de aficionados de la Comunidad de Madrid.

Se cierran todos los actos de la semana con un impresionante castillo de fuegos artificiales en la Lonja del Monasterio, donde se puede contemplar la majestuosidad del Edificio rodeada por los colores y explosiones de los cohetes.

 

Romería de Nuesta Señora la Virgen de Gracia. 2º domingo de septiembre.
La temporada de verano se remata con esta romería que comenzó el día 14 de septiembre de 1.948 impulsada por la Hermandad de Nuestra Señora de Gracia, fundada en 1.715.

Comienzan las actividades al alba con el traslado en carreta de bueyes de la imagen de la Virgen (Mariano Benlluire) acompañada de los fieles rezando el rosario hasta la Ermita situada en La Herrería.

Para esta ocasión, todas las Peñas, grupos de amigos y entidades, realizan carretas engalanadas y con temas romeros o de actualidad. Instituciones y alcalde salen representados con más o menos sarcasmo. Los habitantes del pueblo se atavían con el traje serrano tradicional y con las carretas desfilan hasta La Herrería cantando y bailando el Rondón, típico de la zona.

Después de la comida, y la siesta correspondiente, se entregan los premios a las carretas mejor realizadas o más originales y se vuelve, también en caravana, al pueblo donde se canta una salve a la Virgen y se la acompaña hasta el Santuario, disolviéndose el cortejo.

Es la fiesta que más intensamente se vive en San Lorenzo de EL Escorial, y no tiene nada que envidiar, por asistencia e interés, a otras romerias del territorio nacional.

arriba

 


Comer

El Escorial cuenta con infinidad de restaurantes con una oferta muy variada. Son típicos los espárragos trigueros, judías, codornices y asados.

Elegir restaurante

arriba


Enlaces.

Enlaces interesantes sobre El Escorial.