¿Qué es la esquizofrenia?

Preguntas y respuestas

 

¿Qué es la esquizofrenia?

La esquizofrenia es un trastorno mental grave que afecta, en algún momento de su vida, a cerca del 1% de la población. Generalmente empieza entre los 16 y 25 años de edad y su inicio brusco suele causar una fuerte conmoción en el afectado y sus familiares. El llamado brote esquizofrénico suele consistir en una conducta extraña en la que el afectado parece perder contacto con la realidad presentando síntomas, llamados "psicóticos", como alucinaciones sensoriales, miedo irracional y, en ocasiones, actitudes agresivas o destructivas hacia sí mismo o sus allegados.

Esta enfermedad puede hacer muy difícil al afectado trabajar, relacionarse con los demás y llevar a cabo una vida completamente independiente, causando gran sufrimiento a sus familiares o allegados.

 

¿Cómo se diagnostica la esquizofrenia?

Aunque la esquizofrenia está considerada como una enfermedad, y parece claro que se trata de un trastorno cerebral, por el momento no hay una forma objetiva de diagnosticar una esquizofrenia. No se puede diagnosticar con pruebas de laboratorio o radiografías. La esquizofrenia se diagnostica por sus efectos y por el comportamiento del paciente. A veces, personas que han consumido drogas pueden presentar efectos parecidos a los psicóticos, por lo que el diagnóstico requiere un estudio prolongado de los síntomas realizado por especialistas.

 

¿Cuáles son los síntomas de la esquizofrenia?

Los pensamientos, sentimientos y conductas del afectado por esquizofrenia están, en parte, desconectados unos de otros, de forma que lo que la persona dice puede no guardar relación con lo que siente o hace. Al comienzo, los síntomas no se notan o parecen producidos por otros problemas: los afectados pueden sentirse tensos, o tener problemas de sueño o dificultad para concentrarse. Se aíslan y retraen cuando empiezan a no controlar la realidad. En un momento dado puede aparecer un episodio agudo o brote, que puede ser muy espectacular e incomprensible para los familiares y amigos del sujeto afectado.

Los síntomas de la esquizofrenia se dividen en dos grandes grupos: los síntomas positivos, que son experiencias anormales, y los síntomas negativos que consisten en la ausencia de conductas normales.

 

¿ Cuales son las causas de la esquizofrenia?

La esquizofrenia es una enfermedad compleja a la que se han asignado una variedad de causas posibles, incluso la de las "familias esquizofrenógenas", es decir la culpabilización de la familia. Sin embargo, todos los estudios serios han descartado esta hipótesis. En la actualidad, la familia ha pasado de "culpable" a principal "cuidadora" de estos enfermos.

Lo cierto es que la esquizofrenia (o esquizofrenias) parece ser un trastorno orgánico-funcional del cerebro que dificulta el filtrado de la información innecesaria produciendo una sobrecarga de la información a procesar. Ello se debe a un desequilibrio químico cerebral donde hay una excesiva producción de algunas sustancias químicas, como la dopamina, que actúan como neurotransmisores.

En las personas afectadas se ha detectado un aumento del volumen de las cavidades cerebrales llamadas ventrículos y una disminución de la masa del hipocampo. No obstante, las investigaciones neurológicas siguen en marcha y, sin duda, darán más luz sobre el tema en el futuro.

En resumen, la causa de la esquizofrenia parece ser biológica y hay muchas evidencias de que se transmite por herencia. Las probabilidades establecidas para el desarrollo de la esquizofrenia son:

Población general: 1%

Con un hermano/a esquizofrénico: 8%

Uno de los padres esquizofrénico: 12%

Gemelo no idéntico esquizofrénico: 14%

Ambos padres esquizofrénicos: 39%

Gemelo idéntico esquizofrénico: 49%

Es seguro, por tanto, que la esquizofrenia se explica más por la herencia que por el medio ambiente. No obstante, la complejidad de la enfermedad hace que la transmisión de la enfermedad no sea como la del color de los ojos que tendría un 100% de ocurrencia en gemelos idénticos. El medio ambiente puede afectar en el desencadenamiento de la enfermedad, es decir en el hecho de que esta se haga visible. Esto es así porque el candidato a un trastorno esquizofrénico es muy vulnerable a las situaciones de estrés. El ambiente de tensión y exigencia competitiva de nuestros días es muy perjudicial porque precipita el desarrollo efectivo de la enfermedad.

Los estudios del mapa genético humano están llevando a la identificación de algunos genes que parecen ser responsables de esquizofrenias. Se ha relacionado este trastorno con genes en los brazos cortos de los cromosomas 6, 8, 9 y 20 y en el brazo largo del cromosoma 22. Los resultados definitivos y sus aplicaciones terapéuticas pueden demorarse todavía muchos años, pero suponen una gran esperanza para acabar con esta devastadora enfermedad.

 

¿Tienen los enfermos de esquizofrenia una doble personalidad?

No, en absoluto. No tiene fundamento la idea que tienen muchas personas de que quienes sufre de esquizofrenia pueda tener comportamientos como el del Dr. Jekyll - Mr. Hyde, es decir pasar de parecer una persona normal a convertirse en un asesino trastornado. Con frecuencia la gente utiliza la palabra esquizofrenia de manera inadecuada como es la de tener sentimientos contradictorios o presentar personalidades opuestas.

 

¿Son peligrosos los afectados por esquizofrenia?

Los afectados por esquizofrenia rara vez son peligrosos para la sociedad en general. Sí pueden serlo, en ocasiones, para ellos mismos o para el entorno familiar. Durante los episodios psicóticos pueden comportarse de manera agresiva, debido al miedo y las alucinaciones, pero estos episodios pueden controlarse si el enfermo acepta tomar la medicación adecuada. También, como muchos esquizofrénicos tienen tendencia a sufrir depresiones severas durante el periodo de tiempo entre los episodios agudos, hay un mayor porcentaje de suicidios o intentos de suicidio entre los afectados de esquizofrenia.

 

¿Es costosa esta enfermedad para la sociedad?

Es una enfermedad muy costosa, dado que la mayoría de los afectados no pueden desarrollar un trabajo y una vida normales. No obstante, hoy por hoy son los familiares directos los que cargan con la mayor parte de estos costes. En USA se ha calculado que este trastorno conlleva un coste total de 48.000 millones de $ anuales, lo que supone un 0,6% del PIB contando los cuidados médicos, los gastos de la Seguridad Social y el coste de oportunidad o lucro cesante por los efectos de la enfermedad. Asumiendo que el coste en España sea también del 0,6% del PIB, esto supone un coste de 600.000 millones de pts. por año y considerando que puede haber unos 300.000 afectados, resulta a 2 millones por afectado y año. La Seguridad Social, el sistema público de Salud y otras instituciones públicas probablemente no gastan mucho más de 100.000 millones de pts. anuales a causa de esta enfermedad ya que no atienden a más del 25-30% de afectados y solo parcialmente, por lo que se puede decir que los propios afectados y sus familias cargan con más del 80% del coste total. Esto no es así en los países del Norte de Europa en los que la sociedad se hace cargo de la mayor parte de los costes, puesto que en estos países existe una fiscalidad más solidaria y más comprometida con el bienestar social. Mientras que la presión fiscal, en España, sea una de las más bajas de Europa no es muy probable que este trastorno, y otros que también dan lugar a discapacidades, tenga un tratamiento público suficiente y adecuado. Por lo tanto, para conseguir algunas mejoras en el Sistema Público es necesaria una movilización reivindicativa por parte de las familias organizadas en Asociaciones.

 

¿Cómo se trata la esquizofrenia?

Hasta los años 60 muchos afectados por esquizofrenias graves y crónicas pasaban la mayor parte de su vida ingresados en hospitales psiquiátricos o encerrados en casa por sus familias. En la actualidad, la mayoría de los pacientes son tratados fuera de los hospitales, en la Comunidad. Ello se debe a los avances conseguidos en el tratamiento farmacológico con medicinas antipsicóticas también llamados neurolépticos.

 

Además del tratamiento farmacológico los afectados por esquizofrenia y sus familias necesitan mucho apoyo psicoterapéutico para ayudarles a afrontar los efectos de la enfermedad en sus vidas sociales, familiares y profesionales. En el Documento de Consenso Internacional de la Red Maristán se considera necesaria la atención psicoterapéutica a cargo de profesionales cualificados dentro de un equipo multidisciplinar desde donde se diseñe una intervención personalizada. Para ello se utilizan tratamientos psicosociales especializados como son: programas de rehabilitación, terapias conductuales y de comportamiento social, psicoeducación de los afectados y sus familias, etc.

 

¿Cuál es el papel de la familia en el tratamiento farmacológico?

La familia suele tener un papel esencial para contrarrestar la tendencia de los afectados a abandonar el tratamiento farmacológico. Insisten en que tome la medicación y se lo recuerdan constantemente. Aún así, muchas veces los enfermos se niegan a tomar la medicación y, entonces, la familia puede y debe comunicar la situación a los terapeutas.

Por la experiencia vivida, los familiares también son capaces de detectar cuando aparecen los "síntomas prodrómicos", es decir síntomas que son precursores de un brote esquizofrénico como son los cambios bruscos de comportamiento e inestabilidad emocional que los familiares saben asociar con una recaída, lo que significa que es muy necesario que el paciente tome su medicación. Como es frecuente que, en estos casos, el enfermo no acepte que lo está y abandone la medicación, sería importante que los terapeutas practicasen la atención domiciliaria por indicación de la familia.

Por otra parte, el entorno familiar debe procurar un ambiente tranquilo en el que el nivel de "emoción expresada" sea reducido ya que constituye un importante factor de riesgo para la fácil vulnerabilidad del afectado.

 

¿Cuál es el papel de las Asociaciones de allegados en la lucha contra la enfermedad?

En nuestro país, dada la insuficiencia de medios para llevar adelante las terapias psicosociales que se precisan para lograr una efectiva autonomía de los enfermos con respecto a sus familias, el principal papel de las Asociaciones es el de presionar continuamente a los poderes públicos para que dediquen más recursos a paliar los efectos de esta enfermedad, así como para mejorar la calidad de los tratamientos. Dado que el sistema público cubre no más del 15-20% de los costes de estos efectos, el mayor esfuerzo debe dedicarse a reivindicar fuertes incrementos de los presupuestos dedicados a Salud Mental y a las instituciones públicas de rehabilitación y atención social.

Además de esto, las Asociaciones pueden ofrecer la experiencia y la capacidad de voluntariado de sus miembros para colaborar activamente con los tratamientos psicosociales y psicoeducativos de formación y asesoramiento a las familias, la puesta en marcha de Clubes Sociales para terapias conductuales y la colaboración activa en Unidades o Talleres de Rehabilitación, siempre coordinados con el sistema público.

 

¿Se puede internar a un enfermo en contra de su voluntad?

Uno de los problemas con los que se encuentran muchas familias cuando tratan de afrontar un brote psicótico grave, a veces violento, es la falta de reacción del Sistema de Salud y la necesidad de la intervención policial y de los jueces para lograr un internamiento involuntario.

Sin embargo, la legislación vigente permite el internamiento sin contar con autorización judicial previa. Solo es necesario que un médico ordene el ingreso y que, en 24 horas, informe a la autoridad judicial de dicho ingreso contra la voluntad del paciente. No obstante, en la práctica, los familiares suelen encontrarse con dificultades para que esto ocurra y tienen que cargar con situaciones dramáticas bien porque se produzcan escenas de gran violencia en el hogar o bien porque el enfermo realice actos indeseados fuera del hogar: deambular durante días y noches como un mendigo, incurrir en grandes gastos sin tener dinero, atentar contra su vida, etc. Estos casos producen gran sufrimiento para el enfermo y sus familias y no obtienen una respuesta eficaz y rápida del sistema.

Por ello, las Asociaciones debemos reivindicar que, en los Centros de Salud o en los Hospitales existan Equipos de Intervención en Crisis listos para intervenir cuando médicos, familiares o ciudadanos que observen estos casos lo requieran de forma responsable.


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