SAETA
La saeta es un cante que se originó por el aflamencamiento de los cantes religiosos que el pueblo entonaba en las procesiones de Semana Santa.
El diccionario la define como " arma arrojadiza de punta afilada". En el flamenco toma quizás el nombre por el impacto que pueda causar en el corazón de los católicos la interpretación de este cante hondo y solemne, haciéndoles recordar la Pasión y Muerte de Jesucristo de forma más palpable y directa.
La Saeta, igual que el martinete, la debla, la toná, etc... se ejecuta a palo seco, es decir, sin acompañamiento de guitarra. Las letras suelen constar de cuatro o cinco versos octosílabos, la mayoría de ellos recogidos del pueblo del pueblo por Antonio Machado ( Demófilo ).
Míralo por donde viene
el mejor de los nacíos
los ojos esparpitaos
y el rostro descolorío.
Pilatos por no perder
el destino que tenía
firmó sentencia el divino Mesías
y lavó sus manos después.
La denominación de la Saeta, está en función de que tome sus tercios de uno u otro cantante.
En la historia del flamenco ha habido muchos y geniales intérpretes de Saetas. Citamos a nuestro inolvidable Porrina de Badajoz, que incluso cuando actuaba en el Corral de la Morería, venía cada año por Semana Santa a cantarle por Saetas a la Virgen de la Soledad de Badajoz.
En Talavera no podemos quedar por mencionar a cantaores como la Marquesa, Cidre o Pepín, que son también buenos intérpretes por Saeta.
Pero el caso curioso de nuestro pueblo ( ¡que siempre ha sido muy flamenco! ) es que, de siempre, personas sencillas, sin unas cualidades y unos conocimientos claros de cante, se ha cantao por Saetas en los paso de Semana Santa, más que por afición, quizás por promesas o por peticiones a los Santos.
Que no decaiga el ánimo.
Antonio Pérez