GR-88 Del Pontón de la Oliva a El Atazar

Primera etapa del Sendero de Gran Recorrido de la Sierra Norte de Madrid (GR 88).

Es una etapa cómoda, con pequeño desnivel y en un ambiente agradable. Se desarrolla muy próxima al cauce del Río Lozoya, conoceremos algunas de las más características presas y embalses de Madrid: la segunda en construcción, El Pontón de la Oliva, y la más imponente, la presa de El Atazar.

Es la única que no comienza en un pueblo. El más cercano, Torrelaguna, se encuentra a varios kilómetros. Hasta él llegan líneas de autobuses y allí se puede alquilar un taxi para que nos acerque al Pontón de la Oliva. Como es una etapa corta es posible empezarla en Torrelaguna y por el sendero GR 10 alcanzar el Pontón.

Empezamos a andar en el Pontón de la Oliva (726 m.), situados en la orilla derecha del Río Lozoya (Oeste, en la Comunidad de Madrid), y sin cruzar la presa, la bordeamos por un balcón volado de obra, utilizado en la construcción de la presa y de paso muy aéreo.

En este punto entra en la Comunidad de Madrid el Sendero de Gran Recorrido Número 10 (GR 10), aquí veremos las señales de los dos GR.

Enfrente, en la otra orilla y ya en la provincia de Guadalajara, tenemos parte de las populares paredes de escalada de Patones, de gran dificultad y que suelen estar muy concurridas.

A poco se acaba el voladizo y por terreno firme seguimos río arriba, hay algún tramo de ladera muy erosionado, pero se pasa bien. A unos diez minutos cogemos una especie de sendero muy bien trazado y sensiblemente horizontal. De hecho es la parte superior de la conducción de agua que viene de la Presa de La Parra.

Pasamos un marcado meandro del río, un nuevo trozo de camino algo roto y llegamos al bosque, que desde este punto nos acompañará durante un buen rato. Una media hora desde el inicio.

La conducción de agua sobre la que veníamos andando va ahora por el interior de la roca a nuestra izquierda, veremos de vez en cuando las bocaminas de descarga de material de la perforación. Este material forma ahora un terraplén alargado y paralelo al río, por el que se anda muy cómodamente.

Al cuarto de hora pasamos al lado de una caseta de registro y un poco más adelante hay una pista forestal que baja de lo alto, a nuestra izquierda. En este punto un ganadero ha ido formando con el tiempo un corral, cercando poco a poco la mayor parte del rellano que forma el río, por lo que es probable que haya que buscar en el cercado el paso más fácil.

Ya caminando por la pista, la seguimos río arriba (Norte), por un espectacular bosque de galería. En otoño abundan las moras.

Vamos acompañando al Río Lozoya por sus meandros, una gran ladera de escombros nos recuerda las ingentes obras de canalización que se realizaron en esta zona para llevar el agua a Madrid. Un poco más adelante salimos a una zona despejada con una caseta registro de la conducción de agua.

Cien metros más allá volvemos al bosque y encontramos los restos de la Presa de Navarejos, actualmente fuera de uso. Un poco más arriba la pista se bifurca, a la derecha la pista para vehículos que cruza el Río Lozoya por un vado, nosotros seguimos de frente por la muy marcada pista.

Apenas a un kilómetro se encuentra la caseta y la Presa de la Parra (736 m.), la cruzamos y pasamos a la orilla izquierda (Este) del río. Unas dos horas desde el inicio. Aquí entramos brevemente en la provincia de Guadalajara.

Hay un corto tramo río abajo por pinares de repoblación, la pista hace un brusco giro a la izquierda y se mete por el Arroyo del Robledillo. A cien metros se encuentra un pequeño puente a la derecha, no tomarlo.

Estamos ya en el antiguo camino de Valdepeñas de la Sierra a El Atazar, lo seguiremos a partir de ahora en dirección a este último pueblo.

En este punto hay un problema, el camino sigue un poco arroyo arriba y gira bruscamente ganando altura para remontar esta ladera. Justo en esta vuelta y sobre el mismo camino han colocado un colmenar. De este hecho ya informó esta Federación en su momento y no sabemos como se ha resuelto.

Por ahora, y para evitar sustos con las abejas, este tramo lo atajamos, y desde las proximidades del puente, buscando el mejor itinerario porque la pendiente es fuerte, remontamos a encontrar el camino pasado el colmenar.

Ya de nuevo en el sendero, lo continuamos hasta el final de la loma; estamos de nuevo sobre la Presa de la Parra, pero unos cien metros más altos.

Corta subida por jarales y pinar de repoblación hasta un cruce de caminos. Por la derecha se sale rápidamente a una pista forestal que enlaza con la que va desde Alpedrete de la Sierra a El Atazar, hoy en día es el trayecto usual entre estas dos poblaciones. No lo tomamos.

Nosotros seguiremos el itinerario antiguo por el ramal izquierdo, una rápida bajada a un barranco sin nombre y ya encontramos aquí los restos del viejo camino, formado a través de generaciones colocando cuidadosamente las piedras sobre las laderas rocosas.

Cruzado el barranco entramos en la zona denominada Conrayado, actualmente sin árboles y con abundancia de jaras, muy altas en algunos puntos.

El sendero es bastante visible, en un punto se ensancha y si nos despistamos podemos llegar a un ramal sin salida, hay que estar atentos pues antes de este final sale un poco marcado sendero en dirección al río y al principio cuesta abajo, que hay que seguir.

Pronto cambia de dirección y coge la media ladera río arriba, pasamos cerca de unas casas de labor abandonadas y cruzamos el Arroyo del Renegal, abandonando el cauce principal del Río Lozoya.

Pasamos por una marcada cresta rocosa (Peña Rastro), luego un corto y suave descenso hacia lo que un día fueron las huertas de El Atazar, hoy en día prácticamente abandonadas.

Cruzamos el Arroyo de la Pasada y callejeando entre las tapias de las huertas, remontamos por cómodas lazadas y en un muy marcado camino, la ladera en cuya cumbre se asienta El Atazar.

Primero llegamos a una revuelta de la pista forestal que lleva a Alpedrete de la Sierra, luego al pasar junto el cementerio la abandonamos y por una calle, ya del pueblo, entramos en él por la Plaza de la Iglesia (990 m.).

El pueblo dispone de bares y alojamiento en casas rurales. Línea de autobuses a Buitrago de Lozoya.

Recorrido de unas cuatro o cinco horas, adecuado en todo tiempo excepto en los días muy calurosos. No hay agua en el recorrido. Todo el Sendero está señalizado.