PERFIL

FRANCISCO GONZALEZ GONZALEZ
PICOTA DE PLATA 2001
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Francisco González recibiendo el cariño de los suyos. Pergamino que da fe la entrega de la Picota 2001
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Lectura por Carlos del mensaje de Herminio Francisco González con la Picota 2001 en sus manos.
FRANCISCO GONZALEZ GONZALEZ, el Hijo Predilecto de Toreno ha recibido una nueva distinción: La Picota de Plata del Ayuntamiento de Toreno. Ha sido un 16 de Marzo de 2002 y en especial un día histórico para Toreno.
"Es de bien nacido ser agradecido", y eso me lo enseñaron mis padres.
"Este galardón como el que ahora me otorgan la villa y sus pueblos, personificados en sus sus autoridades y vecinos presentes, bien se hace acreedor de un reconocimiento público. Y yo lo hago poniendo mi pobre corazón desudo y satisfecho. Al alcalde y a la corporación municipal que representan a los otorgantes; a todos ellos, si, y a vosotros, sencillamente, gracias. Gracias en este momento en que no sé quien está más entusiasmado: si vosotros que dais o yo que recibo".
Así de esta manera comenzó Francisco González su intervención.
La emoción embargaba su corazón y su entrega nos acogió dentro de él.
La nueva publicación sobre lo nuestro nos la prometió y muy pronto nosotros le prometemos que en ese día el "Altamariz", ese otro, pero en memoria del pasado, lo tendrá en su lugar.
"Documentos históricos de Toreno y sus pueblos", será un trabajo de nuestro hombre que vendrá a llenar la mayor documentación histórica de los nuestro. ¿Cuantos pueblos pudieran contar con algo como esto?. Nosotros lo vamos a tener gracias a "Paco"
De este día poco puedo decir. Ha sido uno de los más grandes, en los que uno siente el calor de lo suyo y Francisco González no olvidará. Yo tampoco.
Todo se puede resumir como un éxito, pero todo gracias a las personas que han colaborado en ello. No nos olvidamos de nuestro alcalde, concejales, gentes de Toreno y otros lugares, y una mención especial para el grupo cultural "La Picota". Todos habéis tenido parte en lo conseguido.
Como dije y digo: lo que podemos pedir, es que Dios conserve largos años la vida a nuestro Paco, porque el seguirá, ¿pero el día que nos falte?.
Seguimos con Francisco González al aún le quedan reservadas dos nuevas sorpresas que en el transcurso del año se harán realidad.
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Entrega por Angel Velasco del pergamino Rostro de satisfacción del homenajeado
::
Toreno contará en breve con una nueva
publicación de este hombre, el autentico historiador de lo nuestro. Será en
el mes de Noviembre donde aparecerá, " DOCUMENTOS HISTORICOS DE TORENO Y
SU TIERRA.". Es una introducción a lo que más tarde, pero cercana,
podremos tener con nosotros, la esperada "Historia de Toreno".
Desde aquí, mi felicitación personal a todos los componentes de los destinos de este Ayuntamiento y en especial, a Angel Velasco Rubial, el alcalde de Toreno, austero y comedido que no escatima nada para que nuestro legado cultural siga adelante.
Y no puede faltar, esa gratitud a nuestro hombre que lleva dentro todo lo nuestro.
Paco, nunca te podremos pagar todo esto.
Un abrazo agradecido de todos los terenienses. (23/07/01)
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Y con fecha, 12/09/2001 el Ayuntamiento de Toreno quiere rendir un nuevo agradecimiento a Francisco González. En sesión extraordinaria por unanimidad sin discrepancias se hace honor al hombre que nos lega la historia de Toreno, del Bierzo y mucho más. La Picota de Plata, un distintivo único de Toreno, la de oro la tiene su majestad D. Juan Carlos, es para el que ya siendo hijo predilecto de la villa, se le quiere agradecer todo lo que lleva dentro: Su Toreno y sus entrañas.
La Historia de Toreno se escribe con un nombre: Francisco González.
Y como se suele decir, es de bien nacidos ser agradecidos.
Con este homenaje, Toreno, su alcalde, y resto de corporativos, han sabido distinguir al hombre que lleva la sangre toreniense por los cuatro costados, padre, madre, demás familia y el mismo. No nació en Toreno, pero su mayor parte de la vida la pasó con nosotros y de ahí el reconocimiento.
Esperamos que el día que este homenaje tenga lugar nuestro "PACO", nos presente nuevas publicaciones.
Posiblemente, "Documentos Historicos de Toreno y su Alfoz" sea uno de ellos, pero dentro de su amplio mundo, además de pintor, historiador, nos puede dar a ver una faceta un poco desconocida: Sus versos de Toreno de su niñez.
---Estamos en espera del día de este homenaje.---- Os tendremos informados.---
Y SEGUIMOS CON PACO:
Siempre
en la vida se siente admiración por algo, o por muchas cosas. En este caso, y
para mí, ya desde la más tierna infancia, me vi movido a seguir los pasos de
un hombre aunque no viejo si considerado en mi vulgar fantasía por una
persona mayor y
que sabía con certeza lo que estaba haciendo.
Ya
casi lo conocí un poco calvo, hombre serio y siempre arropado por una
multitud de instrumentos colgados a sus espaldas y que echaba mano ellos en
los momentos menos inesperados. Allí donde le saltaba la vena, allí tomaba
aquellos testigos que más adelante le servirán para ir entresacando todo su
contenido.
Igualmente,
se hace con su cámara de fotos, que con su aparato de grabar, que la mayor de
las veces de una simple libreta y el inseparable lápiz, para como él
acostumbra a decir, “A vuelapluma”, en un santiamén, retratar lo que se
pone a su ojos, y digo retratar, porque lo que allí plasmaba, no era un
boceto ni un simple apunte, era un espejo de la realidad allí reflejada.
Sus
facetas, casi son difíciles de enumerar, porque si hablamos de Francisco
González como escritor, han de aglutinar en todo ello, las restantes facetas
que completan a todo un artista, polifacético
y que suelen servir en un principio de las fuentes de la historia como
investigador y el resto, todo ello fruto de sus cualidades.
Y
por si fuera poco las valías que le acompañan, intrépido y arriesgado, aún
joven, se lanza en busca de la aventura, la que él denomina
“La Aventura Americana” y de la que surgen nuevas ideas, proyectos,
vivencias y experiencias futuras.
Es
muy fácil, y por otro lado, muy difícil hablar de este hombre. Fácil por su
manera de ser, por que todo lo que lleva lo da a los demás, el trabajo para
ello. Difícil porque por mucho que yo diga, nunca podré describir con
acierto lo que su carisma conlleva.
Como
decía, le conocí siendo un niño, y mantengo vivos aquellas primeras
impresiones que en mí causaron. Ha sido en fin, el maestro al que he tratado
de imitar, copiar y seguir sus pasos, cosa difícil de llegar a conseguir por
su valía, que nunca se podrá llegar a igualar.
El
día más importe de mí vida en relación con Francisco González, ha sido en
el que fue nombrado hijo predilecto de la villa de Toreno. Ahí se consiguió
hacer justicia al tiempo y a la historia de un pueblo y de su gente.
Era
el día veintiséis de Abril de mil novecientos ochenta y cinco y el
ayuntamiento de Toreno celebraba sesión con carácter extraordinario. Al
frente de esa corporación se encontraba un alcalde, que siempre dijo: “Al
pueblo se le conoce por su cultura, y yo no escatimare esfuerzos para
conseguir todo aquello que redunde en pos de la misma”.
Este
alcalde era José Luis Merino García, el cual en esta sesión presenta una
moción para proponer hijo predilecto de la villa a Francisco González. Esta
moción no pudo tener mejor acogida. Todos los corporativos allí presentes,
representantes de las distintas localidades del ayuntamiento, dejaron patente
que ese nombramiento se hiciera extensivo a todo el municipio.

Viejo cine Santa Bárbara. Nombramiento de hijo predilecto a Francisco González, acto presentado por Nieves Salgado y Paco Vuelta.
Moción
de la alcaldía:
“En
él animo del vecindario y sin duda en el de esta corporación que me honra
con su presidencia está el unánime y sincero reconocimiento de los grandes
méritos contraídos por D. Francisco González González, natural de Villaseca
de Laciana y vinculado por lazos familiares a esta villa de Toreno. Que con su
conducta ejemplar, de generosidad y cariño a este pueblo, a la par que ha
traducido sus nobles sentimientos en obras de valor material, (Se refería
Merino García, al pleito entablado entre las localidades de Páramo y Toreno
por la ubicación de la Central de Peñadrada, y que gracias a los documentos
aportados por González, ya en varias legislaturas anteriores, cuando era
regidor José Valladares Rodríguez, se consiguió ganar dicho pleito y los
derechos sobre la misma pasaran definitivamente al Ayuntamiento de Toreno), y
moral, ha marcado, por decirlo así, una pauta estimulante para que también
por parte de otros ciudadanos se colabore eficaz y desinteresadamente a la
causa pública.
La
realización de un sinfín de estudios sobre la historia y pasados aconteceres
de esta localidad donde residió desde muy pequeño en la casa de sus abuelos
y otras muchas obras que son de todos conocidas en la localidad a lo
largo de muchos años, son más que suficientes para que el Sr. González
González sea acreedor de este pueblo y Toreno se considere deudor, debiendo
en justicia pagar de la única manera que se satisfacen estas deudas de
gratitud con el reconocimiento expreso de la colectividad traducido en algo
que indeleblemente perpetúe el agradecimiento de este vecindario y de sus
autoridades, que se deben recoger los latidos de estos satisfactorios estados
de opinión.
Atendiendo
a estas consideraciones, tengo el honor de proponer a la corporación que
delibere sobre esta idea de homenaje, y que en su caso adopte el acuerdo que
en justicia proceda.”
Terminada
la lectura de la presente moción, varios concejales hicieron uso de la
palabra en el sentido de estimar no solamente justa la proposición de la
alcaldía, sino, además, urgente, porque cada día que pasa acucia más la
exteriorización de este expresivo reconocimiento de unos extraordinarios
méritos de ciudadanía contraídos por Francisco González, acordando:
Que
se cumplan los requisitos legales para que sea ejecutivo el acuerdo de
nombramiento de Hijo Predilecto de la Villa, que se otorga desde luego a
Francisco González, lo que aparte, de entrega de certificación de este
acuerdo, se hará constar en artístico pergamino con esta leyenda: “ EL
AYUNTAMIENTO DE ESTA VILLA DE TORENO, CONCEDE EL HONROSO TITULO DE HIJO
PREDILECTO A FRANCISCO GONZALEZ GONZALEZ, COMO RECONOCIMIENTO DE SU NOBLE Y
GENEROSA CONDUCTA OBSERVADA CONSTANTEMENTE EN PRO DE LOS INTERESES DE ESTA
LOCALIDAD DE TORENO”.
El
nombramiento tuvo lugar el día 23 de Junio de este mismo año, en el viejo,
pero querido cine Santa Bárbara, ya prácticamente abandonado, dando fin a la
1º y recordada Semana Cultural, donde nuestro hombre fue aclamado por todo un
pueblo y él, nos vuelve a hacer entrega de sus nuevos y logrados trabajos
sobre esta villa.
Aunque
Francisco González, no nació en Toreno, no se puede olvidar, que su
descendencia es totalmente toreniense, y él siempre vivió y convivió con
sus gentes, quizás una de las etapas de su vida más importante haya sido la
vivida en esta villa bañada por las auríferas aguas del Sil, de donde
también saca sus relatos.
Ha
sido, en toda su expresión, El Maestro, al que siempre has querido seguir sus
pasos, tratar de imitarle en algo, llegar a algo de él, pero eso nunca eso
puede llegar a alcanzar. Sí su obra, porque para eso la ha trabajado, pero
nunca a conocer ese talento que nuestro amigo Paco.
Y
a partir de aquí, me limitaré a recopilar todo aquello que llega a mis manos
y habiendo sido publicado en
diarios o semanarios, así como otros que por circunstancias varias se han
acercado a mis manos y no se han
podido publicar. Otros, que por mi propio amor,
quiero volver a reflejar. Como digo, este trabajo no es mío, sino de
Francisco González González. “Mi Maestro”.
NOTAS:
Después de haber recogido el sentir de las gentes de todo nuestro
entorno y en especial de los alumnos de los centros de nuestro ayuntamiento,
se tiene un especial interese en reeditar “El habla de Toreno”.
Por otra parte, tengo
noticias de que Francisco González nos puede aportar una “Historia de
Toreno”, que hace ya algún tiempo me dijo estaba a punto de terminar.
Este
prologo, forma parte de una biografía que estoy
realizando sobre este, mi hombre.
UN POCO DE HISTORIA
Francisco
González González, Rodríguez, Gómez, Buitrón, Arias, Velasco, González,
Fernández, López, Peña, Gómez, Rodríguez, Arias, Alvarez, López, nace en
Villaseca de Laciana, León el 5 de Marzo de 1.922. l. Hijo de José, hijo de Manuel y Teresa, nacido en Toreno el
30 de Octubre de 1.897 y de Victorina hija de Cayetano y de María Antonia,
nacida en Robledo de las Traviesas el 18 de Abril de 1.903. En 1.929 se
traslada a Ponferrada, Bachiller, Magisterio. En 1.949 viaja a la Argentina,
de donde regresa en 1.954. Cursa Filología Inglesa en las
Universidades de Oviedo y Madrid. Hingh Proficiency en inglés por las
Universidades de Cambridge y Michigan. Agregado Catedrático y Director del
Instituto de Teruel, y profesor de su colegio Universitario en los años
setenta. Se traslada a Zaragoza en 1.977. Su amor por los viajes cristaliza en
treinta piases recorridos. Cultiva los idiomas, el arte, la poseía y la
historia.
Como
decimos Francisco González nace en Villaseca de Laciana el 12 de Marzo de
1.922. Por allí, transcurren sus primeros pasos, aunque siendo el
primogénito de la última generación de los González, abuelos y tíos le
despistaban de su “pequeñin” a sus padres, teniéndolo algún tiempo en
Toreno.
En
Octubre de 1.929, trasladan a su padre a Ponferrada y con él bajan todos,
viviendo los primeros años en la “Casa de Calleja”, hasta hace poco
existente, en lo que hoy es Fueros de León. Ingresó en las Escuelas de Ave
María, regentadas por la M .S.P. Gracias al celo de su maestro, Don
José García Luengo, en junio de 1.933 hace en el instituto los exámenes de
ingreso, donde inició en primero de Octubre del mismo año. Terminando el
Bachiller en Mayo de 1.940. Haciendo magisterio en León.
1.940.
Concursó, entre 19, para una plaza en las oficinas de la M.S.P. Se la
adjudicaron e ingresa como aspirante administrativo y, cuatro meses más tarde
como auxiliar técnico.
Julio de 1.942. Ansioso de estudios, carrera mayor, arquitecto o ingeniero, va voluntario al servicio militar a Madrid, con la pretensión de estudiar por las tardes y noches. Fallan sus planes y lo único que logra, es una tuberculosis pulmonar que lo devuelve a casa en Enero del 1.943, tras considerar un tribunal médico como “inútil total” en Carabanchel.
Marzo
de 1.943. Se traslada con su madre a Toreno, a su casa materna (donde hoy
está construida la nueva Caja de Ahorrros), parte anterior, quedando intacta
la parte posterior donde reposó hasta Noviembre de 1.944, en que paso a casa
de su abuelo, frente a la “PICOTA”, para vivir el invierno en ella. En
casa de su abuelo estuvo hasta Octubre de 1.945, en que bajo de nuevo a
Ponferrada, una vez que el médico Dr. Salgado de León, él dio
definitivamente el alta.
Octubre
de 1.945. se incorpora a la vida activa, haciendo trabajos de delineación
para la M.S.P en su propia casa. Se dedica a la vez a hacer proyectos para
Cementos Cosmos de Toral de los Vados, con lo que va ahorrando para dar el
salto a la aventura americana. Simultánea su profesión con el de aprendizaje
de inglés por la BBC, a través de la radio y con colaboraciones literarias
en el Semanario “Promesa”, donde firmaba con el seudónimo de “GONDEMAR”.
Hacia poesía, cuentos, historia. También pintaba, haciendo exposiciones, y
que más adelante expondremos,
litografiaba e investigaba.
Marzo
1.949. El día de San José, embarcó en Barcelona en el “Cabo de Buena
Esperanza” para Buenos Aires. Pretendía conocer a los suyos y restablecer
el contacto perdido con la familia de su madre.
Logró
localizar y visitar a su padre abuelo, y a sus tíos maternos, todos
habitantes en las zonas del Tandil, Vela y Olabarria, al sur de la provincia
de Buenos Aires. Su intención era regresar
a los dos meses, pero se le ofrece la oportunidad de ir como profesor
de español al Instituto Berltz de Nueva York y empieza las gestiones para
pasar el visado en la embajada de los EE.UU. en Buenos Aires. Mientras esto
llega, se le acaba el dinero. Un día, en junio de 1.950 piden proyectistas de
máquinas para talleres Eureka, en Rosario de Santa Fe.
Se
presentan nueve y consigue la plaza mediante examen. El visado no llega y lo
descarta. En este tiempo es miembro de ACCEBA, asociación cultural
estudiantil brasileiro-argentina, donde estudia portugués. Monta un
tallercito mecánico, que simultánea con la fábrica en un trabajo brutal
durante 3 años (de 7 la mañana a 10 de la noche). Triunfó en la
fábrica, su sueldo era el cuarto entre 350 obreros y empleados, pero fracaso
en su taller propio por líos con el tornero que en el tenía. Lo vende en
Julio de 1.953 por 36.000$.
Septiembre
1.953. Inicia su gran periplo por Sudamérica, del que conserva un detallado
diario. Argentina, Chile, Bolivia, Perú, donde la aventura y el estudio es su
cometido, regresando a la Argentina.
Enero
1.954. Vuelve a España, a Ponferrada, se dedica a dar clases particulares de
inglés. Enseña álgebra, tecnología y dibujo industrial en la escuela de
aprendices de La Minero, e inglés en su propia academia nocturna.
Enero
1956. Es llamado por Vivaldi para ponerse al frente de la oficina técnica.
Hace proyectos importantes, como el de
un plano inclinado con skip automático de 8 toneladas para extraer mineral de
hierro, unas 2.000 Tm. Diarias algunos días. del fondo del Pantano de
Barcena, a punto de inundarse. Dirige las obras en Barcena y la parte
mecánica en los talleres de Canal del Ponferrada. Descontento por el trato de
los ingenieros, lo abandona el 28 de febrero del 1.961. Desde el 1 de
Noviembre del año 61 lleva la oficina de Bagaco, Barrios-Garnelo, abandonando
el 31 de Marzo del 63.
El
1 de Marzo de 1.963 entra como profesor de delineación en la Escuela de
Formación Profesional “Virgen de la Encina”. Alterna estas clases con
otras de inglés en su academia nocturna y particular y con el estudio de los
cursos comunes de Filología y Letras de
la Universidad de Oviedo, que hace por libre. También se ocupa de las
actividades bercianas siendo presidente de la sección de Bellas Artes del
Instituto de Estudios Bercianos.
Participa en recitales poéticos en Villafranca, pinta, dibuja, expone e
investiga.
En
1.964 pasa la matricula de Oviedo a la Universidad central de Madrid donde
sigue la especialidad de Filología Inglesa. En todos sus viajes hace visitas
a la Biblioteca Nacional, Archivo Histórico Nacional y Real Academia de la
Historia para buscar datos sobre la historia del Bierzo, que también completa
en el Archivo General de Simancas y en otros archivos nobiliarios.
Julio
1.968. Termina la carrera y se presenta inmediatamente a las oposiciones de
agregado de Inglés del Instituto de Enseñanza Media, que ganó, marchando a
Teruel para iniciar el curso el 1 de Octubre del año 68. Es secretario del y
prepara durante este tiempo las oposiciones a catedrático, que también
consigue en Diciembre del 68 con destino a Astorga. Pide comisión de
servicios y logra seguir en Teruel. El 1 de Enero del 70 consigue el destino
definitivo en Teruel donde es jefe de estudios en el curso 70-71 y director en
los cinco cursos siguientes hasta su traslado a Zaragoza al Instituto de
Zurita. El 1 de Octubre del 77, donde hoy, marginando todo cargo directivo,
para disponer de más tiempo en sus investigaciones. En Teruel, fue profesor
del colegio universitario desde 1.972 hasta 1.977.
En
idiomas, habla inglés y se defiende en francés, siendo miembro en 1.950 de
LAlliance Francaise en Argentina. Alemán, pasó un verano en Colonia en el
65. Portugués, siendo miembro de la sociedad cultural brasileña Acceba en
Argentina e italiano estudiando en Argentina y realizando varios viajes a
Italia.
Como
viajero. Lo que ha sido su pasión. Conoce casi 30 países europeos y
americanos.
El
dibujo y la pintura, son otra de sus pasiones. Estudia pintura con D. Eugenio
Ramos en Ponferrada hacia 1.941, colgó varias
veces en esta ciudad, en exposiciones particulares y colectivas y
trabajo muchos años, en dibujo al aire libre.
Como
historiador es en el 1.942 cuando hace su primera recopilación de Historia
del Bierzo. Tiene un hermoso archivo-biblioteca que se podría resumir
así : 1.400 libros, entre impresos, extractados a mano o máquina y
fotocopiados. Más de 8.000 fichas, unas 13.000 fotocopias y 461 microfilmes.
De
1.945 a 1.954, bajo el seudónimo de “Gondomar”, colabora en “Promesa”,
“El Pensamiento Astorgano” y “El Bierzo”, con 53
Cuentos Morales y Ensayos, 23 artículos de la serie, Desde un Rincón
de América, 20 de la Serie Por esos mundos de Dios -completada con charlas
por la radio -, y 18 poemas en Rincón Poético. Más de cien artículos
históricos, sobre el Bierzo, en Aquiana, La Hora Leonesa, Diario de León, La
Luz de Astorga. Lucha de Teruel, Boletines de las Diputaciones de León y
Teruel, revistas, Tierras de León y León de las Casa de León en Madrid,
Revista del I.E.B., Revista de Filología de Universidad de Madrid.
Libros
publicados : Hardy-Yeats y Hopkins-D.Thomas, dos binomios paralelos y
divergentes. (Teruel 1.974), Privilegios de Ponferrada, (Teruel 1.976). El
Habla de Toreno (Zaragoza 1.983), Hidalgos Bercianos, (Madrid 1.983), A
Propósito de las Autonomías, El Bierzo en la Encrucijada, (Zaragoza 1.983),
nueve cuadernos de la Colección Nuestra Historia (Zaragoza 1.984/85), cuatro
de la colección Temas Torenienses, (Zaragoza 1.985), varios libros de
investigación histórica y de Poesía sin editar.
DOCUMENTOS
DOCENTES
TITULOS
ACADEMICOS Y PROFESIONALES (OFICIALES)
Título de Bachiller. Oviedo, 21-1-41
Titulo
de Maestro de Primera Enseñanza. Madrid, 16-8-48
Titulo
de Licenciado : Sin tesina : Madrid 15-1-69, con tesina :
Madrid, 19-2- 70.
Título
de Agregado. Madrid27-11-68
Título
Profesional de Catedrático. Madrid, 31-10-69.
DIPLOMAS
Y CERTIFICADOS ACADEMICOS
High Proficiency. Cambridge, Junio 71.
Proficiency in Inglish. Universidad Michigan 18-11-71
Pedagogía
Lingüística. Universidad de Deusto, sept. 70. Madrid, 10-9-70.
Programador
Laboratorio de Idiomas, ICE Univ. Valencia, Sept. 70.
Especialista
Metodología Audiovisual. Univ. Granada Enero-71
Metodología
lingüística Inglesa. Unv. Zaragoza, Mayo 71.
Programas
y puesta en marcha del Inglés en COU, Zaragoza, Julio-71
SERVICIOS
DOCENTES COMO INTERINO INEM :
Certificado
interino Ponferrada, curso 61-63
Nombramiento
por Ministerio, interino Ponferrada, curso 62-63
Reconocimiento
por Ministerio, servicios 2 años interino en Ponferrada, 7-11-68
Nombramiento
interino-encargado cátedra, INE Teruel, 1-10-68 a 18-12-68
SERVICIOS
DOCENTES COMO AGREGADO INEM :
Título
Administrativo agregado. Agregado INEM Instituto Masculino Teruel A12EC3239,
19-12-68 a 29-9-69.
Petición
excedencia agregado, Teruel 29-9-69
Concesión
excedencia agregado 28-11-69
SERVICIOS
DOCENTES COMO CATEDRATICO INEM :
Título
Administrativo Catedrático.
Concesión
comisión de servicios de Astorga a Teruel, 69-70. 12-9-69
Prórroga
toma posesión de Cátedra en
Astorga hasta 30-9-69. 22-4-69
Nombramiento
catedrático INEM Teruel, curso 70-71. 11-6-70
OTROS
SERVICIOS DOCENTES :
Profesor
de Inglés Academia Formación Profesional M.S.P., 1.953 a 1.956
Contrato
Colegio Universitario Teruel, cursos, 72-73 y 73-74
Certificado
Profesor Colegio Universitario. Teruel 72-73, 73-74, 74-75 y 75-76
Certificado
profesor INBAD del Instituto masculino Teruel 75-76, 76-77
CARGOS
DIRECTIVOS INEM :
Secretario
INEM masculino, Teruel, del 69 al 70.
Jefe
de Estudios INEM del Femenino, Teruel, 70-71-
Renovación
de Jefe de Estudios INEM Femenino, Teruel 1.971.
Director
INEM femenino Teruel, 71-72
Director
INEM femenino, Teruel, 72-75
Director
INEM femenino Teruel, -10-75 a 30-6-76
CARGOS
POLITICO-EDUCATIVOS :
Vocal
Comisión Ordenación EGB provincia de Teruel, rector
Zaragoza del 72 al 76.
Consejero
Asesor Provincial Educación Teruel, Nomb. Ministerio 9-12-72 a 8-11-76 (B.O.E.
26-12-72)
Vocal
Comisión Nacional de Trabajo Plan de Estudios, Inglés BUP 26-9-74
Vocal
Comisión Provincial Cursillo especialización 2ª etapa EGB Teruel, 73 y 74.
Vocal
Comisión Provincial Promoción Estudiantil Teruel 72, 73, 74, 75 y 76
Vocal
Junta Provincial Directores Institutos de Bachillerato 26-2-75 a Junio del 76.
Vocal
Junta Distrito Universitario. Directores Institutos Nacionales de .
Bachillerato, Decreto 23-1-75 (BOE 12-2-75)
Vocal
Grupo de Trabajo BUP en Comis. Prov. Constrc. Escol. 8-4-75 a 1.976.
VARIOS :
Vocal
Suplente Tribunal Oposición Agregados INEM 1.970, 4-8-70.
Vocal
titular Tribunal Oposición Agregados INEM 1.972 (BOE 22-7-72)
Renuncia
Vocal Titular Oposición Agregados, 15-3-74.
Aceptación
renuncia Vocal titular Oposiciones Agregados, 9-4-74
Vocal
Titular Pruebas Grado Superior (Reva. 6ª) INEM Fem. Teruel 1.971 a 1.975
Nombramiento
Vocal Revalida de 6ª INEM masc.
Teruel 1.971.
Presidente
Tribunales Prueba Conjunto INEM fem. Teruel, 1.971 a 1.975.
Carta
Laudatoria Director INEM masc. Por desempeño secretario Instituto mascu.
Teruel 1.970.
Hoja
de Servicios traslados Catedráticos año 1.974.
Hoja
de Servicios traslados Catedráticos año 1.977.
Esta ha sido una de los campos que mas me han admirado de Francisco González. Sin embargo, es una de las facetas, quizás mas desconocidas.
Presenta su primera exposición en el año 1.948. fue su lugar, salón del Instituto de Ponferrada, (aún su arquitectura conservaba aquel colegio de Agustinos), y allí presento 15 cuadros. Todos originales, aunque algunos eran copias de sus artistas favoritos.
Son los días 7 al 15 de setiembre del año 55, cuando el Club de tenis da cabida a su segunda exposición. Ahí ya son 22 óleos y 21 dibujos. Aparece Francisco en el cuadernillo de presentación, enmarcada dentro de una paleta cruzada por un pincel a nuestro hombre levantando su mano y plasmando su idea.
En el interior, relación de óleos y dibujos y las siguientes notas :
El color puro es alegre, pero caduco.
Como las flores, con belleza para un día.
Los tonos suaves del bosque, del cielo y
del mar son eternos. El gris triunfo sobre el bermellón
La vida de hoy es prisa y ritmo. Y el arte
se actualiza cuando la LINEA se propaga
en el cuadro con inquietudes de onda escurridiza,
ágil, nerviosa, saltarina...
La espátula da al óleo valentías de acuarela,
cuando sus planos de color,
son grandes y sus contactos limpios.
Añade plasticidad, modelando superficies.
Las cosas no debieran ser como son,
sino como quisiéramos que fueran, y
el pintor sabe vestírnoslo con la
ilusión de la BELLEZA.
Monet, Renoir, Cézanne, Van Gogh...
impresionista que escribieron sus nombres en la historia,
con la tinta más preciosa :
la LUZ.
Y es el Casino de Ponferrada, el que en los días del 7 al 12 de setiembre de 1.956, acoge su tercera exposición. 22 cuadros los presentados, y el tema de todos ellos “El Bierzo”.
González
se nos presenta en esta ocasión, un año después, con una presentación
similar a la anterior en cuanto a la parte primera, pero diferente en
contenido y con una nueva semblanza presentada por los organizadores :
Francisco González es autodidacta por preferencia. Abiertos sus ojos al estudio de los mejores museos y salas del mundo, llegó al convencimiento de que el artista debe brotar espontáneamente, sin hacerse ni conducirse. Madrid, Londres, Lisboa, París, río, Buenos Aires, Lima...., no hicieron sino reavivar su latente sentido artístico, pero sin promover nunca, formas o expresiones humanas. Admite el perfeccionamiento de la técnica, pero no el de la idea, que es personal, libre, pura e inconvertible. “ El manantial - dice -, mientras salta entre las rocas , tiene algo que ver ; cuando se canaliza, es más útil, pero menos bello. Y el arte “canalizado por cauces que no son los propios, pierde su principal carácter : la personalidad.”
En la ineludible necesidad de clarificarse dentro de una escuela, lo hace dentro de la impresionista. De tener que crear alguna, proclamaría el “efecticismo”. Una moderna casa de cemento no será tema propicio para un cuadro si lo admitimos tal como es, pero si, torturamos sus rígidas aristas en pro de un mejor efecto.
Prefiera la espátula al pincel, por creeerla más plástica y vigorosa. Y limita la gama de su paleta -seis colores-, para lograr una fina unidad cromática, armoniosa y sencilla.
Pasamos de año y nos adentramos en 1.957. es el mes de Setiembre y aparece un algo muy importante para el Bierzo y Ponferrada ; Programa de Fiesta de la Encina 1.957: El autor “F. González”.
Y en un estudiado diseño plegable en seis partes, nos encontramos con una imagen de la Virgen de la Encina que da paso a un pregón :
El reloj de las fiestas anuales,
da hoy la hora de la mayor de
todas las que se celebran en el
Bierzo. Pero en la renovación
de nuestra fiesta grande, no todo
será algazara, sino también, devoción.
Los cultos en honor de nuestra patrona,
recibirán este año una inyección vigorosa,
como aplauso a la sublima herencia
de devoción mariana que se nos confía.
Somos eslabón de una cadena y
procuremos cumplir nuestro deber :
recibiremos y daremos.
O, en otras palabras :
Seremos portadores momentáneos,
pero firmes, de algo que se nos lega :
Una tradición.
Por eso pedimos a la Virgen que
sepamos ser engarce, y el más brillante de todos,
para poder pregonar a los vientos, que nuestra
misión
está cumplida.
En este programa el autor no ofrece toda la extensa programación de este año, además de presentarnos dibujos en el cual el primero se trata de la plaza de la Encina con este texto :
El amor y la espada gustaron de refugiarse en
los sopórtales, al amparo de las sombras.
En nuestra típica arquitectura ciudadana, los
arcos de la Encina se enarcan hoy, como cejas
de asombro , ante las inquietas muchedumbres que pasan.
Un nuevo dibujo aparece, y se nos presenta el viejo puente de la puebla con sus casas balconadas mirando al río, aún era el viejo puente :
“Murieron las aguas claras y, el puente perderá su
fisonomía bajo la piqueta del ensanche. Es la lucha
entre la tradición y el progreso, cuando no pueden
llevarse de la mano. Pronto este bello rincón verá
cambiar su silueta, pasando al álbum de las cosas idas.
El castillo no podía faltar, un nuevo dibujo y su dedicatoria :
“Esbelta, arrogante, con líneas preciosas y perfiles propios, esta
hermosa portada de nuestras bailía templaría, borda sobre el cielo
un encaje de almenas y matacanes.”
Y a la Plaza del Temple, casas con sus balcones, escaleras de piedra, una chimenea de aquellas de lumbre de suelo :
“Aunque bien pudieran tomarse por los de una humilde casucha de
Cabrera o Ancares, estos rústicos muros y corredores se levantan,
con otros muchos, en el intrincado barrio de San Andrés.”
Como
remate de este programa y en parte posterior, una imagen inédita, de La
Ponferrada de los años 57. Una fotografía tomada desde el Pajariel, y que el
artista ha sabido completar, aunando todo lo que la fotografía en aquellos
tiempos aún no era capaz de conseguir con las técnicas de hoy. Una
Ponferrada que comparada con los tiempos de hoy, hace sentir nostalgia y
añoranza del pasado.
En
Junio de 1.960, del día 12 al
30, bajo patrocinio del Instituto de Estudios Bercianos , vuelve a colgar
nuestra artista en el Club de Tenis.
Una exposición particular donde presenta 39 dibujos :
“Cada árbol, cada roca, cada arroyo...tiene una
belleza escondida. Viajero de este mundo de
ensueño, el artista la presiente. Luego trata de
arrancarla. La Naturaleza, avara de sus cosas,
se resiste. El pintor esgrime entonces sus mejo-
res armas de persuasión : el pincel, el lápiz, la
la pluma..... Acorralada, inerme, tal vez arrepentida,
la naturaleza cede. Es el triunfo del arte.
égloga, también yo he visto cosas bellas. Y tam-
bién he luchado contra la naturaleza, esgrimien-
do mis mejores armas. Solo me queda la duda
de saber si la he vencido.
Nos
había quedado atrás, el V Certamen de la exaltación de la valores Leoneses,
era el 21 de Julio de 1.959, allí en una exposición compartida se nos
presenta un óleo con el
titulo :”Orillas del Sil”.
En
Septiembre de 1.961, II Salón de Arte Berciano bajo patrocinio de la Comisión
de Fiestas de La Encina, nueva exposición colectiva, donde nos presenta
un nuevo óleo, además acompañado, entre otros por nuestro querido
paisano y también de Francisco González, Manuel Viloria Fernández.
Es
nuevamente Ponferrada , Marzo de 1.964, y El Instituto de Estudios Bercianos,
que nos presenta otra nueva exposición colectiva, donde así también
acompañado por artistas con los mencionadas anteriormente, Nos presenta dos
dibujos : “Las hermanas casas” (Villafranca), y “Tarde de Sol”
(Villafranca).
En
1.966, aquella radio que era, es y será la emisora del Bierzo, acoge
exposición colectiva, donde González, está acompañado de, Alonso, Herrero,
Maribel, Solana y Viloria :
González :
“
De mi hucha de barro quebrantada salieron un día ocho perronas gordas. Y
compre un Lápiz-carbón, con el que hice maravillas de niño prodigio :
Una amazona sobre un caballo panzudo, que mereció los honores de un marco y
en lugar de honor de la casa. Las visitas abrían la boca. Paquin era un
portento y los reyes le trajeron una acuarela. ¡Va¡ Velázquez usaba óleo -
lo decía la Enciclopedia.....- Con mis ahorros y sin cine, compré unos tubos
de saldo y de peseta. Hoy quise volver, más crecidito, con más perras gordas
y mejores tubos. Y más temor también. Pero el tiempo, que no es malo para
todo, me ha dado al menos un poco de experiencia. La muestra que expongo hoy
les dirá que no miento.”
En 1.967, bajo la presentación de Antonio Pereira y en la Casa de León en Madrid, del 11 al 18 de Octubre, nueva exposición compartida.
Cuatro
dibujos : “Ponferrada, Molinaseca, Arbol y Carucedo.”
Teniendo unos dos años, un divieso en el cuello que estuvo en gran actividad manando pus mucho tiempo probó la ciencia y la paciencia de su tía Lola, quien lo curaba diariamente con algodones y sublimado.
Con
cuatro o seis años, andaba siempre robándole martillos a su abuelo de una
alacena que había en el pasillo, a la que apenas alcanzaba, puesto de
puntillas, Por allí andaba siempre martilleando, pegando más golpes a los
dedos que en los clavos. Hacían con ellos juego sus rodillas, descalabradas y
sangrantes por las caídas, como seria más tarde por subir a los arboles en
busca de nidos.
Gustaba de corretear por el salón de su casa con el triciclo que tenía Alipio, el de Evencio y Flora, que fue su primer amigo en el pueblo, por razones de vecindad. Con él iría , años después, en la adolescencia, a echar las cuerdas a las anguilas en una tablada de enfrente a Valcarral. Como siempre cogían algo al ir a retirarlas de madrugada, empezaron llevando unto para prepararlas y comerlas allí mismo, terminado llevando también pimientos, patatas y media batería de Cocina.....Su inexperiencia culinaria hacía que el preciado manjar se depreciase, saliendo salado pringoso de unto, quemado...Pero seguían yendo.
En
cierta ocasión por inservible se lo ceden a Isabelina Diez, parienta de
Francisco, la de ¨Serafín y esperanza, que andaba por allí apacentando
ovejas.
Los nidos lo traían de cabeza. Y los pardales más. Era un experto en fabricar horquillas para tiradores, que hasta los vendía por una “perrona” para allegar fondos. No respetaba ni el calor del verano, bajo un sol vertical de unas tres de la tarde sin siesta, ya andaba Paco por la Cagalla -first class para el ejercicio de su puntería, por la Fornilla, el Cubillo, La Gandara... era un conocedor los recovecos ideales para la caza infantil. En invierno solía cambiar las forcilleras, tirando unas pajas sobre la nieve para armarlas, o buscando corrales o basureros, especialmente uno que había junto al pozo que había a veinte metros de la Picota, lleno de cenizas y con algún desperdicio. Incluso los cazaba con un cesto boca abajo cubriendo grano que sostenía precariamente con un palo atado a una cuerda, que manejaba desde lejos para hacerlo caer.
Ya
a mis quince años al hombro, hacía mis delicias Angel El Boticario, que
tenía el negocio en nuestra casa. En él admiraba- y copiaba, en lo posible-
sus cambiantes aficiones. Unas veces, dibujando con carboncillo y lápiz
compuesto el telón del escenario del teatro de mis abuelos ; otras
veces, ayudándole a clavetear sobre un proyecto de avión, cuya estructura
cobijaba en el hangar de nuestro corral, mientras Tantona elaboraba un motor
que nunca hizo volar, artefacto ; otras, oyendo como rascaba notas a un
violín que había comprado a unos gitanos, en mi presencia, por un frasco de
colonia y 80 Pesetas ; otras, saliendo con él de “ paquete” nunca
más útil mi diminutivo sobre una moto Indian, que levantaba polvaredas
camino de Matarrosa ; otras, en fin, yendo con él a cazar pájaros con
un sofisticado bastón-escopeta que armaba y desarmaba en un santiamén
preparándolo para el disparo.
También se grabaron en mi memoria aquellos ocho años de cuando era un mocoso enclenque que pretendía dar a la manivela de un organillo que abultaba más que yo y al que apenas alcanzaba, para tocar las diez piezas únicas, irremediable y permanentemente repetidas, en los bailes del salón de casa, gratuitos por la bondad samaritana de mi abuela, que se contentaba conque sus cinco hijas tuvieran la diversión en casa.
Los años de la guerra, ya estudiaba de Bachiller en Ponferrada, acostumbraba a pasar mis vacaciones en Toreno. Aquí con Alipio Menéndez, con Amandin, con Titos el del medico, con Manolin Orallo y con otros amigos, procuraba mis abundantes ratos de esparcimiento. Recuerdo de esta época, en que yo andaba con una boina roja de pelayo, que un día se me ocurrió ir a coger cerezas de un árbol del Luengo, próximo a un prado que allí tenían mis abuelos. - !Nunca lo hubiera hecho !, desde el otro lado del río, a medio kilometro, vió mi llamativo señuelo encarnado el dueño del cerezo. Que era un caminero, padre de Herminia. Le faltó tiempo para contárselo a mi abuelo, quien me hecho el consabido rapapolvos por apropiarme de lo que no era mío.
De este desgraciado trienio de tiros, mil novecientos treinta y seis, mil novecientos treinta y nueve, tengo, sin embargo, unas memorias vivas y solazosas : las andanzas inseparables con mi primo Pepe Vuelta, argentino más español y toreniense que muchos, aún nos hace sus visitas.
Juntos andábamos por el monte, intentábamos ayudar a la vendimia en la viña o el lagar, íbamos a la sierra... O cantábamos tangos, a lo Gardel, viendo quien desafinaba más. De él se prolonga hoy en día la herencia. Y también, libres de compromisos de faenas productivas, íbamos a pescar, verbo que no era decentemente conjugado en la práctica, so pena de que algún “jurelin” tonto que se dejara poner la mano encima en el cachón, que era nuestra especialidad. Un día, tras largas horas de trabajo logramos aislar un circulo de piedras en las orillas de La Silla, donde cogimos una anguila. !Bien procuramos que el trofeo entrara en el pueblo suspendido de un garabito y bien visible, para poder pregonar nuestra proeza a los que nos cruzaban... !
Fue
allí mismo en La Silla, donde mi madre tenía un prado vendido más tarde a
uno de Librán , para allegar medios a una larga y costosa cura de reposo que
yo hacía en la villa, en el que corrí una aventura de Tarzan incipiente con
Aurelio, un criadin de Pardamaza que mis abuelos tenían para llevar las vacas
al pasto, exminero y vecino hoy de San Roman de Bembibre. Yo quise levantar
una choza elemental de troncos y hoja. Planee sabiamente
su estructura, acopiamos material y pusimos el ramo. Todo fue muy bien, hasta
que llego mi abuelo con un hacha y su reprimenda. Allí, ante mí flamante
obra destruida, terminaron y se lloraron mis aficiones arquitectónicas.
He leído varias páginas sobre el paso por Toreno de los Jinetes del Apocalipsis. En los siglos XVIII y XIX y, sin dudo, también antes, no dejaron de entrar a espada afilada en nuestra villa. La suave parsimonia, casi angelical, con que nos lo representa el iluminado beato del Burgo de Osma en el siglo XI, se torna ataque y dolor en los grabados de Durero en el XV, con la misma repentina actitud cambiante que nos brinda Electra transformando su lealtad en venganza. Y a este genero pertenecen, tristemente, los jinetes nuestros.
Ya he escrito sobre los incendios de Toreno en otra ocasión. Ahora, lo haré sobre el hambre. No es extraño que Hesiodo lo tuviera como una divinidad hija de la noche, Virgilio la colocara a las puertas del infierno y los lacedemonios la interpretaran como una mujer pálida, seca y arrugada, ojos muertos y brazos descarnados, porque terrible es su presencia y fatales son sus actos. En Argel, mató 300.000 árabes en 1.868, en la India 50.000.000 en el trienio1.898-1.9900, en el Pacto del Hambre, francés de 1.765 a 1.777 arrasó hogares y sembró miseria. Y así en muchos otros sitios. Veamos en Toreno, donde, gracias a Dios, no se llego a tanto.
A un simpático cura toreniense, don José Fernández Gil, que rigió la parroquia desde 1.777 a 1.816, debemos curiosas anotaciones sobre este punto. Nos dice que en el pueblo, en los meses de mayo a julio de 1.789, llego a pagarse la fanega de centeno a 70 reales, la de trigo a 100 y la cebada a 50, precios que corrieron paralelos a los de Castilla. En Barcelona, Valencia, y otras ciudades donde falto el pan, hubo motines. Y añade : “En el Vierzo fue donde menos se sintió el apuro, por haber bajado a los mercados bastante centeno de Galicia, cuyo país estaba sobrado en dicho año.
En el quinquenio 1.800-1.804 el pan alcanzó más precio. En la provincia de el Vierzo, llego a pagarse a 92 reales y más la fanega de centeno. “Así, o poco menos, lo cobro Diego Gago, cirujano, vecino de esta villa de Toreno arrendatario que era de los diezmos y rentas que ella lleva el cabildo de la ciudad de Astorga, y que antes eran de l dignidad de Ribas del Sil en aquella iglesia”. El año final de los cinco antedichos, tras precios en continuo aumento, alcanzo el trigo en Castilla la altísima cota de 200 reales la fanega, y en la misma proporción los demás cereales. El hambre se enseñoró del pobre, tocando también a Toreno, donde lo eran todos. Y todavía en 1.811 se pagó el centeno a 80 reales, el trigo temprano a 100 y el seruendo a 120. “De lo que siguieron enfermedades contagiosas”.
Pero sigamos con estos infortunios y pruebas que, unidas al hombre desde su barro primero, llamaron-y, lo que es peor, entraron- a la puerta de nuestra villa en los años 1.810 a 1.812. Por si fuera poco el saqueo de la intendencia francesas, esquilmando cosechas y ganados, los vecinos de Toreno, “agobiados de tanta calamidad y miseria que sufrieron por su esterilidad y cuantiosas raciones que hubieron de entregar a las tropas acantonadas en dicha villa partido del Bierzo, agotados ya cuantos arbitrios estuvieron a su alcance, se vieron en la precisión de echar mano a las rentas y primicias en grano que se paga a la fabrica de su iglesia parroquial”.
Esto
es lo que expresan, Toribio Gómez, Manuel Velasco, Manuel Rubial y Juan
Buitrón en una carta que enviaron al señor obispo el 3-3-1.820, años
después de lo ocurrido. La situación de hambre fue tan desesperada que el
pueblo no vio otra salida a su alcance. Lo tomado en los tres años ascendía
a 193 cuartales y medio de grano.
Y aún no habían podido devolverlos, “por la falta e posibles en lo mas de sus vecinos, que cada día se aumentan y constituyen en el mas deplorable estado”. ¡Así de caótico¡ El obispo sabedor de que el concejo ha solicitado de la Hacienda Real la deducción de esta deuda en sus contribuciones para pasar su equivalencia a la iglesia, y considerando que los laboriosos torenienses “han contribuido hasta aquí y se han prestado graciosamente con sus personas, carros y bueyes a la conducción de acopios para las obras de que ha tenido necesidad la iglesia” accede a tal petición, en Astorga, el 14-11-1.820, de momento, se ha salvado el bache.
En esta hora de suplicas y lagrimas, también Francisca Alvarez, viuda y con cinco hijos, tira su cuarto a espadas alzando sus ojos al prelado y suplicándole, en 1.822, la rebaja a un “razonable” precio del “escandaloso” que en 1.811 se había pagado por el centeno, del que ella debe 9 cuartales, con monte de 420 reales, por un arriendo que a la sazón llevaba de la iglesia. “La escasez de aquel año 1.811 causó la mayor miseria”, nos cuenta el cura don José Anta en su nota.
El desfase de los precios puede comprobarse en el siguiente cuadro, confeccionado con datos de los libros, sobre el valor de cuartal de centeno.
Año1.804 a 14,50 reales. 1.811 a 46,50 reales. 1.815 a 11 reales. Año 1.820 a 5 reales y en el año 1.825 a 4 reales.
Tras el hambre, la peste. No sé qué habrá ocurrido en Toreno cuando la Peste Negra asoló Europa, reduciendo su población en una cuarta parte, a mediados del siglo XIV. Seguro que lo habrá padecido , y no con mengua , como ocurrió en toda España. Pero los muertos no hablan y las estadísticas se olvidan. Don José jugando a cronista nacional desde Toreno, nos recuerda una peste en Cádiz y Sevilla “que arrebató más de 20.000 personas, y otra en 1.804, aún más terrible, En Málaga y sus contornos, en que murieron muchos más”. Y otra de 1.812, ocurrida “en todo el reino, a causa de la necesidad y apuro en que se vieron las gentes, ya por la cortedad de las cosechas, ya por la opresión de los franceses”. Pero nada más nos dice concretamente de lo que entonces pasó en su parroquia de Toreno, aunque debemos presumirlo cuando nos apunta que “a las hambres se siguieron enfermedades contagiosas”, pues sabemos que en Toreno hubo mucha hambre.
Conservamos también la breve referencia de una peste de viruela pasajera, aunque grave para los niños. A ellos se refiere el párroco don Ignacio Anta Martínez el 26-10-1.887, con motivo de la ampliación del cementerio viejo, efectuada “para que pudiera hacerse en él, con la conveniente separación, el enterramiento de cadáveres, y sobre todo en la actualidad en que , con motivo de la peste de viruela, mueren bastantes, en especial niños.”
Hubo además una calamitosa peste, que muchos aún testifican : el jocosamente llamado “Mal de Moda”, como si de moda fuera el morirse. Ya escribí sobre ello en otra ocasión reciente, con cuadro estadístico, al hablar de una peste ponferradina. Costo a España 160.000 muertos, A León unos 5.000 y a Toreno 51. Los libros de la iglesia lo cuentan muy detalladamente, con nombres y fechas. Mientras los dos años anteriores y posteriores dan una media de 15 mu345ow anuales (1,3 al mes), los nueve primeros meses de 1.918 dan 2,4 muertos por mes, y solo el de octubre ¡25¡. Los dos primeros fallecidos lo fueron el día 2 y los dos últimos el 25.
Transcurrieron 23 días de pánico y horror. Hasta que la gente se fue acostumbrando. Luego, como desafilada la guadaña de la Parca o cansado su brazo de segar vidas, todo paró repentinamente.
Las campanas, que ya en los últimos días habían cesado de encordar en evitación de alarmas, lo hicieron ahora definitivamente. Los últimos dos meses del año fueron normales, con solo dos decesos cada uno. El Turiferario descansaba y el pueblo renacía. ¡Ya se podía, al fin, dormir tranquilo¡.
Pampa el Infierno (Argentina), siete de diciembre de mil novecientos cincuenta y tres. Estaba yo en las selvas del Chaco Argentino. Acostumbraba a dormir en un camastro, al aire libre, porque había calores de 50 grados a la sombra durante el día. Por la noche me levanté para acercarme a un charcón donde orquestaba una sinfonía de animalillos. Iba descalzo. Dos perros me acompañaban. De pronto, como por un resorte, se lanzan sobre algo que esta a dos metros delante de mi. Yo no la había visto. Luchan con ello. A la luz de un farol, pude comprobar después que se trataba de una víbora coral venenosisima, rota ya, pero aún moviéndose, que inevitablemente hubiera pisado. ¿Estaría ahora yo aquí contando esto ?.
Las víboras me traían a mal traer. Allí vi a una yayará que se había metido en el horno, y todavía conservo el cascabel de una serpiente matada también allí. Y así mismo descubrí una araña pollito, grande y ponzoñosa, que se movía lentamente a un metro del inodoro, donde yo me santaba ignorándola.
Cuzco (Perú), veintisiete de Octubre de mil novecientos cincuenta y tres. En el imponente Machu Pichu peruano ante las hermosa s ruinas incas de una ciudad casi tallada en piedra, con la terrible y hostil naturaleza del cañón del Urubamba y el ruido del río Vilcarota -afluente del Amazonas- por fondo, me quede solo y perdido. Se hizo denoche. Tenía miedo. Quise refugiarme en una cueva, que ya había sido ocupada por un siguairo, especie de gran liebre sin cola, que salió de estampida al verme. Los dos nos asustamos. Seguí camino por el precipicio que llevaba al río, en el fondo del tremendo valle, casi a tientas entre la maleza, logré llegar hasta alcanzar un rústico puente. Nunca rece tanto como aquel día en el que creí llegaba mi ultima hora, impotente ante la soledad y la naturaleza agresiva. Me orientaba por el ruido de las aguas. Atravesé dos túneles a tientas, tocando con pies y manos los raíces que las tinieblas me ocultaban. Hasta que, cansado pero vivo casi resucitado, alcance una casucha de madera, donde un hombre taciturno y temeroso ante mí fantasma me dio un caldo que me supo gloria. En un pobre lecho único mueble de un cuarto levantado sobre una roca volcada al río, aún tuve tiempo para escribir trece páginas en mi diario -sagrado cometido que jamás marginaba- y descansar de una memorable jornada de aventuras.
Chucllas (Bolivia), Veintiuno de Noviembre de Mil Novecientos cincuenta y tres. Desde Cochabanba, donde acababa de abortar una revolución, (a mí fue la policía a buscarme en La Paz, creyéndome implicado), camino de Aiquile, voy pasando Punata, Montepunko, Totora..... Hay un frío temible, y cortante. Es el cuchillo del Altiplano. Voy echado sobre un camión de cemento, donde los indígenas que me acompañan han apartado sacos de cemento, para echarse y aprovechar su calor. Me meto entre ellos y me cubren con su tabardo. Hablan de en aimará. Me miran y se sonríen, enseñando la ventana de sus dientes rotos, por donde fluye un leve hilillo de saliva verde de coca. Vamos saltando sobre un imposible camino empedrado. De pronto, exactamente a las 21,50, ascendiendo la endemoniada cuesta de Chullas, retorcida y pedregosa, el camión se clava. Voy a bajarme, cuando me veo casi colgado al borde de un precipicio,. Lo estimo en unos 150 metros cortados a pico. El Dodge había roto una ballesta delantera, desplazándose su eje y perdiendo la dirección. Medí la distancia salvadora para el recuerdo : la rueda delantera derecha estaba exactamente a dos palmas de aquel infierno sin fondo. La habilidad del conductor, la excesiva carga en una pendiente arriba, y mí ángel particular sobre todo, ,e habían salvado de la muerte segura. Improvisando un arreglo con correas y palos -aún hoy me pregunto cómo-, la habilidad del chofer nos puso de nuevo en camino ; pero yo, buscando trampolín para el salto, cambié mi lecho de tumba fracasada por un asiento sobre el mismísimo de los cortados del camión. Ni que decir tiene que cuando hicimos un alto para reparar sueño, mis flacas y doloridas posaderas pedían a gritos un reposo mejor y baños calientes.
¡Pobre María, como si aquella santa romana -en la que creo por fe y por ser mi patrona artillera-, lejana ya de nosotros , diecisiete siglos, fuera capaz de apagar tanta chispa y de acallar tanto trueno cayeron por aquí¡
Tampoco Marte, hijo mítico de Júpiter y Juno para Homero y del suave perfume y de una flor para Ovidio, toroso, imponente, cósmico y guerrero, de voz ronca y casco destellante, hubiera soportado tanto látigo celestial sobre la deidad maléfica con que Sofocles la coronará. Y volviendo a la santa -a quien Dioscoro, su padre pagano y cruel, encerró en la torre de Nicomedia, su símbolo iconografico, para facilitar el crimen-, decir debo que Toreno la veneraba con hondas creencias pueblerinas. Ahí esta, sino, el grito hecho de piedra bajo el campanil cimero de la iglesia de Santa Leocadia del Sil :
“JESUS MARIA JOS/ESTA TORRE SE DIDICA/SANTA BARBARA BENDITA/QUE DE RAIOS LA DEFIENDA/A TODA ESTA FELIGRESIA.”
La truncada versión de verso y la sintaxis incipiente y bárbara, que cada lector puntuará a su gusto, dicen bien a las claras del temor de unas gentes al cielo físico y del amor al cielo eterno.
Y va ya de agua y de riadas. Las avenidas del Sil, tremendas y repetidas, hicieron en Toreno de las suyas. El 6 de Agosto de 1.656, ante el escribano, el juez ordinario y diversos testigos, se inspecciona el puente de la villa, estropeado por las corrientes. “Habiendo visto que uno de los pilares.... se desmorono....y se esta socavado y arrancados muchos cantos de la cepa de uno de dichos arcos......y que, si no se repara, se puede caer presto”, se saca a subasta publica entre seis pujadores. Se le adjudica a Martín de Vallespino, en 1.500 reales. El puente quedo reforzado y retando al río, que al fin será el vencedor, un siglo más tarde como ahora veremos.
Será el párroco, don Juan Alonso de Cifuentes, quien nos lo narre con pelos y señales :
“El día veinte y cinco del mes de febrero, año de mil setecientos y cincuenta y ocho -así con letra, para que no quepa error-, entre nueve y diez de la mañana, se caio el puente de esta villa de Toreno.”
Otra nota, insiste en que la obra a “se arruino totalmente”.
Se crean con la catástrofe problemas religiosos y de conciencia . Los enfermos e impedidos de Torenillo no pueden recibir los Santos Sacramentos. Tampoco se pueden traer los muertos a sepultar en la iglesia. Los campesinos no pueden pasar el río para hacer sus labores en viñas y sembrados. Los animales tienen vedados muchos cotos de pasto y de entrepanes. Se palian las dificultades como se puede. Y, a la buena de Dios, un paso de barca de servicio precario pero indispensable por la Casa de Joncones -La del Chico del Río-, en el Fresnin.
El Ilustrísimo y reverendísimo señor obispo concede su urgente facultad para instalar el Santísimo en la ermita de San Lázaro, donde también se enterrarán los cadáveres , ínterin se restablecen los servicios ordinarios por el puente. Y así con esta prestación de circunstancias, los torenienses van tirando , mientras las obras se ejecutan. El 10 de Setiembre de 1.761, se coloca la primera piedra.
El 18 de Octubre, en el tiempo récord de treinta y ocho días, se pone la clave, “después de aver estado en grave peligro de que una havenida que hubo lo llevase con las acimbres”. Debió participar todo el pueblo en la obras, y acaso los de fuera.
Repasemos ahora un dato que nos lega don Juan Alonso, el presbítero toreniense :
“El día de La Magdalena, año de 1.761, caio una terrible tempestad en el termino de este lugar, Librán, Villar y Santa Marina, de piedra y agua, que nos arruino totalmente los frutos que no estaban segados, de suerte que el daño que solo en Toreno hizo a las posesiones de prados y biñas que llebo, la regulan en 10.000 ducados. Cifra respetabilisima, si equiparamos el ducado a 11 reales ó 375 maravedies, ó 5,17 pts de 1.930. O acaso se pondere mejor su importancia recordando que reparar la cepa del puente costó al pueblo un siglo antes 1.500 reales, es decir, 136 ducados.
Haciendo camino, nos toca ahora apagar la sed de noticias torenienses en la fuente simpática y fresca que hizo manar la pluma del que fue dura propio de Toreno, a caballo entre los dos últimos siglos, don José Fernández Gil. Y en verdad que se saborea. El invierno de 1.777, enzarzadas en los tres ganchos de sus sietes, “fueron las nieblas excesivas y tenaces, como nunca se habían visto”. Y, como si tuviera la visión de que su escrito podría hoy salir a la luz el cura advierte : “lo cual todo pongo aquí para memoria futura”.
No fue aquellerre de brujas, sino asamblea de santos la que debió sugerir al pueblo que pensara en un remedio celestial para poner fin a sus cuitas cuando, en años después, con agua a mares, se decidió a elevar una instancia, sin pólizas ni números de registro, sino, simplemente, de lágrimas y rezos, al Dios mismo, por mediación de la Virgen. El asiento dice :
“El año de 1.778 se llevó la imagen de María Santísima de Monserrate, que se venera en la iglesia parroquial de esta villa de Toreno, a la ermita de el Santo Christo, en publica procesión. Y allí se tuvo nueve días, en que se hicieron, preces, suplicas y rogativas a Su Divina Majestad, para que se dignase serenar el tiempo. Hizo tal en dicho año, que desde principio de octubre hasta mediado de diciembre fueron las aguas continuas y abundantes, de manera que con dificultad, mala razón y desconsuelo sembraron las gentes algunas heredades, quedando mucho por sembrar. Mucho de lo que se sembró, fue ya por San Andrés, y alguna más tarde.”
Pensé que nuca me llegaría la carta sobre el resultado de estas invocaciones, pero halle a renglón seguido que plugo al Todopoderoso apaciguar los elementos. Así se escribe :
“Con todo, mantuvo Dios el tiempo suave y con calor bastante, para que lo sembrado naciese.”
No hace mucho tiempo me enteré que triscaidecafocos son los que siente horror al número trece ; hoy me entero que, con igual retorcido nombre, son ceraunománticos los que adivinan por medio de las tempestades. Pues a uno de estos oráculos sabelotodo, que dejarían corto al mismísimo calendario zaragozano, tendríamos que preguntarle, el porque de tantas calamidades desatadas sobre nuestra villa. Y es que los turbiones y las granizadas, los remolinos y las crecidas, las trombas y los huracanes, conjurados sobre Toreno, parecen haber sido el pan nuestro de cada día. Así el el 23 de abril de 1.781, día de Santo Toribio, cayó tanta piedra y con tal fuerza sobre el pueblo que “destruyó la mitad y más de la cosecha abundante que estaba demostrada en la oja de abajo”.
Por lo que, dada su importancia, el gracioso curilla nos recomienda más información suya con unos latines : “Vide latius al fin del libro corriente de difuntos”.
Y efectivamente, consultado el referido libro, se ve la confirmación de la catástrofe : pérdida de la mitad del pan en el término de la villa y todo el de Santa Marina.
Pero la mano no paro aquí. Rota la mar de sus campos con el desastre por vela , el toreniense no tiene arribada al puerto de los frutos perseguidos , los libros lo dicen : “El año de 1.781 estuvo llobiendo en el mes de mayo, y, casi sin cesar todo el de junio. En el de julio hubo fuertes tempestades por quince días continuos y algunos ayres solanos, motibo por que se experimentó en el Vierzo, gran quiebra de la abundante cosecha que estaba prometida de todos los frutos. En una de dichas tempestades, que fue el día de Santa Marina y Nuestra Señora del Carmen, de resulta de aver descargado la truena de este día con gran porción de agua azia Villar, tomó tanto la reguera que sale a Torenillo, que se entro por los linos, a quienes hizo mucho daño, como también a muchos prados”.
Lluvia, tempestad aires solanos, truena.... La escoba del averno goza con barrer la villa. Como remate, “El río estubo sumamente cenagoso por cuarto días, por haber echado a él la fuerza de las lluvias toda la tierra de las montañas.”
Se incluye en la redondeada de este caos diluvial a Toreno, Santa Marina, los Tombrios, Librán y Santa Leocadía, incluso a las extrapoladas, Laciana y Omaña. Y, al hacer balance de daños la evaluación alcanza “muchos millones de reales”. Como garantía de la verdad de la tragedia, nos remite el domine al “Libro de qüentas de fábrica, circa finem”.
No son frecuentes en nuestro tiempo las trombas y los vendavales, pero lo fueron antes, cuando los hombres andaban más atados y los vientos más sueltos. En 1.782, registran los libros parroquiales un terrible “ayre uracán”. Debió ser fuerte para escribirse. Tan fuerte debió ser, que el mayordomo de las ermitas de la villa, Tomás Buitrón, hubo de dar treinta reales a un innominado maestro de obra para que compusiesen los tejados de las ermitas de San Andrés y San Vicente, todas la cuales “quedaron bastante deterioradas” con el eólico meteoro.
La breve pausa de un trienio despertó con más furia en 1.785 de nieves largas, las cuales, al decir de nuestro improvisado cronista el presbítero, fueron lo mismo que las de 1777, es decir, abundantes y duraderas.
Y nos aproximamos ya a nuestras fechas. Otro eclesiástico pendolista, conocida ya de muchos, de los de ahora vivientes, don Ignacio Anta, nos perpetua el recuerdo de la famosa “crecida del nueve”, como se le bautizo y aún se les llama por los que la vieron :
“El 22 de diciembre de 1.909, después de grandes llubias, creció tanto el río Sil que los vivos no acordaban otra crecida semejante, haciendo el río grandes daños en las fincas de las orillas”.
José Velasco, el de la tía Carmen, carialegre y cachazudo, expresivo y locuaz, con sal a raudales y una bondad halagadora, quien su bodega del camino de Tombrio me brindo hace casi veinte años, (lo escribía González en el 86), unas horas de solaz veraniego y fresco, nos lo recuerda en voz magnetofónica con un encanto dialectal.
“La cricida del riu del año nueve, ¡me cagu´n lus demonius¡, esa.. ya naide quiria pasar pol puente. ¡Retembraba...¡ Nun faltaban más que dos metrus pa tapalu. N´aquella llama q´hay en la maquina (el molino) del outru lau, qudoulé un más lus fuseirines, y andaban lus ratones allá un picu.... Y ese prau de la Brimeda...cubríulo todu.... Tenia ahí pur arriba el tiu Pedro tres sastañales..... ¡hala, pur debaju´l puente...¡ y parou ahí un Retorno, que cumiolo todu... Choupus y umeirus... Bajaba una cogorda de leña pur encima del agua de mas de do metrus. ¡Un ruido metían los murrillos...¡ Un demoniu´u umeiro atrancóuse.... ¡vai marchar´l puente¡ D´alli un ratu, apretoulu´l´agua.. ¡pum¡ rumpíu, pegun´n estallido..., bajou más de veinte carrus de morga qu´estaba´trancada....
De esta crecida y en semejantes términos me hablaba mi abuelo paterno, recordándome haber dejado su prado de Vella de Vella cubierto de troncos y arrasado también la primer Fuente del Azufre de Ponferrada. Los libros del archivo de la iglesia siguen relatando :
“En la noche del 16 de diciembre de 1.910, después de quince días de continuas y copiosas llubias, creció el Sil tanto o mas que el año anterior, aunque no duro tanto la crecida, ni hizo tanto daño”.
Me aseguraba el mismo bonachón de José que en 1.914 había venido otra crecida igual. Aunque no puedo avalarlo por mi mismo, porque no estaba yo en esta vida, si doy testimonio de la de invierno de 1.938-39, creo que fue hacia febrero de 1.939, porque en mi Ponferrada de avecindamiento, me hizo correr, con los demás estudiantes del Instituto, como lamía casi las altas ventanas de la fábrica de la luz, sobre el puente de la Puebla, causaba estruendo sobre el propio puente, arrasaba campos, y patria y llevaba la carretera de Orense en lo que hoy es el Desvío, nombre que le viene de la obligada circunvalación que hubo que hacer entonces. Posteriormente se rectificaría de nuevo su trazado.
También tengo registrada y fotografiada la avenida del 31 de Marzo de 1.962, que hizo de las Huertas del Sacramento o de Los Nogales un tremendo lago, llegando a lamer y amenazar sus aguas la carretera o calle de José Antonio. En Toreno, esta y la anterior, debieron ser igualmente de fuertes.
Estos como anales de la iglesia que venimos siguiendo anotan :
“El día 12 de enero de 1.911, cayo una nevada de medio metro y principio a helar enseguida, sin dejar derretir la nieve en todo este mes y parte de febrero, durando la nieve algo mas de un mes”.
Nieve y hielo, ¡Que malos aliados !. de ello nos habla el simpar José :
“¡0y, home ! ¡Y las nevadas... ! Ahora nun nieva... Nosotros teniamus ganau de cabras, ouvejas..p´hacer abonu. Venia una nevada... Había que salir cun palus pa desvenar, pa sacar el ganau a pacer algu. Y ahí sacamus, pa ese jardunal d´abaju, pa Castillu Furmosu, cun palas, a desnevar y a sacudir así lus jardones, pa que las cabras cumieran algu....Caían unas nevadas muy bárbaras,. Y unas heladas que cauajaba´l agua desde eiquí hasta´l puente, cun unos rebaladeirus que nun pudías sacar los buies a beber agua, ni nada, q´había que salir cun picus a picar´l hielu, que criaba una cuarta de gordu. Una vez nesa calle, qu´estaba abesela, de lux teitus bajaban unus cirus d´arriba cumu altares, hasta que pegaban un suelu”.
Y, después el sol a plomo :
“Pu´l vranu, calentaba´l sol, ¡recoñu ! q´andabamus segando la yerba y´l pan, que nun parabamus a la sombra nin fuera, que sáhugaba unu de calor !
Fue de clerigos y de labradores la palabra y mía solo la pluma, con ella contando y recontando páginas de pena por cuatro siglos torenienses, dejo mi punto final chorreando aguas y enfilando vientos. Del otro jinete fatal, el de la Guerra, tal vez rememoremos su galopada otro día.
LOS
CURAS DE TORENO
No sé porque el tema me atrajo. Acaso fuera porque, desde el punto de vista histórico., hay con frecuencia una mención de curas en hechos y documentos. O porque no se puede hacer historia sin clérigos. Dicho en otras palabras : esto que aquí brindo es algo más que una mera relación de nombres : es un calendario, un método de dotación de acontecimientos. Muchas veces leo en los papeles : “siendo cura don fulano de Tal...”, y me quedo sin saber la fecha, pero conocido el nombre y con este índice, podemos situar el asunto.
Esto que antecede es la causa de que haya tenido paciencia de ir sacando curas de los libros de la iglesia parroquial de Toreno -incluso sus firmas, que curiosamente acompaño-, para dar a conocer todos los que, desde el año 1.588, en que empieza a encontrarse algún papel suelto en el archivo, han estado ejerciendo el cargo de párroco o cura propio de la iglesia parroquial del pueblo, o bien el de ecónomo, en funciones de párroco.
Los hubo que nos legaron noticias curiosas, marginales a su especifica función pastoral. Don Juan Alonso Cifuentes, nos habla del deterioro del puente en 1.752, de su ruina en 1758 y del granizo en 1.761. Don José Fernández Gil, de su papel histórico informativo, confiesa sus anotaciones con esta aclaración : “Lo cual todo pongo aquí para memoria futura”, recogiendo las nieves de 1.777 y 1.785, las procesiones y rogativas de 1.778 para calmar el temporal, la tempestad de 1.781, las carestías de vida de 1.789, 1.800 y 1.802, las hambres y enfermedades contagiosas de 1.804. don Benito García, más empeñado en registrar multas, nos brinda las que impuso entre 1.737 y 1.739 a vecinos del pueblo por no oír misa obligatoria, por no cumplir con el precepto anual de la comunión, por ser mujer respondona, por trabajar en domingo, por hacer bailes y fiestas nocturnas en casa...
Es una pena que no tengamos documentos más antiguos. De todos modos, contento puede estar el pueblo de disponer de libros regularmente desde 1.597, habida cuenta de que fue en el Concilio de Trento (1.545-1.563) donde se mando llevarlos. Y me consta y agradezco que, para bien de todos, don Nicasio, recientemente fallecido, los tuviera tan celosamente guardados.
Consignaré los oficios con que figura en los papeles y también las fechas extremas de su ejercicio, que no representan exactamente las tomas de posesión y cese, la primera y última que constan de su intervención en los libros parroquiales.
Vamos a ello :
Francisco Velázquez, bachiller, 24-4-1.588 al 1.593.
Francisco Velázquez, bachiller y Juan Hidalgo, clérigo capellán, 1.593, 7-1-1.599.
Antonio García , clérigo vicario, 10-12-1.660 a 11-01-1.601
Andrés García Marcuello, licenciado, 19-06-1.601 a 25-01-1.607.
Sebastián Fernández, 26-06-1.607 a 04-05-1.642.
Juan Fernández, bachiller y cura propio, 23-09-1.642 a 01-10-1.669.
Santiago Fernández, presbítero (con licencia) 29-12-1.669 a 28-02-1.671.
Juan Fernández., Santiago Fernández, y Pedro Gómez 1.671 a 19-11-1.679.
Pedro Fernández, licenciado, 03-03-1.680 a 21-09-1.693.
Pedro García, presbítero vicario, 31-01-1.694 a 21-12-1.694.
Francisco Rodríguez Araujo, cura propio, 13-02-1.695 a 05-09-1.700.
Lorenzo Gómez, Juan Gómez, Miguel de la Fuente, Diego Alvarez y Juan Fernández Vuelta, vicarios, (con licencia de Fco. Rodríguez), 21-11-1.700 a 23-10-1.712.
Francisco López, vicario, 01-12-1.712 a 08-12-1.716.
Carlos Cerdán, cura propio, (alternan como vicarios, Juan Florez Buelta, Felipe Alvarez, Juan Rodríguez y Andrés Arias), 11-03-1.714 a 04-011.733.
Benito García, cura propio, (alternan los vicarios, Pedro Amigo y Pedro Francisco Vuelta.
Juan Alonso de Cifuentes, cura propio, 19-02-1.749 a 01-08-1.775.
José Alonso., vicario, 28-09-1.775 a 08-07-1.777.
Francisco Fernández Gíl, cura propio, 31-07.1.777 a 19-04-1.816.
Domingo Alvarez, vicario en sede vacante, 12-05-1.816 a 12-07-1.818.
Hilario Gómez Villeta, Vice. Sede vacante, 02-08.1.818 a 20-05-1.819.
Miguel Atanasio del Peral, cura párroco, 16-08-1.819 a09-03-1.865.
Juan Antonio Quiroga, cura ecónomo, 30-03-1.865 a 15-04-1.866.
José Isidro Alvarez, cura propio, 06-05-1.866 a 10-06-1.880.
Manuel González, cura ecónomo, 16-10-1.886 a 10-06-14-02-1.887.
Ignacio Anta Martínez, cura propio, 31-10-1.887 a 24-07-1.915.
Ricardo Alonso Montiel, cura ecónomo, 31-01-1.916 a 05-07-1.916.
José Ferreiro González, cura párroco, 19-05-1.917 a 30-05-1.931.
Francisco García, párroco encargado, 06-02-1.932 a 22-02-1.936.
Alvaro Pardo Velasco, párroco encargado, 06-02-1.932 a 22-02-1.936.
Francisco García, encargado, 07-031.936 a 28-08-1.937.
Nicasio Campillo Marbán, ecónomo hasta 1.963, párroco recientemente fallecido, 05-11-1.937 a 1.984.
32. Manuel González Martinez, 1.984.....
Aquí se puede dar finalizado los curas de
Toreno, pero haciendo mas historia, hay que hacer mención a Nicasio Campillo
Marbán, que ha sido el cura que más años ha estado a cargo de esta
parroquia.

Toda la vida, fue una ilusión contar con algo propio de Fco. González. El me dice que me gustaría. No es que me guste, no tengo palabras para describir esta dedicatoria de la persona que más admiro y puedo decir , quiero: MI MAESTRO. (Plaza de Picota de F. González, 1.939)
Esto es a grandes rasgos un poco de lo mucho que se puede escribir de Fco. González. Seguimos trabajando en esta página para ir incorporando poco a poco la que podamos ir recopilando.