Invéntate
un nombre de tarjeta de crédito y pregunta si la aceptan.
Sólo
dale tu dirección y cuelga diciendo "Sorpréndeme".
Habla
con jerga de radioaficionado.
Di
"¿oiga?" y actúa como si te hubiese llamado él
a ti.
Pide
52 rodajas de pepperoni preparadas siguiendo un patrón
fractal que siga la ecuación que le vas a dictar.
Haz
el pedido durante una persecución de coches en la tele, con
el volumen muy alto. Grita "Aaaarggh" cuando suene
un disparo.
Si
te repiten el pedido para asegurarse, di "Vale, son
1.895, por favor recoja su pedido en la siguiente
ventanilla"
Pregunta
cuántos cerditos han muerto para el bacon que lleva esa
pizza.
Pide
tu pizza "removida, no agitada".
Pídeles
que se cercioren de que tu pizza está muerta.
Imita
la voz del que toma el pedido.
Cuando
te repitan el pedido, corrígelo cambiando algún
ingrediente. Cuando vuelvan a repetirlo, ya corregido, corrígelo
de nuevo. A la tercera pregúntale si es su primer día de
trabajo o si es que está de broma.
Haz
tu pedido con aire decidido y seguro. Cuando te pregunten si
quieres alguna bebida, desmorónate y actúa como si
estuvieses desorientado.
Pregunta
si puedes quedarte con la caja de cartón. Cuando te
respondan que sí, da un sonoro suspiro de alivio.
Elimina
los verbos de todo lo que digas.
Di
que es vuestro aniversario y que agradecerías si el
repartidor esperara contigo escondido detrás del sofá
hasta que aparezca tu marido/mujer y así darle una
sorpresa.
Pide
ver la carta.
Dile
que su voz te suena de alguna parte... pregúntale si antes
trabajó en un 906.
Adviérteles
de que no tienen idea de lo que está en juego con ese
pedido.
Pregúntales
sobre la posibilidad de alquilar una pizza.
Aprende
a tocar blues con la harmónica. Deja de hablar para tocarla
a intervalos regulares.
Dile
al que toma el pedido que le diga al encargado que le diga
al supervisor que está despedido.
Contesta
a sus preguntas con otras preguntas.