Las
mandarinas
¡Son una fruta total! Son ideales por su
vitamina C, que ayuda a combatir los resfriados. Además, si te las comes, van
genial para adelgazar porque tienen cantidad de fibra. También renuevan la piel
porque ayudan a eliminar las pielecillas muertas. Y si te haces un zumo de
mandarinas y te lo aplicas en la cara (dejándolo actuar cinco minutos y lavándote
la cara después), la limpiarás de impurezas.
El
yogur
Los turcos y los griegos toman yogur como si
fuera agua, porque están convencidos de que es el secreto para estar radiante y
vivir un montón de años. Además, es ideal para mantener el peso porque es un
regulador de la función intestinal y combate el estreñimiento. Y
lo mejor es que puede reemplazar el aceite de algunas y es perfecto para aliñar
ensaladas, así se reducen cantidad de calorías en la comida
La
manzana
Es tan genial que tendriamos que darle un premio.
Es una de las frutas más equilibradas, rica en agua, vitaminas, minerales y azúcares.
100 gramos de manzana solo tienen 60 calorías. Además, una manzana en ayunas
es un excelente depurativo, tomada como postre ayuda a hacer la digestión y es
el mejor dentrífico natural: los dientes quedan perfectos para pasar el resto
del día sonriendo.
El
Tomate
Es un sol y es que por su bajo contenido en calorías,
solo 23 por cada 100 gramos, es un gran aliado para hacer dieta. Pero además se
puede utilizar para que los granitos desaparezcan y para hacer una buena
limpieza de cutis. Se coge medio tomate y se introduce en el microondas durante
un minuto, luego se tritura y se pone sobre la cara 15 minutos y se limpia el
rostro con agua. Si se hace cinco días seguidos, el resultado es genial.
La
alcachofa
Es una de las verduras más apreciadas y es la
reina del invierno. Se dice que tiene propiedades afrodisíacas y hay quien la
considera súper erótica, porque al comerla se la va denudando hoja por hoja.
Puedes comerla con placer, ya que 100 gramos contienen 50 calorías. Son ricas
en potasio y fibra, ideales para hacer pis, porque regulan el hígado y los riñones.
Son una autentica medicina natural y... ¡están riquísimas!