Es de noche cuando vas y cuando
vuelves de currar, hasta en verano.
Sabes exactamente cuántos días te
quedan para jubilarte.
Los candidatos a trabajar en la
empresa, independientemente de sus conocimientos o
experiencia, acaban la entrevista cuando les dicen el salario
de partida.
Ves a una persona con buen aspecto,
inteligente, y sabes que debe ser un visitante.
Tu dieta se basa en comida que sobra
de las reuniones.
Al jefe del departamento le compran el
último grito en portátiles, mientras tú te vas a tomar algo
mientras el tuyo arranca.
Estar enfermo se define como que ya no
puedes ni andar o que estás ingresado en el hospital.
Ya vas retrasado cuando te acaban de
dar una nueva tarea.
No hay dinero en el presupuesto para
las cinco personas fijas que necesitaría tu departamento,
pero se pueden permitir cuatro auditores a tiempo completo
para aconsejar al jefe de estrategía.
Las frases favoritas de tu jefe:
Cuando tengas unos minutos... ¿podrias hacerme esto...? En un
rato que tengas .... en un momento libre, ya se que estás muy
ocupado pero... tengo una oportunidad para ti.
Las vacaciones es algo que arrastras
de un año para otro.
Cada semana te llega una remesa de
sobres marrones porque se ha marchado de la empresa alguien a
quien no conoces.
Te preguntas a quién le darán tu
colección de sobres cuando te marches.
Tus amigos y familiares describen tu
trabajo como " trabaja con ordenadores".
La razón por la que reconoces a tus
hijos es porque tienes sus fotos en tu mesa.
El único maquillaje que tienes es tu
marcador fosforito.
Lees esta lista y afirmas con la
cabeza y te sonríes.
Mientras lees la lista vas pensando en
hacer un forward a tu grupo de e-mail "gente a la
que envío chistes".
Te pasa por la cabeza que a lo mejor
el grupo de chistes pueda haber visto ya la lista, pero pasas
de comprobarlo y lo mandas de todas formas.